Milei abrió el segundo periodo de sesiones ordinarias de su mandato con un discurso de una hora 13 minutos.

Con transmisión oficial desde antes de las 21 hs del 1 de marzo 2025 e inaugurando su segundo año de mandato legislativo. Javier Gerardo Milei, de profesión economista y al frente del ejecutivo argentino, brindó el segundo discurso de su mandato, iniciado en diciembre 2023.

El discurso completo de Javier Milei en la apertura de sesiones del Congreso

Hoy estamos aquí reunidos, como establece la Constitución nacional en su artículo 99, para dar cuenta del estado de la Nación y así dar inicio a un nuevo periodo legislativo. Debo decir que miro hacia atrás, a lo que fue nuestro primer discurso del estado de la Nación, indudablemente podemos afirmar que hoy el país es radicalmente distinto a lo que era hace tan solo un año. Pero antes de hacer un balance acerca de lo que ha sido este primer año de gestión de la nueva administración, quiero hacer una breve reflexión. Probablemente, la sociedad argentina sea una de las más familiarizadas con la frustración política de la historia moderna. Para sintetizar esta idea en un número palpable, somos un país en donde la pobreza se multiplicó por 10 entre 1974 y finales de 2023. Para tener una idea, desde la década del 70 hasta acá el mundo bajó la pobreza del 50% al 10%; y nosotros del 5 la llevamos al 50, una verdadera aberración fruto de la casta política.

Eso quiere decir que la única experiencia que tuvieron los argentinos a lo largo de la mayoría de sus vidas fue una senda de deterioro de su poder adquisitivo, una larga agonía con pequeños intervalos de crecimiento, rápidamente frustrado por brutos mazazos de realidad. Es natural que después de tantas décadas transitando este espiral de empobrecimiento para una gran mayoría la decadencia se sienta como una fatal e inescapable situación o una dolencia crónica a la que uno amargamente se acostumbra.

Por programas económicos insostenibles y por infinitas promesas incumplidas, cada nueva experiencia política ha traído más frustración que el anterior. Por eso se habla de la ciclotimia política argentina: nos ilusionamos con un cambio, chocamos, nos desencantamos y el ciclo comienza nuevamente, borrando con el codo lo escrito con la mano. Que se quede tranquila que no lo vamos a repetir. Vas a crecer en libertad.

No es casualidad que escuchemos constantemente «no te ilusiones, es en vano» o «Argentina siempre va a defraudar». Tampoco es casualidad que las últimas elecciones las haya ganado el primer presidente liberal-libertario, un completo outsider del sistema. Es algo que jamás hubiese ocurrido si los políticos tradicionales hubiesen mejorado nuestras vidas. La Argentina durante cien años giró como una calesita en un sendero decreciente, dando vueltas sobre su propio eje, erosionando en cada vuelta su economía, su credibilidad y la calidad de vida de sus ciudadanos.

Y por qué fallaron todos nuestros intentos de salir. La respuesta es simple: porque siempre se partió desde un diagnóstico equivocado. Nadie nunca cuestionó el eje sobre el que giraba la calesita: la mano negra del Estado omnipresente. Todas las falsas dicotomías de nuestra historia, campo o industria, dólar barato o caro, peronismo o antiperonismo, escondieron atrás la misma constante; y la política siempre defendió al Estado con uñas y dientes, viendo la administración pública como un botín a ser conquistado. Eso es el verdadero modelo de la casta.

Entonces, ¿cómo íbamos a tener distintos resultados si en lugar de cambiar la receta estábamos solamente cambiando el cocinero? Nuestra receta es clara y concisa: venimos a romper la calesita, quitarle la manija al sortijero y trazar un horizonte de progreso hacia adelante con cambios profundos que atacan la raíz de nuestros males.

Para ello, tomamos el toro por las astas, proponiéndonos resolver los problemas de fondo. Por eso, nos encomendamos recuperar la racionalidad económica, achicar el Estado, devolverle la libertad a la sociedad, restablecer el imperio de la ley y borrar los privilegios que la política acumuló a lo largo de los años. De esta manera, pasamos de heredar quince puntos de déficit fiscal consolidado —entre el Tesoro y el Banco Central— a tener durante nuestro primer año superávit financiero, libre de default. Algo que no había ocurrido en los últimos 123 años.

En paralelo a la disciplina fiscal, le aplicamos un torniquete a la emisión monetaria y gracias a estas dos anclas hemos reducido la inflación de una manera sin precedentes, incluso a una velocidad más rápida que la propia convertibilidad, que hasta el día de hoy era el programa de estabilización más exitoso de nuestra historia.

Hoy, nosotros podemos hacer alarde, sin lugar a dudas, de que nuestro programa económico es el más exitoso hasta la fecha. Solo para ejemplificar con números: el índice de inflación mayorista cuando asumimos, que anualizado daba 17.000%, mientras que el mismo índice anualizado para el último registro fue de 19% anual. Y esto lo logramos sin confiscación tipo Plan Bonex, sin controles de precios, sin fijar el tipo de cambio y con recomposición tarifaria. Algo que nunca se hizo en Argentina.

Gracias a quitarle a la política el poder de regular los precios a su antojo, logramos solucionar problemas de desabastecimiento de sectores claves, como el de los combustibles y pudimos corregir el enorme problema de precios relativos que nos dejaron. Al asumir teníamos cerca de 20 tipos de cambio diferentes, con una brecha entre el oficial y el libre que había llegado a niveles del 200%. Hoy la brecha se encuentra en valores inferiores al 15%.

Pasamos de una economía donde las cuotas habían dejado de existir a una economía donde existen créditos hipotecarios a treinta años. Es decir, pasamos de hablar de hiperinflación a hablar de estabilidad a largo plazo. En el camino eliminamos y redujimos impuestos y aranceles de distinto tipo, el señoreaje, esto es la emisión de dinero para financiar el déficit que se traducía en inflación y que le robaba a los argentinos quince puntos del PBI; el Impuesto País, las retenciones a las exportaciones de manera definitiva para las economías regionales y de manera transitoria para los productos tradicionales que, tarde o temprano, las vamos a terminar de eliminar.

También eliminamos el impuesto a las transferencias inmuebles, actualizamos los montos de Ganancias para autónomos, actualizamos los montos del monotributo, redujimos Bienes Personales, y realizamos el blanqueo de capitales más exitoso de la historia, pese a que los agoreros decían que iba a ser un fracaso.

Además, redujimos aranceles a una gran cantidad de importaciones, eliminamos impuestos internos para la compra y venta de autos y redujimos derechos de importación para autos eléctricos e híbridos. Como consecuencia de todo esto, la economía en el año 2024 punta a punta en términos interanuales, no solo no cayó, sino que creció entre las puntas alrededor de 5%. Esto ocurrió contra todos los augurios de los agoreros del fracaso, que pronosticaban una caída vertical de la actividad económica de la que no íbamos a recuperar. Esto es interesante porque cualquier otra experiencia con la mitad de ajuste, sí hubiera derivado en caídas entre el 10 y el 15% del PBI.

Entonces, cuando empezamos a hacer el ajuste, dijeron que era imposible; que ni siquiera íbamos a poder lograr un punto de ajuste en el propio 2024. Y en el primer mes de gestión, gracias a ese coloso que tenemos como ministro de Economía, que es Luis ‘Toto’ Caputo, alcanzamos el equilibrio fiscal en el primer mes de gestión.

Después, dijeron que era transitorio, que no lo íbamos a poder sostener, y cuando, con el correr de los meses, veían que el equilibrio fiscal seguía, empezaron que igual no íbamos a poder bajar la inflación, que se iba a estacionar en el treinta, y bajó; que se iba a estacionar en el veinte, y bajó; que se iba a estacionalizar en el ocho, y bajó; que se iba a estacionalizar en el cuatro, y bajó. Y seguimos haciendo que la inflación baje.

Entonces, cuando ya era evidente que la inflación había entrado en un sendero decreciente, empezaron con las acusaciones del keynesianismo berreta, diciendo que nos íbamos a hundir, y que la actividad económica se iba a desmoronar, y que iba a explotar la pobreza. Qué malas noticias para ustedes, keynesianos de acá y de todo el mundo, porque no solo eso; la actividad, medida desestacionalizado, diciembre contra diciembre, terminó subiendo 4,8%; sin estacionalidad 5,5%; desde abril que la economía no para de crecer y que ustedes que keynesianos no pueden parar de llorar.

Cuando hablaban de caídas sin final, de la L y de la pipita de Nike suave…, fue en V aunque les duela a los del Frente para la Victoria, no sé cómo se llaman ahora, la Unión por la Plata, no sé.

En definitiva, nuestro programa de ajuste fue expansivo. Fue expansivo porque, tal como dijimos durante la campaña, la gran mayoría del ajuste recayó sobre el sector público y no sobre el sector privado, al que le devolvimos cerca de 15 puntos del PBI al eliminar el déficit fiscal; y además le devolvimos cinco puntos adicionales dado el crecimiento económico entre diciembre 23 y diciembre 24. Fruto de ello es que observamos como la pobreza en la frecuencia mensual medida por la Universidad Torcuato Di Tella, que metodológicamente es similar a la de CEDLAS, de la UCA y el propio ministerio Capital Humano o el INDEC, en una frecuencia semestral bajó del 56% al 33%, que en cantidad de habitantes se traduce en 10 millones de personas que salieron de la línea de la pobreza.

En definitiva, ajustar a la política no solo no es recesivo, es expansivo. Y elimina la pobreza. ¿Quieren terminar con la pobreza? Terminen con el curro de la política. Esta caída de la pobreza se vio impulsada por la baja de la inflación, el aumento sostenido de los salarios reales y las jubilaciones, y el aumento de la AUH en términos reales y del Plan Alimentar, dado que para nosotros la reconstrucción argentina debe hacerse con todos adentro, en serio, no en discursos.

Porque aunque necesitar de la asistencia social sea una tragedia, es necesario señalar que los que fueron relegados durante décadas son las víctimas del sistema y no los victimarios. Por eso el ajuste cayó y seguirá cayendo sobre la casta y nunca sobre los sectores más vulnerables. Pero ninguno de todos los éxitos en materia económica fueron casualidad, sino consecuencia de que Argentina pasó de ser el peor alumno de la clase a ser el abanderado. De hecho Argentina es hoy uno de los cinco países del mundo que actualmente goza de superávit financiero.

Eso explica también que los vaivenes históricos del prime time televisivo no redunden en cimbronazos económicos para decepción de políticos mezquinos y mandriles. Cuando los fundamentos del programa se mantienen, el ruido de la coyuntura no es otra cosa que eso: solo ruido. Al mismo tiempo, nos propusimos achicar el Estado de manera absoluta. Así fue como cerramos más de 200 áreas del Poder Ejecutivo con funciones duplicadas u obsoletas, y echamos a más de 40.000 empleados públicos, cuyos sueldos cargaban sobre las ya castigadas espaldas del sector privado. Para ver la ridiculez del Estado presente y las aberraciones que hicieron para estafar a los argentinos con el Estado, tomé uno de los tantos ejemplos que tenemos para contar, que es, por ejemplo, el de la agencia de viajes. Entonces, teníamos Dirección de Agencia de Viajes. Además, teníamos Dirección de Control de Agencia de Viajes y, además, teníamos Dirección de Registro de Agencia de Viajes. Un escándalo. Todo armado para estafar a los argentinos de bien en favor de la casta política.

También eliminamos decenas de fondos fiduciarios que la política usaba discrecionalmente a su antojo. Eliminamos cajas de militancia como el INCAA, el INADI, el ministerio de la Mujer y Télam y volvimos superavitarias empresas emblemáticas de la militancia deficitaria, como Aerolíneas Argentinas, AySA, Intercargo y ENARSA, entre otras, mientras empezamos a dar los primeros pasos para la privatización de todas las empresas públicas, porque entendemos que el Estado no está para reemplazar al empresario.

