El pasado 29 de agosto el CERET arribó a sus 23 años de historia y trabajo ininterrumpido, siempre dentro de sus lineamientos y como Centro Tecnológico referente, “continuamos con el Área de Producciones Intensivas (API), también con el Área Pedagógica y con un Área Láctea, que se ha desarrollado mucho en éstos últimos años, impulsada por el ministro de la Producción, Ricardo Moralejo, que diseñó, concretó y puso en marcha este proyecto de Lácteos Mamuu”.
Una de las fortalezas que presenta es el trabajo con diversos sectores productivos y también con los municipios de la Provincia, “esto hace que se esté posicionado en este lugar de referencia, la vinculación y articulación con todas las instituciones, tanto públicas como privadas, en el caso de los municipios es muy importante el nexo y el trabajo conjunto, fundamentalmente en los desarrollos de los proyectos hortícolas de todas las municipalidades que están interesadas, ha crecido muchísimo la cantidad de municipios que han llevado adelante estos proyectos, todos comienzan con un borrador desde aquí, hay una previa visita de los técnicos, se analiza con qué recursos cuentan, fundamentalmente el recurso humano, y luego los recursos más manejables, el agua fundamentalmente, donde la calidad de napas de nuestra provincia, en general, no es buena, pero hay distintas alternativas como para poder remediar eso y llevar adelante producciones que, de hecho, hay en toda la provincia ahora”.
Oportunamente, y como otro de los trabajos que se hace con los municipios pampeanos, el director del Centro contó que en estos momentos están terminando la elaboración de un invernadero para la Municipalidad de Conhelo.
Consultado sobre la formación y capacitaciones dictadas, comentó: “el CERET es eso, hace una investigación, pero investigación aplicada, los resultados, las conclusiones de los trabajos que se hacen aquí se hacen extensivos a técnicos, productores, a las familias hortícolas, para que puedan ser aplicados en sus producciones, no es una investigación científica que queda en un paper o documento que lea algún otro científico sino que realmente la fortaleza del área de horticultura es trasladar los resultados”.
Históricamente el organismo tiene cursos de capacitaciones destinados a productores que se inician, con una duración de unas 30 horas, “lo que permite una formación básica que les permite luego seguir en contacto con los técnicos e ir avanzando en sus conocimientos. Después tenemos una forma de difundir lo que aquí se hace en la jornada histórica de noviembre, que ya tiene 21 ediciones, y es el día donde se muestran los resultados y trabajo realizado”.
La pandemia generó una adaptación y modificación en la extensión, pero no detuvo la marcha del Centro, “hemos llevado a cabo, días atrás, una jornada virtual de ensayos comparativos de rendimientos de espinaca, donde varios semilleros del país nos han aportado sus materiales que quieren probar, el CERET es reconocido a nivel país y en la región centro como un Centro de avanzada en investigación hortícola, por lo tanto los semilleros siempre están interesados en que sus materiales los probemos aquí y los resultados que les damos para ellos son muy valiosos a la hora de sus mejoras genéticas”, comentó.
Se trató de una jornada de invierno de espinaca, destinada a productores, la modalidad fue virtual, transmitiendo en vivo a través de una plataforma a la que tuvieron acceso libre a través de youtube, “la verdad que fue un éxito, estamos sorprendidos, cuando estábamos en plena jornada ver los mensajes en vivo que escribía la gente de Jujuy, Chaco, mucha de Santa Fe, del sur, de todo el país que a través de la difusión se enteraron y participaron en gran cantidad”.
En ese marco, Bello comentó que la gente del país se sorprendió al ver las imágenes de las instalaciones y el nivel de equipamiento del Centro, “con lo cual fue un disparador de muchos temas, las reproducciones fueron muchísimas y todos los días se sigue viendo el video que quedó en el sitio de youtube, lo que generó que empresas que están dedicadas, por ejemplo a luminosidad en los invernaderos para determinar cantidad de horas de luz, inducir floración y demás, quieren llevar adelante con nosotros un ensayo de su tecnología dentro de nuestros invernaderos porque están sorprendidos con la infraestructura y la tecnología que hay en horticultura”.
Este éxito motivó a que el ministro Moralejo indicara el desarrollo de la jornada histórica de noviembre con una modalidad especial, por la situación de pandemia, donde se piensa en una alternativa similar para llegar a mucha más gente a través de las redes y diversas plataformas, “como esos materiales que se verán en noviembre ya se empezaron a sembrar, están en plantineros en este momento, se ha desarrollado un programa para seguir adelante y continuar un trabajo con filmaciones diarias de cada uno de los trabajos y del estado de los cultivos para, al final del ciclo, observar todo el proceso”.
En esta misma jornada se mostrará, además, la continuidad del proyecto de hongos, que inició el año pasado, “hemos desarrollado un lugar específico para la producción de hongos que vamos a estar mostrando; después vamos a mostrar el plantinero que tiene el CERET desde hace ya tres años, y que fue un desarrollo del ministro de la gestión anterior, se ha automatizado totalmente, lo que quiere decir que controla todas las variables automáticamente, el riego era manual, ahora es automatizado, totalmente computarizado, donde se deja establecido el riego de una semana y automáticamente los aspersores prenden y cortan como uno lo dejó diseñado, eso se va a estar mostrando, es de última tecnología, con manejo de temperatura, luminosidad y demás; también vamos a mostrar el desarrollo de los plantines que están saliendo luego de instalar la automatización completa del plantinero, que son de excelente calidad, mejorando muchísimo, con mensajes y llamados de productores que se llevan los plantines de aquí y que indican que no es fácil obtener este tipo de producto”.
A lo largo del año la mayor producción de plantines es de lechuga y a partir de septiembre, y a pedido de los productores, se preparan plantines de tomate, ají, entre otros, “para que se lo lleven listos para trasplantar, lo que asegura eficiencia al productor, nos traen 10 semillas y se llevan 10 plantitas, se obtiene a través de un buen trabajo pero además con condiciones excelentes para que eso se desarrolle, un productor no tiene en su medio la oportunidad de regular temperatura, ser estricto con los riegos, con la luminosidad y demás, con lo cual no es tan simple obtener de semillas plantines de calidad, acá se allana ese primer paso y lo que ellos hacen es transplantan una plantita que ya está lograda, esa es la importancia que tiene llevarse el plantín”.
El Centro cuenta con una sembradora automática que permite sembrar, luego se lleva a germinar, cuando crece en el invernadero viene el productor y se lleva, en bandejas de 188 plantines (en el caso de la lechuga), el producto para trasplantar. El costo es mínimo, para el pago de las semillas y el sustrato, pero permite al productor ahorrar no sólo en esta compra sino también en el flete, además de presentar una mejor calidad.
Al tratarse de un centro tan grande, son 26 personas las que desarrollan actividades en el lugar, “tiene sus áreas, hortícola, pedagógica, administración, láctea, distribución”, concluyó.