Además, eliminamos la obra pública —que era uno de los curros más grandes de la política—. Y aquí también quiero dejar en claro una de las grandes falacias y mentiras de la política para con la gente, cuando dicen esa mentira de que la obra pública genera trabajo. Le digo a los argentinos de bien que eso es falso. Es falso porque las obras públicas hay que financiarlas y se financian con impuestos, ya sea de impuestos explícitos o con emisión monetaria que deriva después en el impuesto inflacionario o con deuda, esa inmoralidad que castiga a las generaciones futuras. Por lo tanto, cuando se financia la obra pública, se quita capacidad de demanda en otros sectores y el empleo que se crea con la obra pública es empleo que se destruyó en otras áreas de la economía. Áreas donde sí la gente quería gastar, y no estas cosas de prepo hechas por el Estado que solo benefician a aquellos que la ejecutan y nada a los argentinos de bien. Por lo tanto, espero que por lo menos del debate público después de quedar claro esto, erradiquemos esa mentira de que la obra pública no genera puestos de trabajo, la obra pública genera impuestos.

También eliminamos por completo la publicidad oficial, instrumento del que se valía la casta para operar políticamente y difundir sus mentiras en los medios. Fuimos los únicos en eliminar la pauta oficial; nosotros no necesitamos sobornar a los medios, nosotros tenemos logros, no necesitamos periodistas mentirosos pagados por el erario público.

Le quitamos potestades ridículas al Estado, que nunca se le debieron haber concedido. Durante nuestro primer año de gestión, entre el DNU 70/23, la Ley Bases y el proceso de desregulación más grande la historia, hemos concentrado alrededor y concretado 1700 reformas estructurales, eliminando regulaciones que cercenaban libertades comerciales y económicas y le ponían palos en la rueda al gran motor productivo de nuestro país, que es el sector privado. Acá también quiero hacer un ejemplo que ese maravilloso y superlativo ministro que tengo, que es el ministro de Desregulación, el doctor Federico Sturzenegger. Es más, dadas las costumbres de una parte de la clase política, hemos decidido hacer el ejemplo en términos de cuánto pesaba el papel. Entonces, por ejemplo, en el caso de las desregulaciones para las frutas, las regulaciones que teníamos pesaban 1600 gramos. Hoy, con el accionar de Federico Sturzenegger, esas regulaciones han caído a 80 gramos. Es decir, cayeron en un 95%. Creo que casi no hace falta que lo diga, pero ese correlato entre lo que pesaban las regulaciones tenía otro correlato en otro tipo de papeles. Digamos, a veces verdes y a veces europeos, porque entran más en el mismo peso.

Gracias a ello, logramos desregular treinta mercados que hoy son más libres. Como por ejemplo, el transporte aerocomercial, que el mes pasado tuvo un récord histórico con más de cuatro millones y medio de pasajeros transportados, superando en demasía el anterior registro que fue en el año 2019. La revolución de los aviones, pero recargada. Quizás, el ejemplo más emblemático de nuestro modelo sea el mercado inmobiliario. Gracias a que eliminamos la ley infame y difunta Ley de Alquileres. Se multiplicaron exponencialmente los alquileres publicados y el costo del alquiler bajó hasta un 30% en términos reales.

En materia de Capital Humano, eliminamos el curro de los gerentes de la pobreza, quitándole el poder de extorsión a un grupo de piqueteros sinvergüenzas que obligaban a los más necesitados a marchar por sus propias causas, bajo amenaza de robarles la asistencia social. Gracias a esto, logramos bajar la cantidad de piquetes en la calle y rutas de más de 8.200 a cero. Sí, escucharon bien: en 2023 tuvimos más de 30 piquetes por día hábil; y ahora hace más de diez meses que no hay un solo piquete en las calles de todo el país.

En materia de Seguridad Nacional, bajo el liderazgo de la doctora Bullrich, durante 2024 vimos el índice de homicidio más bajo de los últimos 25 años, habiéndolo bajado once puntos en comparación a 2023. Es decir que tuvimos el índice de homicidios más bajo de Sudamérica. En Rosario, una ciudad que estaba completamente atormentada por el narcotráfico, gracias al Plan Bandera encabezado por la ministra vimos el índice de criminalidad más bajo desde 2006, con menos de cien crímenes registrados. En definitiva, gracias ministra Bullrich por devolvernos el orden y la paz y la seguridad a los argentinos de bien para que sea un infierno para los delincuentes. También aprobamos los proyectos de reiterancia y reincidencia, junto a la Ley Antimafias para fortalecer un principio universal que durante tanto tiempo estuvo olvidado en estas tierras: el que las hace, las paga.

En materia judicial, implementamos el sistema acusatorio en doce provincias, la mitad del país, que permitió lograr condenar por narcotráfico en tan solo un mes, cuando antes tardaban más de tres años. A su vez, estamos impulsando el juicio por jurados, una de las reformas que nos debíamos desde la fundación del país para que la vida, la libertad y la propiedad de los argentinos dependan en última instancia de la decisión de sus conciudadanos, y no de un juez, eliminando así el último vestigio de poder monárquico en la Justicia.

En lo que refiere a Defensa, estamos reequipando y jerarquizando nuestras Fuerzas Armadas nuevamente, después de décadas de olvido y de desprecio hacia ellos. Tan solo esta semana llegó el primero de los 24 F16 que compró nuestra administración, la adquisición de armamentos más importante de los últimos cuarenta años.

En Política Exterior, pasamos de ser un hazmerreír a nivel global, aliado de los países con peor performance en el concierto de las Naciones, como Cuba y Venezuela, a ser un protagonista inesperado. Hoy, producto de nuestra ambiciosa política económica y de nuestras posiciones férreas en política exterior, los ojos del mundo se posan sobre la Argentina después de mucho tiempo; en algunos casos incluso toman nota del trabajo que hemos hecho para aplicarlo en sus propios países, como está haciendo Elon Musk al frente de la cartera de desregulación de los Estados Unidos.

No es menor lo de Elon con la motosierra. La motosierra, hoy, es un símbolo de cambio de época y el inicio de una nueva era dorada para la humanidad, pero esta vez, en vez de ir a contramano del mundo, Argentina está a la vanguardia del mundo.

Creo que haciendo este breve repaso de las miles de cosas que han cambiado en el último año, podemos afirmar de manera inapelable que el estado de la Nación es hoy mucho más prometedor que el que teníamos hace un año. Durante la campaña presidencial invitamos a todos los argentinos a juzgarnos por nuestras ideas. Hoy, habiendo transitado poco más de nuestro primer año, los invitamos a juzgarnos nuevamente, pero esta vez por nuestros resultados.

Esto es sumamente importante, porque si la resignación argentina es producto de las promesas incumplidas, su redención dependerá de que cumplamos nuestra palabra, y lo vamos a hacer a rajatabla. En un relevamiento realizado por el secretario de Comunicación, nuestro vocero, el gran Manuel Adorni, hemos concluido que nuestro primer año de gestión, es decir 25% del tiempo de nuestro mandato, ya hemos cumplido o estamos cumpliendo más del 75% de nuestras promesas. Algo inédito en la historia argentina.

Es más, quiero hacer una nota al pie de página sobre esta afirmación, porque no es que estamos cumpliendo porque nuestro programa fuera un programa poco ambicioso. Durante toda la campaña tuvimos el acoso y el hostigamiento, que decían que todo lo que proponíamos era imposible. Era súper ambicioso, nadie creía que podíamos lograr lo que estamos logrando. Y en ese sentido, no solo estamos haciendo cosas que prometimos en campaña, sino que además estamos haciendo muchísimas más cosas que las que prometimos en campaña. Y cuando uno hace esta corrección, llevamos cumplido el 97% de las promesas de campaña en solo un año.

Y es por eso que quiero hacer un alto en el discurso, porque en la vida hay que ser agradecido y no hay que ser mezquino, y quiero agradecer a cada uno de mis ministros por la enorme labor que ha hecho cada uno de ellos durante este año. Quiero dar las gracias al doctor Guillermo Francos, a ‘Toto’ Caputo, a Santiago Bausili, a Patricia Bullrich, a Sandra Petovello, a Federico Sturzenegger, a Luis Petri, a Mariano Cúneo Libarona, a Mario Lugones, a Gerardo Werthein, a Manuel Adorni y a Karina Milei por permitirme liderar el mejor gobierno de la historia argentina.

Así, antes de nosotros, gracias al modelo empobrecedor de la casta, la Argentina estaba rendida. Era un pordiosero pidiendo limosna al que nadie quería darle ni 3 centavos, y cada argentino vivía en la angustia permanente de que el valor de su dinero se le esfumara de la mano. Hoy a todas luces estamos viviendo una nueva realidad, bien distinta a la que vivíamos hace un año. La estabilidad económica que estamos conquistando no significa que hayamos llegado a puerto, pero sí que estamos cada día un poco mejor, como ya se viene comprobando con la sostenida recuperación salarial de los últimos nueve meses. Tampoco significa que no vaya a haber volatilidad. La vida no funciona de esa manera; no es un movimiento rectilíneo uniforme, siempre hay altos y bajos, momentos de tensión y momentos de tranquilidad. Así ha ocurrido con el proceso de desinflación y así ocurrirá con el proceso de crecimiento. Pero lo que importa no es una foto, sino la tendencia. Y de la misma informa que la inflación tenderá a cero, el PBI per cápita tenderá a crecer de modo sostenido en el tiempo.

Aquí, quiero mencionar un trabajo de un colega economista que se llama Juan Pablo Nicolini, que es de la Universidad Di Tella y que, además, trabaja en la Reserva Federal, y en un trabajo que hizo sobre política fiscal y crecimiento económico, te muestra que alcanzar el equilibrio en la línea financiera, como lo hace Argentina, implica que Argentina tiene por delante una tasa de crecimiento sostenido del PBI per cápita del 4,5%. Y a eso hay que agregarle algunas cuestiones adicionales, porque el trabajo no hace diferenciación entre lo que es la caída del Riesgo País —que lo recibimos cerca de 3000 puntos básicos y hoy está rondando los 750—, tampoco habla que el equilibrio alcanzado fue hecho en base a reducir impuestos, bajar el gasto público y no como se hacían antes los ajustes aumentando la presión impositiva. Tampoco contempla la enorme cantidad de reformas estructurales que hemos hecho. Solo, solo el DNU 70/23 y la Ley Bases representan una reforma estructural ocho veces más grande que la reforma que hizo Carlos Menem cuando fue el mejor gobierno de la historia, hasta ahora.

Imagínense si además sumamos las 900 regulaciones que Federico Sturzenegger eliminó en el camino, si sumamos el RIGI y si asumimos también que estamos terminando con la distorsión que genera la inflación.

Por Roma no se construyó en un día, y la realidad es que lo hecho hasta ahora es apenas una pequeña muestra de lo que el país necesita para curarse de forma definitiva. Para lograr ese objetivo necesitamos tener un modelo sustentable en el tiempo, un ordenamiento jurídico que proteja el fruto del esfuerzo de cada argentino, y un modelo institucional acorde al país con ambición de grandeza. Por eso necesitamos seguir llevando a cabo innumerable cantidad de reformas de fondo; el único camino para reconstruir la Argentina es el del reformismo permanente. Al año pasado lo bautizamos el Año de la Defensa de la Vida, la Propiedad y la Libertad, porque fue el año en el cual le dijimos basta al modelo de la casta política y dimos los primeros pasos en la dirección del modelo de la libertad. Este año será el Año de la Reconstrucción de la Argentina: ya sentadas las bases, debemos empezar a reconstruir los cimientos de nuestra gran Nación. Pero nada de todo eso será posible si no avanzamos en atacar los problemas estructurales del país.

Nuestros equipos están trabajando en más de una docena de leyes de fondo. Es decir que ponen los cimientos sobre los que debe construirse este nuevo edificio. Estos proyectos atacan desde cuestiones económicas hasta cuestiones administrativas del Estado: financiera, penales, civiles, cuestiones vinculadas a la seguridad nacional, nuestro sistema de inteligencia, cuestiones vinculadas al comercio, a la propiedad privada y una serie de temas estructurales que hacen del diseño institucional de un país que debe pensar en grande.

Hoy quiero aprovechar para mencionar algunas sobre las que estamos trabajando. En función de la predisposición de este Congreso, de la dinámica de la campaña electoral que comienza en breve y de la secuencialidad económica necesaria, estas reformas podrán ser abordadas o bien durante este periodo legislativo, o las abordaremos a partir del 11 de diciembre de este mismo año.

Imagino que esta zona se va a poner un poquito más violeta. Si queremos verdaderamente ser una potencia, la primera asignatura sobre la que debemos avanzar es en desterrar la inflación para siempre. Que ya no dependa de que venga una persona con la convicción de hacer lo correcto sino en convertir en ley una verdad incuestionable de la economía argentina: el déficit fiscal es la madre de todos los males de la historia del país. De las 22 crisis que se registraron desde el inicio del siglo XX, 20 tienen origen fiscal, el cual ha oscilado entre alto y extravagantemente alto. Lo cual a la postre, se ha traducido en endeudamiento con su posterior default, en financiamiento con emisión monetaria que derivó en inflación e hiperinflación, o aumentos de impuestos que ahogaron el crecimiento mientras cercenaban la libertad económica e individual.

En consecuencia, debemos transformar en obligatorio el equilibrio fiscal para cualquier presupuesto estatal, sea nacional o subnacional, pero no alcanza con el equilibrio fiscal; es necesario acompañarlo con una reducción severa del gasto público para devolverle a la sociedad lo que hoy el estado le confisca vía impuestos.

Por eso, debemos establecer también una meta fiscal para que en el 2027 el gasto público consolidado de Argentina sea de 25 puntos del PBI como máximo, tal como nos comprometimos todos en el Pacto de Mayo, donde tanto el Estado nacional como las provincias y los municipios tendrán que cumplir su parte. Porque cuanto menor sea el tamaño del Estado, habrá mayor libertad económica, mayor crecimiento económico, mayor ingreso per cápita y, por ende, menos pobres en la Argentina. Es decir, el verdadero tradeoff es entre si estamos dispuestos a aceptar más gasto público para tener más pobres. Yo prefiero achicar el Estado y que haya menos pobres en la Argentina.

Es necesario seguir pasando la motosierra profunda por el Estado para remover capas geológicas de gasto injustificado y achicar el Estado en serio. La motosierra no es solo un programa de gobierno, es una política de estado que seguirá durante años y no parará hasta que no encuentre el final del Estado en el largo plazo.

Hay que revisar área por área del Estado y ninguna es más importante que privatizar las empresas públicas, porque aunque hoy sean superavitarias por primera vez después de quince años, no dejan de ser una carga para el sector privado. Si bien la Ley Bases y el DNU 70/23 incluyeron elementos fundamentales para dar los primeros pasos en reformar el mundo del trabajo, necesitamos profundizar este camino. El régimen laboral que impera desde hace 50 años quedó completamente obsoleto y hoy lo único que hace es proteger con beneficios a las pocas personas que van quedando en el sector formal, mientras expulsa cada año a millones a la informalidad. Este es el principal motivo por el que el empleo privado formal no crece desde hace casi quince años.

En este sentido, solo con un mercado laboral dinámico, que genere empleo formal, podremos aspirar a tener el sistema previsional sustentable que décadas de desmanejo arruinaron. También es imperativo llevar a cabo una reforma impositiva estructural, para así reducir en un 90% la cantidad de impuestos nacionales y pasar a tener únicamente seis impuestos, terminando con el infierno logístico que implica tributar en Argentina.

Sumado a eso, el espíritu de la reforma en la que estamos trabajando es brindarle autonomía fiscal a las provincias en los impuestos que hoy recauda el Estado nacional en su nombre. De este modo, el Estado nacional establecerá un piso mínimo para cada impuesto, sustancialmente inferior al total actual, y luego las provincias podrán elevarlo a su criterio, lo que indudablemente generará una competencia fiscal entre las provincias que dinamizará así sus economías.

Del mismo modo, necesitamos devolverles a los argentinos la libertad de comerciar con quienes deseen, para que bienes y servicios ingresen al mercado local y así cada uno pueda comprar libremente productos de mejor calidad a mejor precio. Durante décadas, bajo la premisa de proteger un puñado de puestos de trabajo, se le encareció deliberadamente el costo de vida a millones de argentinos. En muchos casos, forzándolos incluso a adquirir bienes de dudosa calidad a precios completamente distorsionados.

No es justo que solo quienes pueden pagarse un viaje al exterior puedan comprar lo que deseen a precio internacional. Tiene que ser para todos. Abrir los mercados también le abrirá las puertas del mundo a las empresas argentinas para que puedan salir a vender nuestros productos a 8000 millones de personas, en un contexto internacional donde lo que la Argentina tiene para ofrecer será muy requerido.

También quiero acá terminar con otra falacia, con la que nos han estado mintiendo por casi cien años, y que es el tema de la industria infante, un infante que por lo menos tiene 90 años ya. O, digamos, de proteger la industria X, porque genera puestos de trabajo. Esa también es otra mentira. Porque si en el proceso de apertura de la economía ingresa un producto de mejor calidad o mejor precio y quiebra una empresa, también es cierto que los consumidores ahora tienen más dinero en su bolsillo y los pueden gastar en otros sectores de la economía. Por lo tanto, se reasignará el empleo e irá a sectores donde es más productivo y donde hay mayores salarios y, por ende, hay mayor bienestar para todos. Por lo tanto, basta de la mentira proteccionista, porque en el fondo no es ni más ni menos que un curro entre los políticos y los empresarios prebendarios.

El primer paso en este sendero es la oportunidad histórica que tenemos para entablar un acuerdo comercial con Estados Unidos. Una oportunidad que ya se nos presentó hace veinte años y dejamos pasar, desaprovechando el último gran boom de crecimiento que vio el planeta. Pero para aprovechar esta oportunidad histórica que se nos vuelve a presentar, es necesario estar dispuesto a flexibilizar o, incluso, llegado el caso, a salir del Mercosur, que lo único que logró desde su creación es enriquecer a los grandes industriales brasileros a costa de empobrecer a los argentinos.

Pero hace falta ir aún más profundo, restableciendo la inviolabilidad de la propiedad privada, para lo cual hace falta descender al subsuelo de las leyes, los códigos Civil y Comercial, y Procesal Civil y Comercial. Urge devolverle la libertad de asociación a todos los argentinos, reduciendo las prerrogativas del Estado y aumentando las de cada ciudadano. Es inadmisible que los individuos no tengan derecho a pactar acuerdos libremente entre sí sin la intromisión de cualquier juez de poca monta, cuyo capricho a menudo está aparejado de ataduras políticas o económicas. Aquí es donde se juega la famosa seguridad jurídica por la cual la política reclama hace años, pero por la que nunca hizo nada. Esto se resuelve con un Código Civil y Comercial claro e impermeable a la interpretación maliciosa de cualquier juzgado.

Además el orden público y la vida social en paz deben volver a ser la regla y no la excepción en la Argentina.

Actualmente, tenemos un sistema judicial y un Código Penal repleto de grietas por los que se coló el virus del antipunitivismo, que además de estar moralmente mal, demostró su estrepitoso fracaso. Lo vimos esta semana en la trágica noticia del asesinato de Kim Gómez, una nena de tan solo siete años que fue brutalmente asesinada. Quiero expresar mis condolencias para con su familia y asegurarles que tienen el compromiso de este presidente para luchar incansablemente contra el flagelo de la inseguridad.

Además, aprovecho para decirle al gobernador Kicillof que mientras siga sosteniendo que los delincuentes, los asesinos y los violadores son víctimas del sistema, en línea con el wokismo jurídico de Zaffaroni, no solo no tenemos nada para conversar, sino que además quiero decirle que jamás resolverá el gravísimo problema de inseguridad de la Provincia, ya que ser tolerante con los delincuentes es castigar a las personas de bien. Si quiere resolver el problema tiene dos alternativas: abandonar esa visión abolicionista y castigar a los criminales, o correrse del camino y dejarnos resolver el problema a nosotros. Porque si hay algo que caracteriza este Gobierno Nacional es que no nos tiembla el pulso, y los problemas los arreglamos en serio.

Durante demasiado tiempo, la política le dijo a los argentinos que no iba a castigar el delito, que los delincuentes eran víctimas de un sistema injusto y que, por lo tanto, no eran responsables de sus acciones. Lo único que lograron fue que para muchos delincuentes delinquir ya no tuviera costos. Lo sufren los bonaerenses todos los días. Pues bien, con los proyectos de reiterancia y reincidencia del Gobierno aprobados por este Congreso, terminaremos finalmente con la puerta giratoria en la Argentina.

Además, la implementación del nuevo Código Procesal Penal en todo el país está demostrando de forma inapelable su capacidad de acelerar los tiempos de un juicio de años a meses, y tenemos la responsabilidad de extender el funcionamiento de este sistema a todas las provincias del país. Pero la eficacia del proceso penal es solo una arista de la cuestión. Necesitamos elevar los costos para quienes delinquen. Por eso necesitamos aprobar la Ley de baja de la edad de imputabilidad para que quienes son lo suficientemente conscientes para cometer crímenes de adultos, paguen las consecuencias de sus actos como adultos.

Pero, lamentablemente, llegará tarde. Porque hoy uno de los asesinos de Kim tiene catorce años y goza de ser inimputable. No se lo puede juzgar. Y el otro criminal cometió delitos siendo menor de dieciséis años, lo cual significa que con nuestra Ley de Imputabilidad no hubiera estado libre en un principio.

Necesitamos bajar la edad de imputabilidad, y no solo eso. Necesitamos también agravar todas las penas del Código Penal. Sí, todas las penas del Código Penal. Emprendiendo así la reforma del Código Penal más importante de los últimos cien años, algo que tiene que ocurrir en carácter de urgente.

Pero el problema no se limita al crimen ordinario. El narcotráfico y el terrorismo representan un peligro claro y presente para los argentinos. Desde las ciudades tomadas por el narco, hasta la tragedia de la familia Vivas, todos los días nos recuerdan que los argentinos necesitamos instrumentos para luchar contra quienes quieren atentar contra nuestras vidas. No tendremos piedad con el crimen organizado ni con el terrorismo. Para ello la flamante Ley antimafia nos permitirá meternos sin la intermediación de gobiernos locales en las madrigueras del narcotráfico. Además, estamos trabajando en una Ley de seguridad nacional que le provea herramientas al Estado nacional, a nuestro servicio de inteligencia y a nuestras Fuerzas para perseguir a quienes quieren atentar contra la vida de los argentinos.

Para concluir, no podremos resolver la crisis de delincuencia en nuestro país sin una Justicia independiente, pero efectiva. Y la Justicia no va a funcionar correctamente hasta que la política se decida a dejar de politizar los nombramientos de los jueces, fiscales y defensores públicos. En esa línea, nosotros tenemos la intención de avanzar en el envío de los pliegos de todos los cargos vacantes de la Justicia Federal, incluidos el procurador general, el defensor general, el defensor del pueblo, todos los juzgados federales, todas las fiscalías y todos los defensores públicos que hoy faltan designar, que son alrededor del 40% de los magistrados de la Justicia Federal.

Esto tiene que ser obvio para todos. Es imposible que la Justicia cumpla su deber si funciona al 60% de su capacidad. Esperamos que la política esté a la altura de esta urgencia nacional y no politice la aprobación de los pliegos, a diferencia de lo que ocurrió este año con los candidatos a conformar la Corte Suprema. Si queremos ser un país serio, también debemos llevar a cabo una una reforma migratoria.

Leela, Manes, te va a hacer bien, supuestamente vos entendés cómo funciona el cerebro y parece que no aprendiste nada. Leela bien. Quizás, tu versión es con inteligencia artificial y cambia de libertaria a kirchnerista, como hiciste vos, Manes.

Manes, te falta mucha teoría política. No podés, no podés confundir…

(Victoria Villarruel: Les pido silencio por favor mientras habla el presidente de la Nación. Muchas gracias)

Te falta mucha lectura Manes.

Nuestra Nación ha sido generosa con los inmigrantes, pero otra cosa distinta es ser tomado de tontos por nuestros vecinos o ser un centro de beneficiario pagado por el bolsillo de los argentinos. Queremos que aquellos extranjeros que estén de forma transitoria o temporaria en nuestro país tengan que pagar los servicios que utilizan.

También debemos permitir a las universidades cobrarles a quienes no son residentes permanentes; así como es necesario endurecer severamente las condiciones de deportación para los extranjeros que delinquen. Es lo que hace cualquier país que se hace valer. Y si esto necesita algún tipo de justificación, es porque a lo largo del último siglo se ha vuelto costumbre la falta de respeto al pagador de impuestos.

Por otra parte, tenemos que recuperar el imperio de la igualdad ante la ley, terminando con este sistema de cupos de distinto tipo que impone desde a quién emplear hasta a quién votar. Hemos llegado al punto en el que hay cupos hasta para emplear gente en medios de comunicación o para la programación de artistas en un festival. Con la supuesta justificación de proteger a ciertos grupos percibidos como oprimidos, hemos perjudicado injustamente a los demás, vulnerando la igualdad ante la ley que consagra nuestra Constitución.

Tenemos que recuperar una verdad básica de la democracia liberal, que es que el límite de los derechos de uno son los derechos del prójimo. Estos son unos pocos de los tantos proyectos de reformas de fondo en lo que estamos trabajando, y en los que avanzaremos en la medida que la dinámica política y la secuencialidad económica lo requieran.

Finalmente, pero no por eso menos importante, para hacer realidad estos proyectos y los cambios que el pueblo argentino demanda, estamos avanzando en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para poder terminar de sanear el balance del Banco Central y salir del cepo cambiario definitivamente durante este año.

Llevamos décadas con la mochila del déficit fiscal y endeudamiento, que se agravó porque durante toda la historia argentina, en lugar de enfrentar el problema fiscal, los distintos gobiernos eligieron endeudarse; ya sea con el mercado, con organismos multilaterales de crédito o con el propio Banco Central a cambio de emisión de dinero. Por eso hoy, gracias a la solvencia de nuestro programa económico, estamos en condiciones de emprender este nuevo acuerdo sin aumentar nuestra deuda bruta. Para que se entienda la dimensión del problema monetario que arrastramos desde el inicio de nuestra gestión, y para que se entienda también que qué estamos buscando con este nuevo acuerdo, es importante describir brevemente el problema.

El Banco Central, como todo agente de la economía, tiene un balance patrimonial, cuya identidad contable señala que el patrimonio neto del mismo viene dado por la diferencia entre sus activos y pasivos. En cuanto a los activos del Banco Central, los mismos se componen de reservas internacionales y títulos públicos emitidos por el Gobierno nacional. En cuanto al pasivo, en el mismo se encuentra la base monetaria, esto es el dinero emitido que está en manos de los ciudadanos y los bancos en formato de encaje, y la deuda remunerada porque antes se llamaba LEBACS, luego el Leliqs, después Pases. En este sentido, cuando suben los pasivos del Banco Central, ya sea por emisión de pesos contra títulos públicos que no tienen mercado, es decir, emisión espuria o por el devengamiento de intereses de los pases, el patrimonio del Banco Central se deteriora. De este modo, en la medida que el patrimonio neto se hace cada vez más negativo, se necesita mayor nivel de precios para licuar las deudas del Banco Central, tal que se ajuste al tamaño real de los activos del mismo. En este sentido, en la medida que el Tesoro se financia colocando títulos sin valor en el Banco Central, el nivel de precios de largo plazo es más alto, y con ello mayor la tasa de inflación en el presente.

Desde esta perspectiva, entonces, es muy simple explicar por qué desde la salida de la Convertibilidad el precio del dólar se multiplicó por 1200 veces.

En primer lugar, por la estafa descomunal de la pesificación asimétrica, lo cual implicó que la política se robo 14.000 millones de dólares que respaldaban la base en el 2001; y que a dinero de hoy, ajustado por la inflación americana, son 30.000 millones de dólares. Es decir, con la pesificación asimétrica, ese chiste tan impulsado alegremente y bancado por Clarín, que después bueno, tuvo su Ley de Medios para que no quiebre, ahí le robaron a los argentinos 30.000 millones de dólares.

La segunda estafa fue el Fondo del Bicentenario, cuando por el capricho electoral de Cristina Fernández de Kirchner se extrajeron del Banco Central 10 mil millones de dólares, que a dinero de hoy serían 15.000 millones de dólares. O sea, ahí le robaron al Banco Central 15.000 millones de dólares, que en el fondo se lo robaron a todos los argentinos vía impuesto inflacionario. Sin embargo, el saqueo de los políticos por medio del Banco Central no se acaba con esas dos estafas monumentales, sino que a eso hay que sumar los 25.000 millones de dólar futuro en el 2015 y los 40.000 millones de las SIRAs en el 2023. Esto significa que en los últimos 25 años, la política vía al Banco Central le robó a los argentinos 110.000 millones de dólares. Vengan ahora a hablar de estafa piramidal. Dale.

Por lo tanto, ante semejante destrucción del activo del Banco Central, no debería sorprender el desastre inflacionario que hemos vivido en los últimos veinte años. Y dado que el dólar es un precio más de la economía, es casi natural que se haya multiplicado por 1200 veces como dije antes. En función de ello, nosotros hemos cortado con el déficit fiscal y el cuasifiscal por lo que el BCRA ya no volvió a estafar a los argentinos con emisión de dinero, ni para el Tesoro ni para los intereses de los pasivos remunerados. Ya que de hecho la base monetaria amplia permanece constante desde mediados del año pasado. Así como lo escuchan: la base monetaria amplia no crece desde mediados del año pasado. Tampoco se buscó la solución mediante la toma de deuda en el mercado, ya que la deuda consolidada de la Nación bajó en 30.000 millones de dólares. Nosotros no proclamamos el desendeudamiento en palabra, lo hacemos en los hechos.

Por lo tanto, el presente acuerdo con el FMI lo que busca es restaurar el activo del Banco Central, y con eso su patrimonio, para que de este modo la inflación sea solo un mal recuerdo del pasado. Así, el dinero que ingrese del FMI, el Tesoro lo utilizará para cancelar parte de su deuda con el Banco Central. Al mismo tiempo, se podría objetar que si bien la deuda bruta permanece constante, hay un cambio en el acreedor. Sin embargo, este argumento implicaría aceptar que la política está dispuesta a seguir estafando a los argentinos con la inflación. Esto es, alguien podría señalar que estamos cambiando impuestos explícitos por un impuesto implícito no legislado. Sin embargo, lo interesante aquí es que nosotros vamos a honrar nuestros compromisos; y los fondos para enfrentar esta deuda surgirán de un mayor ajuste fiscal vía reducción del gasto público, de modo tal que la operación resultante sea una transferencia de riqueza desde el Estado a todos los argentinos de bien, y en especial a los segmentos más vulnerables de la población, ya que ellos son los más castigados por el impuesto inflacionario.

A su vez, dada la importancia estratégica que tiene este acuerdo para la Argentina, quiero anunciarles que en los próximos días le pediré al Congreso que apoye al Gobierno en este nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Este nuevo acuerdo nos brindará las herramientas para sanar el camino hacia un esquema cambiario más libre y eficiente para todos nuestros ciudadanos y para poder atraer mayores inversiones que se traduzcan en menor inflación, mayor crecimiento y nivel de empleo, con las consecuencias… mejores salarios que implican menor cantidad de pobres e indigentes. Quiero ser claro con una cosa: nosotros vamos a resolver el problema que todos los gobiernos anteriores causaron con el déficit fiscal y su financiamiento. En consecuencia, esperamos que este Congreso adopte la misma postura que tuvieron con todos los demás, que es acompañar desde sus bancas, apoyando al Gobierno en este nuevo acuerdo.

En definitiva, como verán, si bien hemos colocado los cimientos del cambio, aún tenemos que poner ladrillo sobre ladrillo para reconstruir este edificio abatido que es nuestra Nación. Y dados los vientos de cambio que soplan, estamos ante una oportunidad histórica. Muchos la han calificado, tal vez, como nuestra última oportunidad. Como expuse aquí mismo hace exactamente un año, cuando los invité a firmar el Pacto de Mayo: mi preferencia sería que abordemos esta oportunidad histórica de reconstrucción en unidad, con todos los sectores de la política y la sociedad empujando en la misma dirección. Todavía sueño con que este cambio de rumbo puede ser la oportunidad para comenzar un ciclo de unidad nacional que nos exceda como generación, como ocurrió en la primera parte del siglo XIX, y que dentro de cien años, cuando escriban de esta época, puedan referirse a nosotros como la generación del 20, que cambió a la Argentina.

A nosotros no nos motiva el poder. Somos el primer caso en la democracia moderna que entra al año electoral sin hacer política económica teñida por el ciclo político. Porque no tenemos una ambición de poder. Lo único que tenemos es una ambición reformista y queremos darle la oportunidad a este Congreso para acompañarnos en el ambicioso proceso que hemos emprendido. Así podrían, quizás, recomponer su relación con la sociedad que hoy parece irremediablemente rota. Espero que tomen esta invitación por lo que es: una chance para participar de la tabula rasa que siempre hemos predicado y creemos necesaria para la reconstrucción nacional. Pero si fueran a declinarla, francamente, no nos sorprendería. Este Congreso ya demostró, una y otra vez, que entre ustedes y los argentinos algunos no tienen problema de elegirse siempre a ustedes. En especial los que no vinieron. Esto es: algunos han hecho del Congreso un instrumento para defender las conquistas del Estado sobre el individuo, en vez de un instrumento para realizar los cambios profundos que el país necesita. Y ni que hablar de aquel sector de la política que está tan rancio al cambio y enemistado con la razón que ni siquiera se digna a bajar al recinto para escuchar una apertura de sesiones legislativas.

Pero si dudan aún acerca de nuestra vocación de cambio, recuerden lo que pasó el último año. Para todas y cada una de las reformas puestas en práctica, nos dijeron que era imposible. Pero pronto aprendieron, a regañadientes, que lo que nosotros nos proponemos lo cumplimos. No importa cuán empinado sea el camino y cuántos obstáculos haya en el medio, porque para nosotros la política es el desafío de hacer posible lo que los políticos siempre dijeron que era imposible. Repito: para nosotros la política es el desafío de hacer posible lo que los políticos siempre dijeron que era imposible. Sino miren lo que hicimos con el equilibrio fiscal.

Por eso, si este Congreso eligiera no acompañar de forma mayoritaria al Gobierno nacional en esta propuesta que les extiendo, sepan que eso no detendrá el proceso de cambio que el pueblo argentino nos encomendó. Lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer a nuestra manera, pero tarde o temprano lo vamos a hacer, librando la batalla que haya que librar en todos los frentes para lograrlo. Pelearemos en el Congreso de la Nación, pelearemos en las provincias y en los municipios, en la legislatura y consejos deliberantes, daremos la batalla de visitante en los medios analógicos y lo haremos de local en las redes sociales, lo haremos en la calle si así lo demanda la historia. Y nunca, pero nunca nos rendiremos. Jamás nos vamos a rendir. Y aunque les cuesta entenderlo y se resistan, vamos a hacer a la Argentina grande nuevamente.

Si aceptan mi propuesta, veré que están dispuestos a involucrarse en lo que el país necesita. Caso contrario, habrán demostrado que el único camino para cambiar el país es cambiar este Congreso. Por todo lo expuesto, queda claro que estamos ante una disyuntiva: queremos seguir aplicando las mismas recetas fallidas que nos llevaron al borde del precipicio o queremos salir adelante. Solo hay una forma de hacerlo, hacer de una vez por todas lo que corresponde. Yo me niego a creer que lo mejor de este país ya pasó; al contrario, estoy convencido de que lo mejor está por venir. Ahora la elección está en sus manos y los ojos del pueblo argentino están sobre todos ustedes.

De esta manera, quedan inauguradas las centésimas cuadragésimas terceras sesiones ordinarias de nuestro Congreso de la Nación. Finalmente…

Victoria Villarruel: Habiéndose cumplido el objetivo de esta solemne Asamblea, queda levantada la misma.

Javier Milei: No terminé. Digo, no te apures. En definitiva, que Dios bendiga a los argentinos, que las fuerzas del Cielo nos acompañen y ¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo!

Desarrolló en Argentina implementos para centrales nucleares y pretende fabricar reactores nucleares móviles.

En 2009, Santiago Badran fundó Nuclearis en un pequeño garaje de la localidad de Avellaneda, provincia de Buenos Aires, con el objetivo de innovar en la industria nuclear. Ingeniero mecánico con experiencia en el desarrollo de maquinaria compleja, el emprendedor identificó una oportunidad en un sector dominado por grandes corporaciones y organismos estatales. Su primer avance fue la creación de una máquina para fabricar anillos de cierre, un componente clave para los reactores nucleares de Atucha, que hasta ese momento solo se producían en Alemania. “En aquel entonces, con 33 años, no tenía los recursos económicos para financiar el proyecto, así que vendí mi auto y pedí dinero prestado para construir la máquina en mi propio garaje”, recuerda Badran. Después de casi dos años de trabajo, logró diseñar un sistema capaz de replicar y mejorar la fabricación de estos insumos, asegurando el abastecimiento local y marcando el inicio de un camino en la industria nuclear.

Desde entonces, Nuclearis creció hasta convertirse en un proveedor de componentes para reactores en distintos países. Ahora, la compañía quiere dar un nuevo paso con el desarrollo del reactor N1, un microreactor de tercera generación diseñado para operar durante 20 años sin necesidad de recarga de combustible.

El reactor N1 es un modelo de agua presurizada (PWR) con una potencia de 17 MW eléctricos, suficiente para abastecer a una ciudad de 50.000 habitantes. Su diseño compacto y modular permite su transporte mediante camiones, trenes o barcos, facilitando su instalación en zonas remotas. “No estamos reinventando la rueda; la estamos optimizando. La tecnología PWR es ampliamente utilizada en el 80% de los reactores en operación en todo el mundo. La diferencia es que el N1 adopta una configuración completamente nueva, que mejora la seguridad y la eficiencia al tiempo que reduce los costos”, explica Badran hoy con 48 años. Uno de los puntos clave del proyecto es su sistema de combustible tipo “cassette”, inspirado en reactores navales. Esta tecnología permite que el reactor funcione sin necesidad de recarga durante su vida útil, minimizando los costos operativos y simplificando el mantenimiento. “El concepto del núcleo de uranio tipo ‘cassette’ en reactores nucleares no es nuevo y ha sido utilizado en submarinos y portaaviones. La diferencia es que lo estamos aplicando a la generación eléctrica en tierra”, detalla el ingeniero.

El diseño del N1 también contempla un sistema de almacenamiento de residuos que elimina la necesidad de trasladar el reactor una vez agotado. “Tras 20 años de operación, la cápsula que alberga el reactor se convierte en un silo seco de almacenamiento de uranio, eliminando la necesidad de extraer y transportar combustible radiactivo”, explica Badran.

El desarrollo de microreactores ha cobrado relevancia en los últimos años como alternativa para la generación de energía limpia. La energía nuclear es una de las fuentes con menor huella de carbono y, a diferencia de las renovables como la solar y la eólica, ofrece un suministro constante sin depender de condiciones climáticas.

“En principio, los clientes serían los Estados”, destaca el ingeniero. Es decir, los primeros clientes serán países que quieran incorporar generación eléctrica de origen nuclear (es por ello que muchos países están comenzando a preparar su marcos legislativos y regulaciones para que puedan instalar centrales nucleares en su territorio). En segundo lugar, otros potenciales clientes son grandes empresas consumidoras de energía o bien bases militares remotas y permanentes.

“Nuestro objetivo es que el N1 sea un ‘plug and play’ nuclear. Queremos que cualquier industria o comunidad que necesite energía limpia pueda instalarlo sin la complejidad de los sistemas nucleares tradicionales”, señala Badran. Entre los sectores potenciales, destaca su aplicación en minería, acerías y grandes centros de datos, además de su uso en regiones con acceso limitado a la red eléctrica.

Para lograr su fabricación a gran escala, Nuclearis apuesta por un modelo de producción basado en gigafábricas, similar al de la industria automotriz y aeroespacial. “La clave para hacer que la energía nuclear sea verdaderamente accesible radica en la producción en serie. Al ensamblar los reactores en gigafábricas, no solo reducimos costos y garantizamos una calidad uniforme, sino que también aceleramos el despliegue a una escala sin precedentes”, explica el emprendedor.

Los próximos pasos

La empresa proyecta construir la primera de estas fábricas en Argentina, con una inversión superior a los 1.000 millones de dólares y una capacidad de producción de hasta 200 unidades anuales. “Nuestro plan contempla alcanzar una facturación de 30.000 millones de dólares en exportaciones cada año”, detalla.

Argentina cuenta con una trayectoria consolidada en el sector nuclear, con hitos como el desarrollo de reactores de investigación, la producción de radioisótopos para medicina y el dominio del ciclo completo del combustible. “Tenemos la capacidad técnica y la infraestructura para llevar adelante este proyecto en el país. Contamos con ingenieros de primer nivel y talleres metalúrgicos con certificaciones bajo estándares de calidad nuclear ASME III, es decir normas de diseño internacionales que establecen reglas para la fabricación de este tipo de dispositivos”, afirma Badran.

Desde su inicio en un garaje hasta la proyección de una empresa multinacional, el camino de Nuclearis estuvo marcado por el desafío de desarrollar tecnología de alto impacto con recursos limitados. “El verdadero orgullo radica en el equipo de profesionales que me ha acompañado a lo largo de este camino. Nada de esto habría sido posible sin el ecosistema científico y tecnológico de Argentina”, sostiene Badran.

A futuro, la compañía apunta a consolidarse como un actor global en el mercado de microreactores, con el N1 como un modelo de referencia. “Será gigante. Será una empresa multinacional. Sé que es el momento correcto para ejecutar este proyecto porque la creciente demanda de generar energía eléctrica limpia es una necesidad imperiosa para el planeta. Si no lo hacemos nosotros, alguien lo hará en nuestro lugar”, concluye.

En La Pampa estaría prohibido.

En La Pampa, esos reactores, de fabricarse, no podrían existir legalmente, porque el articulo 18 de la constitución provincial declara a la provincia como zona NO NUCLEAR.

 

Fuente: https://tn.com.ar/tecno/2025/03/01/de-un-garaje-a-la-industria-nuclear-la-historia-detras-de-la-start-up-que-puede-darle-luz-a-toda-una-ciudad/

98% de Chile estuvo sin corriente y declararon estado de emergencia mientras dure el corte de energía.

Un masivo corte de energía afecta a Chile y a dos provincias de Argentina, dejando a millones de personas sin suministro eléctrico. El corte, que ocurrió alrededor de las 15:16 hora local (18:16 GMT), llegó a afectar al 99% de Chile y se extendió desde Arica en el norte hasta la región de Los Lagos en el sur. Según el Coordinador Eléctrico Nacional de Chile, el apagón se originó a raíz de una desconexión en el sistema de transmisión de 500 kV en el sector del Norte Chico, en la zona central del país. La causa exacta del corte sigue siendo desconocida y está siendo investigada.

El gobierno chileno informó que el presidente Gabriel Boric se encuentra en la Central de Gestión Operativa de Carabineros, monitoreando la evolución de la emergencia. Además, se convocó a una reunión de urgencia en el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), en la que participaron ministros de diversas carteras, como Interior, Energía, Salud, Obras Públicas y Medio Ambiente, junto con representantes de las fuerzas de seguridad, bomberos y la Policía de Investigaciones.

En medio de una ola de calor que afecta al país, los efectos del apagón fueron inmediatos. En Santiago de Chile, la interrupción del suministro eléctrico causó el cierre de bancos, comercios y centros comerciales, además de un caos vial debido a la falta de funcionamiento de los semáforos. El servicio de metro también se vio paralizado, afectando la movilidad de miles de personas en la capital.

Por su parte, las autoridades argentinas confirmaron que también se vieron afectadas por la interrupción, aunque con menor magnitud. Las provincias de Mendoza y San Juan sufrieron cortes en el suministro eléctrico, aunque en menor escala que en Chile.

La Autoridad Regulatoria Eléctrica (SERC) de Chile ha confirmado que se aplicará el Plan de Recuperación de Servicio con el objetivo de reponer la mayor parte de los suministros lo más rápidamente posible.

El Coordinador Eléctrico Nacional apuntó que la falla ocurrió debido a una “desconexión del sistema de transmisión de 500 kV” en la zona denominada Norte Chico, que se extiende desde el sur del Desierto del Atacama hasta Santiago. Indicó, a su vez, que se activó un plan de recuperación “para reponer los consumos en el menor tiempo posible”.

Siendo las 20:00 hs no había vuelto el servicio eléctrico en Chile….

Gobierno provincial recompone salarios incrementándolos un 7 % por encima de la inflación

El Gobierno provincial destinará una fuerte inversión que impactará también en el volumen de la actividad económica. Este incremento no sólo reforzará el poder adquisitivo del salario, sino que beneficiará sobremanera a los sectores económicos cuya viabilidad y rentabilidad depende del consumo.   El acuerdo paritario abarca el trimestre febrero-abril y consiste en un “aumento sobre los conceptos de escala salarial”, que se abonará de la siguiente manera:

  • Para el mes de febrero, el aumento será la inflación del mes de enero (que según el IPC-INDEC Región Pampeana fue del 2.3 %), más una recomposición real del 3 %.
  • Para el mes de marzo, el aumento será la inflación del mes de febrero más una recomposición real del 2 %.
  • Para el mes de abril, el aumento será la inflación del mes de marzo más una recomposición real del 2 %.

En consecuencia, la recomposición real del salario acumulativa en el trimestre llega al 7,16 %, que se suma a los aumentos mensuales según la variación de Indice de Precios al Consumidor INDEC.

Incrementos del primer cuatrimestre 2025

Esta variación del salario, en 2025 se complementa con el incremento del 4,86 aplicado en el mes de enero.
En virtud de ello, y de acuerdo a las proyecciones inflacionarias, el aumento general para el cuatrimestre enero-mayo se ubicará en el orden del 18/20 %.

Incremento salarial del año 2024

En línea con la postura del Gobierno en la importancia del poder adquisitivo de los salarios, durante el año 2024 la pauta salarial general fue del 114 %, mientras el mínimo garantizado subió un 183 % y las asignaciones familiares fueron incrementadas en un 245 %.

Ello permitió ubicar a todos los agentes estatales cerrar el año 2024 con ingresos por encima de la línea de pobreza, situación que se mantiene en la actualidad.

Ya embarcaron la primera tanda de minibuses eléctricos que recorrerán parte de la capital Argentina

Los minibuses eléctricos comenzarán a circular en Buenos Aires en Abril de 2025 uniendo Retiro con Parque Lezama. Circularán por el medio del casco histórico y las unidades serán conducidas por mujeres. En las imágenes se ve la fila de los minibuses ya ploteados con el esquema que llevarán del GCBA listos para subir al barco que los traerá a Argentina. Estiman que el sistema completo de minibuses eléctricos comenzará a funcionar a fines de abril de 2025.

La línea va a unir Plaza San Martín con Parque Lezama, y están estudiando una extensión a Caminito, la frecuencia será cada 6 minutos y la cantidad de unidades iniciales son 12

Tendrán solamente conductoras mujeres y que los primeros meses, mientras dure el período de pruebas, serán sin costo para los usuarios. Luego podrían tener una tarifa similar a la del resto de las 31 líneas porteñas, cuyo control asumió la Ciudad, por decisión del Gobierno nacional, el año pasado. La empresa DOTA, que tiene 13 lineas en territorio porteño, se adjudicó la prestación (a través de La Línea 57 – Atlántida, tras una licitación a la que también se presentaron otras dos compañía fuertes, como Nueva Metropol y Flechabus. Al recorrido ya aprobado entre Plaza San Martín y Parque Lezama, le podrían sumar una extensión hasta La Boca. La idea es dotar de opciones a una zona que, con los metrobuses del Bajo y la 9 de Julio, se quedó sin transporte público. Las iniciativas son parte de lo que el Ejecutivo llamó Sistema integrado de movilidad urbana, y se suman a otras ya anunciadas, como la incorporación del sistema multipago en los colectivos, la renovación de la autopista Dellepiane y la construcción de pasos bajo nivel en las calles García Lorca, en Caballito, e Irigoyen, en Villa Luro. Falta menos para que estos buses eléctricos comiencen a operar en el microcentro y el Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto, denominado Movilidad Urbana de Buses Eléctricos (HUBE), depende del Ministerio de Infraestructura, que tiene a su cargo la Secretaría de Transporte. Estos buses están en etapa final de producción. Tienen 170 km de autonomía y una velocidad máxima limitada a 12 km/h para garantizar seguridad en zonas peatonales. Son accesibles ya que piso bajo para personas con movilidad reducida. El microcentro y el Casco Histórico tienen un flujo peatonal alto y calles angostas. Estos buses eléctricos conectarán puntos estratégicos como Plaza San Martín, Parque Lezama y Retiro, mejorando la movilidad sin impacto ambiental.

Estos serán los recorridos:

Los colectivos tendrán su playa de estacionamiento en un bajo autopista que es propiedad de la Ciudad en la avenida Brasil y Elvira Rawson de Dellepiane. La ida será, según confirmaron desde el Gobierno de la Ciudad, por Rawson de Dellepiane, Juan De Garay, Paseo Colón, ay. Martín García, Uspallata, Ituzaingó, Piedras, Brasil, Perú, Belgrano, Presidente Roca, Moreno, Piedras, Esmeralda, Bartolomé Mitre, San Martín, Marcelo T. De Alvear, Esmeralda, Arenales y Crucero Gral. Belgrano, hasta Juncal. La vuelta, desde Juncal y Crucero General Belgrano, por Juncal, Maipú, Santa Fe, Maipú, Chacabuco y Brasil, hasta Rawson de Dellepiane.  Se confirmó en la cumbre del ITF, donde se discuten diversas alternativas de movilidad sustentable.

 El caso de Chile y el modelo que puede seguir Buenos Aires.

Santiago de Chile tiene en su red de transporte público 2.480 buses eléctricos. Es la ciudad que,  fuera de China, tiene la mayor cantidad de unidades. Y está en proceso de licitación la incorporación de otras 1.110. El dato surge del stand que acompaña al ministro de Transporte, Juan Carlos Muñoz, en la cumbre de ministros del Foro Internacional de Transporte (ITF, según la sigla en inglés), que cada año se hace en la ciudad alemana de Leipzig, en el este del país. ¿Y Buenos Aires?

La Ciudad de Buenos Aires está lejos de esa cifra, pero ya inició el camino para abordar dos experiencias que buscan dotar de energías renovables al sistema de transporte de colectivos de área metropolitana, compuesto por unas 18.000 unidades.

Este viernes se publicó en el Boletín Oficial el llamado a licitación para incorporar colectivos eléctricos en el área central. Como adelantó Clarín hace semanas, serán buses chicos, con un recorrido que unira el Parque Lezama con la Plaza san Martín, en Retiro, y que tiene como objetivo que vuelva a haber transporte público entre los metrobuses de la 9 de Julio y del Bajo, adonde fueron trasladadas las líneas que antes circulaban por calles como Perú, Chacabuco, Maipú o Piedras.

Las novedades, más allá de lo que se sabía o circulaba según las distintas versiones, tienen que ver con que tendrán solo conductoras mujeres y los usuarios no pagarán por los viajes.

Quien trabaja en el proyecto es el secretario de Transporte porteño, Jorge Kogan, que participa del foro del que Argentina es miembro junto a otros 68 países, aunque este año no concurrió ningún representante del Gobierno nacional.

«Un transporte pública limpio y sín emisiones es uno de los objetivos que tenemos, con varias opciones en las que estamos trabajando, como la electrificación progresiva y la creación de circuitos que se recorran con buses eléctricos y trazas vinculantes a través de tranvías. Este minibus es el primer paso. Buscamos vincular el Casco Histórico de la Ciudad cuidando el medio ambiente y ante el cambio climático para que todos podamos vivir mejor”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri.

“El proyecto responde a que es una zona que quedó sin colectivos porque fueron llevados a los metrobuses. Entonces, estas nuevas unidades están destinadas a adultos mayores, personas con movilidad reducida e incluso a turistas, ya que al ser gratuitos no se necesitará la SUBE para usarlos”, le dijo Kogan a Clarín en Leipzig, y agregó que como se trata de una primera experiencia en cuanto al cambio de tecnología en materia de colectivos, el contrato inicial será por dos años, con opción a extenderlo por uno más. De la licitación podrán participar las empresas del transporte locales y se espera que en aproximadamente dos meses se realice la apertura de los sobres con las propuestas. La Ciudad les pagará el servicio por kilómetro recorrido.

En el cumpleaños 143 de Victorica inauguraron obras al ingreso del primer pueblo de La Pampa.

Desde las 11:20, aproximadamente, del 12 de Febrero 2025, se recordó un aniversario más de la fundación de Victorica en 1882. Durante la campaña al Desierto llevada a cabo por el presidente Julio Argentino Roca. Quien gobernó, en su primera presidencia, entre 1880 y 1886.Foto de Julio Argentino Roca, de dos años antes de ser presidente en su primer mandato (1880-1886) , durante el cual se fundó Victorica (1882) a partir de quitarle las tierras del dominio indígena. Con una iniciativa suya llamada «Conquista al Desierto»

El evento contó con la asistencia del intendente, concejales y el Ministro de Gobierno y Asuntos Municipales del Gobierno de La Pampa. El Ministro provincial, mencionó a Juan Pistarini, como uno de los victoriquenses «motivo de orgullo». Uno de los Victoriquenses mas relevantes en la Historia Argentina. Juan Pistarini

Entre los recordados estuvo Adán Gil, que tiene su placa puesta en la entrada de la oficina de bromatología, recientemente inaugurada. Junto a Beatriz Lujan Zentner como trabajadora de ese ámbito municipal y Adan Gil como impulsor de la idea desde 1987.Entre los recordados estuvo el General Juan Pistarini, cuyo nombre lleva el aeropuerto mas importante de Argentina (en Ezeiza). Juan Pistarini es uno de los Victoriquenses nacidos en Victorica durante diciembre de 1882, a pocos meses de la fundación, acaecida en febrero 1882.

En el siguiente Video el acto de Inauguración y recordatorio de los 143 años de Victorica…

Entrevista a Hugo Kenny buscando más detalles sobre los controles bromatológicos en Victorica…

 

Al intendente Kenny le parece violento que el Presidente de La Nación se exprese como lo hace.

El Secretario de Turismo y el intendente Hugo Kenny coincidieron en la Fiesta de La Ganadería como pedestal desde donde realizar reclamos públicos a otras instancias gubernamentales y enumeraron históricos reclamos como la concreción de pavimento en rutas, la extensión de gasoducto, entre otros. En el siguiente recorte de video, el discurso de Kenny y Echeveste en la apertura del desfile de la 52 Fiesta Nacional de la Ganadería Del Oeste Pampeano.

El desfile duró una hora 37 minutos

En la siguiente entrevista Hugo Kenny habla sobre costos de  la Fiesta , de las obras de reasfaltado, de su punto de vista sobre el discurso nacional, que le parece violento…

Inmejorable posición internacional de Argentina respecto a la salud humana al retirarse de la OMS.

La Organización Mundial de la Salud es un sumidero de fondos públicos de los países que adhieren a ella.

Argentina es un país de organización Federal porque cada provincia tiene diversidades de todo tipo. Esas diversidades hacen que las dependencias provinciales actúen en el marco de una constitución federal. Y a su vez cada provincia tenga sus propias leyes , siempre que no contradigan leyes nacionales. De la misma manera que internamente nos organizamos legalmente como país de manera federal. Si hubiera una provincia o varias que quieran salirse de ese orden hablaríamos de escisión territorial. Los países en el mundo no somos una federación de países. Cada país tiene su propia forma de ser con una organización republicana o centralista o federal o en forma de reino o en forma de república.

De la misma manera que cada país elige su forma de organizarse a nivel legal internamente, también elige adherir o no a determinadas formas de política internacional, de acuerdo a según crea que le convenga o no.

El gobierno Nacional, después de saber detalles de lo que se cometió con gran parte del mundo a través organizaciones internacionales como la OMS para con las personas con el nombre de Covid 19. Decidió salir de la Organización Mundial de la Salud , al igual que lo hizo Estados Unidos de América de otros tratados internacionales como el acuerdo sobre el clima, al que Argentina, por ahora sigue suscribiendo…

En el siguiente video pormenores de porque es importante la salida de argentina de la OMS…

Milei por ahora se quedó en el discurso y Trump lo llevó a la práctica en USA.

Es un duro golpe para los ocultadores y disculpadores de lo perverso con el prójimo. A los disculpadores de lo perverso no les importa que el violador no siga violando, les importa matar al feto , si lo hubiera, concebido en violencia, pero defienden al violador como una victima «del patriarcado». Su perversidad ideológica es tan grande que les impide ver las cosas como suceden realmente. Lo cual les impide aplicar soluciones practicas.

En ese marco de perversión , e ir en contra de ella, es que el discurso de Milei en Davos 2025 se entiende como violento. Milei es violento para los que eligen lo malo con nombre de bien. Es malo que la ideología de género sea impuesta desde ámbitos estatales, porque solo aporta división y desigualdad en sistemas punitivos legales. Eso de poner derechos extras  por sobre los de un tipo de sexo, ante una misma situación, es injusto.

Teniendo en cuenta esas premisas, se puede entender mejor el discurso:

Buenos días a todos. Cuánto ha cambiado en tan poco tiempo. Hace un año me paré aquí frente a ustedes en soledad y dije algunas verdades sobre el estado del mundo occidental que fueron recibidas con cierta sorpresa y estupor por buena parte del establishment político, económico y mediático de Occidente. Y debo reconocer que, en algún sentido, lo comprendo. Un presidente de un país que, producto del fracaso económico sistemático por más de 100 años, producto de haber tomado posturas pusilánimes en los grandes conflictos globales, y producto de habernos cerrado al comercio, había perdido prácticamente toda relevancia internacional con el correr de los años. Un presidente de ese país se para en este estrado y le dice al mundo entero que están equivocados, que se dirigen al fracaso, que Occidente se ha desviado y que debe ser reencauzado.
Un presidente de ese país, Argentina, que no era político, que no tenía apoyo legislativo, que no tenía apoyo de gobernadores ni de empresarios ni de grupos mediáticos. En ese discurso, aquí, parado frente a ustedes, les dije que era el comienzo de una nueva Argentina, que Argentina había estado infectada de socialismo por demasiado tiempo y que con nosotros iba a volver a abrazar la acidez la libertad; un modelo que nosotros resumimos en la defensa de la vida, la libertad y la propiedad privada.
Y también les dije que, en algún sentido, la Argentina era el fantasma de las navidades futuras de Occidente porque ya habíamos vivido todo lo que ustedes estaban viviendo y ya sabíamos cómo terminaba. Un año después, debo voy a decir que ya no me siento tan solo, no me siento tan solo porque el mundo ha abrazado a la Argentina. Argentina se ha convertido en ejemplo mundial de responsabilidad fiscal, de compromiso con nuestras obligaciones, de cómo terminar con el problema de la inflación y también de una nueva forma de hacer política, que consiste en decirle la verdad a la gente en la cara y confiar en que la gente entenderá.
Tampoco me siento solo porque a lo largo de este año he podido encontrar compañeros en esta pelea por las ideas de la libertad en todos los rincones del planeta. Desde el maravilloso Elon Musk hasta la feroz dama italiana, mi querida amiga, Giorgia Meloni; desde Bukele en El Salvador hasta Víctor Orbán en Hungría; desde Benjamín Netanyahu en Israel, hasta Donald Trump en Estados Unidos. Lentamente se ha ido formando una alianza internacional de todas aquellas naciones que queremos ser libres y que creemos en las ideas de la libertad.
Y lentamente, lo que parecía una hegemonía absoluta a nivel global de la izquierda woke en la política, en las instituciones educativas, en los medios de comunicación, en organismos supranacionales o en foros como Davos, se ha ido resquebrajando y se empieza a vislumbrar una esperanza para las ideas de la libertad.
Hoy vengo aquí a decirles que nuestra batalla no está ganada, que si bien la esperanza ha renacido es nuestro deber moral y nuestra responsabilidad histórica desmantelar el edificio ideológico del wokismo enfermizo. Hasta que no hayamos logrado reconstruir nuestra catedral histórica, hasta que no logremos que la mayoría de los países de Occidente vuelvan a abrazar las ideas de la libertad, hasta que nuestras ideas no sean la moneda común de los pasillos de eventos como este, no podremos bajar los brazos porque, debo decir, foros como este han sido protagonistas y promotores de la agenda siniestra del wokismo que tanto daño le está haciendo a Occidente. Si queremos cambiar, si queremos verdaderamente defender los derechos de los ciudadanos, primero tenemos que empezar por decirles la verdad.
Y la verdad es que hay algo profundamente equivocado en las ideas que se han estado promoviendo desde foro como este. Me gustaría tomarme unos minutos, desde este día, para discutir algunas de ellas. Hoy pocas personas niegan que soplan vientos de cambio en occidente. Están quienes se resisten al cambio, está quienes lo aceptan a regañadientes pero lo aceptan al fin, están los nuevos conversos que aparecen cuando lo ven como inevitable y, por último, estamos quienes hemos luchado toda una vida por su advenimiento.
Cada uno de ustedes sabrá en qué grupo se reconoce, seguramente haya un poco de cada uno en este auditorio, pero todos reconocerán, seguramente, que el tiempo de cambio está tocando la puerta. Los momentos de cambio histórico tienen una particularidad: son tiempos donde las fórmulas que estuvieron vigentes por décadas se agotan, las maneras consideradas únicas de hacer las cosas dejan de tener sentido y lo que para muchos eran verdades incuestionables son, finalmente, puestas en duda. Son momentos donde las reglas se reescriben y por eso son tiempos que recompensan a quienes tienen el coraje para tomar riesgos.
Pero buena parte del mundo libre aún prefiere el confort de lo conocido, aunque sea el camino equivocado e insiste en aplicar las recetas del fracaso. Y el gran yunque que aparece como denominador común en los países e instituciones que están fracasando es el virus mental de la ideología woke. Esta es la gran epidemia de nuestra época que debe ser curada, es el cáncer que hay que extirpar.
Esta ideología ha colonizado las instituciones más importantes del mundo, desde los partidos y Estados de los países libres de Occidente, hasta las organizaciones de gobernanza global, pasando por instituciones no gubernamentales, universidades y medios de comunicación, como también ha marcado el curso de la conversación global durante las últimas décadas. Hasta que no saquemos esta ideología aberrante de nuestra cultura, nuestras instituciones y nuestras leyes, la civilización occidental e incluso la especie humana no logrará retornar la senda del progreso que demanda nuestro espíritu pionero.
Es indispensable romper estas cadenas ideológicas si queremos dar un paso a una nueva era dorada. Por eso, hoy quiero dedicarle unos minutos a destruir esas cadenas, pero primero hablemos de aquello por lo que estamos luchando. Occidente representa el pico de la especie humana, la tierra fértil de su herencia grecorromana y sus valores judeocristianos plantaron las semillas de algo inédito en la historia. Tras imponerse de manera definitiva sobre el absolutismo [se produce un corte en el audio], una nueva era en la existencia humana. Dentro de ese nuevo marco moral y filosófico que ponía la libertad individual por encima del capricho del tirano. Occidente pudo dar rienda suelta a la capacidad creativa del hombre, dando inicio un proceso de generación de riqueza nunca antes visto.
Los datos hablan por sí solo, hasta el año 1800 el PBI per cápita del mundo se mantuvo prácticamente constante. Sin embargo, a partir del siglo XIX y gracias a la Revolución Industrial, el PBI per cápita se multiplicó por 20; sacando de la pobreza al 90% de la población mundial aun cuando la población se multiplicó por ocho veces. Esto solo fue posible gracias a una convergencia de valores fundamentales, el respeto a la vida, la libertad y la propiedad que hicieron posible el libre comercio, la libertad de expresión, la libertad religiosa y el resto de los pilares de la civilización occidental.
Sumado a esto, nuestro espíritu a fáustico, inventivo, explorador, pionero, que siempre está poniendo a prueba los límites de lo posible. Espíritu pionero que hoy se ve representado entre otros por mi querido amigo Elon Musk, que injustamente ha sido vilipendiado por el wokismo, en las últimas horas, por un inocente gesto que lo único que significa es su gratitud con la gente. En resumen, inventamos el capitalismo a base de ahorro, inversión, trabajo, reinversión y trabajo duro. Logramos que cada trabajador pudiera multiplicar por 10, por 100 o porque no hasta por 1000 su productividad, venciendo así a la trampa malthusiana. Sin embargo, en algún momento del siglo XX perdimos el rumbo y los principios liberales que nos habían hecho libres y prósperos fueron traicionados.
Una nueva clase política, amparada por ideologías de corte colectivistas, y aprovechando momentos de crisis, vio una oportunidad perfecta para acumular poder. Toda la riqueza creada por el capitalismo hasta ese momento y en el futuro sería redistribuida bajo algún esquema de planificación centralizada, donde el puntapié inicial a un proceso cuya nefasta consecuencias estamos padeciendo hoy mismo. Impulsando una agenda socialista, pero insidiosamente operando dentro del paradigma liberal, esta nueva clase política desvirtuó los valores del liberalismo. Así, reemplazaron libertad por liberación, utilizando el poder coercitivo del Estado para distribuir la riqueza creada por el capitalismo. Su justificación fue la siniestra, injusta y aberrante idea de la justicia social, complementada por entramados teóricos marxistas cuyo fin era liberar al individuo de sus necesidades. Y en el fondo de este nuevo esquema de valores, la premisa fundamental de la que igualdad ante la ley no es suficiente, ya que existen injusticias de bases ocultas que deben ser rectificadas, lo cual representa una mina de oro para burócratas con aspiraciones de omnipotencia.
En esto consiste fundamentalmente el wokismo, es el resultado de la inversión de los valores occidentales, cada uno de los pilares de nuestra civilización fue cambiado por una versión distorsionada de sí mismo mediante la introducción de diversos mecanismos de su versión cultural. De los derechos negativos a la vida, la libertad y a la propiedad, pasamos a una cantidad artificialmente infinita de derechos positivos. Primero fue la educación, luego la vivienda y, a partir de allí, cosas irrisorias como el acceso a Internet, la televisación del fútbol, el teatro, los tratamientos estéticos y un sinfín más de deseos que se transformaron en derechos humanos fundamentales, derechos que, por supuesto, alguien tiene que pagar.
Y que sólo pueden ser garantizados mediante la expansión infinita del aberrante Estado. En otras palabras, del concepto de libertad como protección fundamental del individuo frente a la intervención del tirano, pasamos al concepto de liberación mediante la intervención del Estado. Sobre esta base fue construido el wokismo, un régimen de pensamiento único, sostenido por distintas instituciones cuyo propósito es penalizar el disenso, feminismo, diversidad, inclusión, equidad, inmigración, aborto, ecologismo, ideología de género, entre otros, son cabezas de una misma criatura cuyo fin es justificar el avance del Estado mediante la apropiación y distorsión de causas nobles.
Veamos algunas. El feminismo radical es una distorsión del concepto de igualdad y aún en su versión más benévola es redundante, ya que la igualdad ante la ley ya existe en Occidente. Todo lo demás es búsqueda de privilegios, que es lo que el feminismo radical realmente pretende, poniendo a una mitad de la población en contra de la otra cuando deberían estar del mismo lado. Llegamos, incluso, al punto de normalizar que muchos países supuestamente civilizados si uno mata a la mujer se llama femicidio, y eso conlleva una pena más grave que si uno mata a un hombre solo por el sexo de la víctima.
Legalizando, de hecho, que la vida de una mujer vale más que la de un hombre, enarbolando la bandera de la brecha salarial de género, pero cuando uno mira los datos es evidente que no hay desigualdad para una misma tarea, sino que la mayoría de los hombres tienden a profesiones mejor pagas que la mayoría de las mujeres. Sin embargo, no se quejan de que la mayoría de los presos son hombres, ni que la mayoría de los plomeros son hombres, ni que la mayoría de las víctimas de robo o asesinato son hombres y ni que hablar de la mayoría de las personas que murieron en guerras.
Pero si uno plantea estas cuestiones, desde los medios de comunicación o incluso desde este foro, nos tildan de misóginos solo por el hecho de defender un principio elemental de la democracia moderna y el Estado de Derecho, que es la igualdad ante la ley y los datos. El wokismo, además, se manifiesta en el siniestro ecologismo radical y la bandera de cambio climático. Conservar nuestro planeta para la futuras generaciones es cuestión de sentido común, nadie quiere vivir en un basurero. Pero nuevamente el wokismo se la arregló para pervertir esa idea elemental de preservar el medio ambiente para el disfrute de los seres humanos, pasamos una ambientalismo fanático donde los seres humanos somos un cáncer que debe ser eliminado, y el desarrollo económico poco menos que un crimen contra la naturaleza.
Sin embargo, cuando uno argumenta que la Tierra ha tenido ya cinco ciclos de cambios bruscos de temperatura y que en cuatro de ellos el hombre ni existía, nos tildan de terraplanistas para desacreditar nuestras ideas, sin importar que la ciencia y los datos estén de nuestro lado. No es casualidad que estos mismos sean los principales promotores de la agenda sanguinaria y asesina del aborto, una agenda diseñada a partir de las premisas maltucianas de que la superpoblación va a destruir a la Tierra y, por lo tanto, debemos implementar algún mecanismo de control poblacional. De hecho, esto ha sido ya adoptado al extremo que hoy en el planeta se está empezando a convertir en un problema la tasa de crecimiento de la población.
Vaya tarea que se mandaron con estas aberraciones del aborto. Desde estos foros se promueve la agenda LGBT, queriendo imponernos que las mujeres son hombres y los hombres son mujeres sólo si así se auto perciben y nada dicen de cuando un hombre se disfraza de mujer y mata a su rival en un ring de boxeo o cuando un preso alega ser mujer y termina violando a cuanta mujer se le cruce por delante en la prisión.
Sin ir más lejos, hace pocas semanas fue noticia en todo el mundo el caso de dos americanos homosexuales que, enarbolando la bandera de la diversidad sexual, y fueron condenados a cien años de prisión por abusar y filmar a sus hijos adoptivos durante más de dos años. Quiero ser claro que cuando digo abusos no es un eufemismo, porque en sus versiones más extremas la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos, por lo tanto quiero saber quién avala esos comportamientos.
Están dañando irreversiblemente a niños sanos mediante tratamientos hormonales y mutilaciones, como si un menor de cinco años pudiera prestar su consentimiento a semejante cosa. Y si ocurriera que su familia no está de acuerdo, siempre habrá agentes del Estado dispuestos a interceder en favor de lo que ellos llaman el interés del menor. Créanme que los escandalosos experimentos que hoy se realizan en nombre de esta ideología criminal serán condenados y comparados con aquellos ocurridos durante las épocas más oscuras de nuestra historia. Y cubriendo esta multitud de prácticas abyectas está el eterno victimismo siempre dispuesto a disparar acusaciones de homofobia o transfobia y otros inventos cuyo único propósito es intentar callar a quienes denuncian este escándalo del que las autoridades nacionales e internacionales son cómplices.
Por otro lado, en nuestras empresas, instituciones públicas y casas de estudios el mérito fue dejado de lado por la doctrina de la diversidad, que implica un retroceso hacia los sistemas nobiliarios de antaño. Se inventan cupos para cuántas minoría se le ocurra a los políticos, que lo único que hacen es atentar contra la excelencia de esas instituciones. El wokismo también ha distorsionado la causa de la inmigración, la libre circulación de bienes y personas están en los fundamentos del liberalismo, lo sabemos bien, Argentina y los Estados Unidos y muchos otros países se hicieron grandes por aquellos inmigrantes que dejaron sus tierras de origen en busca de nuevas oportunidades.
Sin embargo, de intentar atraer el talento extranjero para promover el desarrollo hemos pasado a la inmigración masiva motivada no desde el interés nacional sino desde la culpa. Como Occidente es la supuesta causa de todos los males de la historia, debe redimirse abriendo sus fronteras a todo el mundo, culminando necesariamente en una colonización inversa, que se asemeja al suicidio colectivo.
Así es como vemos hoy en las imágenes de hordas de inmigrantes que abusan, violan o matan a ciudadanos europeos que solo cometieron el pecado de no haber adherido a una religión en particular. Pero cuando uno cuestiona estas situaciones es tildado de racista, xenófobo o nazi. El wokismo ha calado tan profundamente en nuestras sociedades, promovido por instituciones como esta, que se ha llegado incluso a cuestionar la idea misma de sexo a través de la nefasta ideología de género.
Esto ha derivado todavía mayor intervención estatal mediante legislación absurda como el que el Estado tiene que financiar hormonas y cirugías millonarias para cumplir con la autopercepción de ciertos individuos. Recién hoy estamos viendo los efectos de toda una generación que mutiló su cuerpo, promovidos por una cultura de la relatividad sexual que tendrá que pasar su vida entera en tratamientos psiquiátrico para afrontar lo que se hicieron, pero nadie nada dice de estas cuestiones. No solo eso, también han sometido a la inmensa mayoría a ser esclavos de las equivocadas autopercepciones de una diminuta mayoría y, además, el wokismo pretende secuestrar a nuestro futuro.
Porque al dominar las cátedras de las universidades más prestigiosas del mundo está formando las élites de nuestros países para impugnar y negar la cultura, las ideas y los valores que nos hicieron grandes, lesionando aún más nuestro tejido social. ¿Qué nos queda para el futuro si estamos enseñándoles a nuestros jóvenes a sentir vergüenza por nuestro pasado? Todo esto se incubó y desarrolló de forma cada vez más notoria durante las últimas décadas, después de la caída del Muro de Berlín, curiosamente los países libres se empezaron a autodestruir cuando se quedaron sin adversarios por derrotar. La paz nos volvió débiles, fuimos derrotados por nuestra propia complacencia. Todas estas y otras aberraciones, que por cuestiones de tiempo no podemos enumerar, son las que hoy amenazan a Occidente y son, lamentablemente, las creencias que instituciones como esta han promovido durante cuarenta años. Aquí nadie se puede hacer el inocente. Le han rendido culto por décadas a una ideología siniestra y asesina como si se tratara de un becerro de oro y han movido cielo y tierra para imponerla sobre la humanidad.
Esta misma organización y también los organismos supranacionales más influyentes han sido ideólogos de esta barbarie. Los organismos multilaterales de crédito han sido un brazo extorsivo y muchos estados nacionales, y en particular la Unión Europea, han sido y son un brazo armado. O acaso en Reino Unido hoy mismo no están encarcelando a ciudadanos por revelar crímenes aberrantes, realmente espantosos, cometidos por migrantes musulmanes que el gobierno quiere ocultar.
O acaso los burócratas de Bruselas no suspendieron las elecciones de Rumanía simplemente porque no les gustó qué partido había ganado. Frente a cada una de estas discusiones, el wokismo intenta desacreditar a quienes cuestionen estas cosas, primero etiquetándonos para luego censurarnos, si somos blancos debe ser racista, si sos hombre debes ser misógino o miembro del patriarcado, si sos rico debes ser un cruel capitalista, si sos heterosexual debes ser heteronormativo, homofóbico o transfóbico. Para cada cuestionamiento tienen una etiqueta, que luego intentan censurar por vías de facto o de iure.
Porque debajo del discurso de la diversidad y de la democracia y de la tolerancia que dicen esgrimir, lo que en verdad se esconde es el deseo manifiesto de destruir la disonancia, la crítica y en esencia la libertad para seguir sosteniendo un modelo del cual ellos son los principales beneficiarios. O acaso no escuchamos estos días como ciertas autoridades europeas importantes, bastante rojitas, por decirlo de alguna manera, llaman abiertamente a la censura; o que en realidad, no hay censura, pero sí hay que callar a los que piensan distinto a la ideología woke.
Y qué clase de sociedad puede resultar del wokismo. Una sociedad que reemplazó el libre intercambio de bienes y servicios por la distribución arbitraria de la riqueza a punta de pistola, reemplazó las comunidades libres por la colectivización forzada, reemplazó el caos creativo del mercado por el orden estéril y esclerótico del socialismo. Una sociedad llena de resentimiento, donde hay solo dos tipos de personas, quienes son pagadores netos de impuestos por un lado y quienes son beneficiarios del Estado por otro. Y no me refiero con esto a quienes reciben la subsistencia social porque no tienen para comer, hablo de las corporaciones privilegiadas hablo de los banqueros que fueron rescatados en las crisis supreme, de la mayoría de los medios de comunicación, de los centros de adoctrinamiento disfrazados de universidades, de la burocracia estatal, de los sindicatos, de las organizaciones sociales, de las empresas prebendarias del Estado y de todos los sectores que viven de los impuestos que pagan los que trabajan.
Hablo del mundo que describe Ayn Rand en La rebelión de Atlas, que lamentablemente se ha materializado. Un esquema donde el gran ganador es la clase política que se convierte, a su vez, en árbitro y parte interesada de esta repartija. Lo repito: la clase política es árbitro y parte interesada en esta repartija. Y como siempre el que reparte se lleva la mejor parte. Donde por debajo de diferencias cosméticas entre los distintos partidos se comparten intereses, socios, arreglos y un compromiso inalterable con que nada cambie, por eso lo llamó a todos ellos el Partido del Estado. Un sistema que se esconde detrás de discurso bienpensantes donde, según ellos, el mercado falla y son ellos los encargados de solucionar dichas fallas con regulaciones, fuerza y burocracia. Pero no existen las fallas de mercado. Lo repito nuevamente: no existen las fallas de mercado.
Dado que el mercado es un mecanismo de cooperación social donde se intercambian voluntariamente derecho de propiedad. La supuesta falla de mercado son una contradicción en sus propios términos, lo único que genera esa intervención son nuevas distorsiones del sistema de precios, lo que a su vez entorpece el cálculo económico, el ahorro y la inversión y por ende a la postre terminan generando más pobreza o una maraña inmunda de regulaciones, por ejemplo, como la que existe en Europa, matando el crecimiento económico. Como suelo decir en mis ponencias: “si usted considera que existe una falla de mercado, vaya y revise si no está el Estado metido en el medio, y si encuentra que no haga de nuevo el análisis porque está mal”.
Por eso mismo como el wokismo no es ni más ni menos que un plan sistemático del partido del Estado para justificar la intervención estatal y el aumento del gasto público ,esto quiere decir que nuestra primera cruzada, la más importante si queremos recuperar el occidente del progreso, si queremos construir una nueva época de oro tiene que ser la reducción drástica del tamaño del Estado. No solo en cada uno de nuestros países, sino también la reducción drástica de todos los organismos supranacionales.
Porque es la única forma de cortar de cuajo con este sistema perverso, drenándole los recursos, para devolver al pagador de impuestos lo que es suyo y terminar con la venta de favores. No hay mejor método que eliminar la burocracia estatal para que no exista la posibilidad de vender dichos favores.
Las funciones del Estado deben limitarse nuevamente a la defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. Cualquier otra función que el Estado se arrogue será en detrimento de su tarea fundamental y culminará, inexorablemente, en el Leviatán omnipresente que hoy todos padecemos. Hoy asistimos a un agotamiento global de este sistema que nos dominó las últimas décadas. Así como sucedió en Argentina, en el resto del mundo se está acentuando el único conflicto relevante de este siglo y de todos los que ya pasaron: el conflicto entre los ciudadanos libres y la casta política que se aferra al orden establecido, redoblando sus esfuerzos de censura, persecución y destrucción.
Por fortuna, en todo el mundo libre hay una mayoría silenciada que se está organizando y en todos los rincones de nuestro hemisferio resuena el eco de este grito de libertad. Estamos frente a un cambio de época, un giro copernicano, la destrucción de un paradigma y la construcción de otro, y si las instituciones influencian global, como esta casa quiere pasar de página y participar de buena fe de este nuevo paradigma, tendrá que hacerse responsable del papel que jugaron en estas últimas décadas y reconocer ante la sociedad el mea culpa que se le reclama.
Para cerrar, quiero hablarles directamente a los líderes del mundo, a todos aquellos que conducen tanto Estados nacionales como grandes grupos económicos y organismos internacionales, tanto los aquí presentes como los que nos están escuchando desde sus casas. Las fórmulas políticas de las últimas décadas que he expuesto en este discurso, han fracasado y están colapsando sobre sí mismas. Eso quiere decir que pensar como piensan todos, leer lo que leen todos, decir lo que dicen todos solo puede conducir al error, aunque aún haya muchos que persistan en caminar hacia el precipicio.
El guión de los últimos 40 años se ha agotado y cuando un sistema se agota la historia se abre. Por eso, a todos los líderes globales les digo: es momento de salir de ese guión, es momento de ser audaces, es momento de animarse a pensar y de animarse a escribir versos propios porque cuando las ideas y los textos del presente dicen todo lo mismo y dicen cosas equivocadas, ser valiente consiste justamente en ser extemporáneo, consiste en volver hacia atrás, en no dejarse encandilar
por los pasajeros perdiendo de vista lo universal; consiste en recuperar verdades que para nuestros antecedentes eran obvias y que están en la base del éxito civilizatorio que ha sido occidente, pero que el régimen del pensamiento único de las últimas décadas percibió como si fueran herejías.
Como dijo alguna vez Churchill «Cuanto más para atrás miremos, más lejos podremos ver hacia adelante». Es decir, tenemos que encontrarnos con verdades olvidadas de nuestro pasado para desatar el nudo del presente y dar el próximo paso adelante como civilización hacia el futuro. ¿Y qué veo cuando miro para atrás? Que tenemos que abrazar, una vez más, las últimas tesis comprobadas de éxito económico y social. Es decir, el modelo de la libertad, volver a abrazar las ideas de la libertad, volver al liberalismo. Eso es lo que estamos haciendo en Argentina, eso es lo que confío que el presidente Trump hará en esta nueva Norteamérica, y es lo que invitamos a hacer a todas las grandes naciones del mundo libres y pretenden frenar a tiempo lo que, a todas las luces, es un sendero que conduce a la catástrofe.
En definitiva, lo que les estoy proponiendo es que hagamos a occidente grande nuevamente. Hoy, al igual que hace 215 años, la Argentina ha roto sus cadenas y los invita —como dice nuestro himno— a todos los mortales del mundo a oír el grito sagrado, libertad, libertad, libertad. Que las fuerzas del cielo nos acompañen. Muchísimas gracias a todos y… ¡viva la libertad, carajo!

 

Por otra parte Trump en USA:

En su cruzada contra el progresismo, el presidente estadounidense dio de baja remunerada a todos los empleados de esas áreas oficiales y ordenó el envío de cartas a todas las oficinas federales en las que alentó a los trabajadores a delatar a cualquier compañero que siga aplicando esas políticas, según el sitio Axios.

En esas mismas cartas, los nuevos jefes de las agencias federales designados por Trump amenazaron con “consecuencias severas” para aquellos que continúen desarrollando las iniciativas DEI. Todos los empleados de los programas de diversidad fueron enviados a sus casas, aunque por ahora seguirán recibiendo su salario, afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en la red social X. Resta saber si finalmente serán despedidos o reasignados a otras áreas luego de que Trump ordenó echar a mil trabajadores heredados de la gestión de Joe Biden porque no estaban alineados con sus ideas.

Las cartas, enviadas a la Seguridad Nacional, la oficina de Asuntos de Veteranos, la NASA y otras agencias, dieron un plazo de 10 días para denunciar “los esfuerzos de algunos (empleados) para disfrazar estos programas utilizando un lenguaje codificado o impreciso. Estos programas dividieron a los estadounidenses por raza, desperdiciaron el dinero de los contribuyentes y dieron lugar a una discriminación vergonzosa”, se lee en el texto.

En Estados Unidos, los programas de diversidad, equidad e inclusión fueron utilizados como parte esencial de las prácticas de contratación del gobierno durante las últimas décadas para tratar de garantizar la igualdad y contrarrestar los prejuicios raciales arraigados en la sociedad estadounidense. Pero Trump considera que estos programas redujeron los estándares de contratación y promovieron prejuicios contra la población mayoritaria banca.

Poco después de que Trump ordenara clausurar todos los programas DEI de su gobierno, Milei condenó en el Foro de Davos “el feminismo, la equidad y la ideología de género”, a las que describió como “todas cabezas del mismo monstruo, cuyo fin es justificar el avance del Estado”. Su gobierno desmanteló iniciativas de igualdad y de género en su primer año de gestión.

Las medidas incluyeron el cierre del Ministerio de la Mujer y la subsecretaría contra la Violencia de Género, así como la desfinanciación de los programas de apoyo a mujeres y diversidades sexuales. Además, se conoció este jueves que el gobierno argentino prepara una reforma migratoria con mayores controles y restricciones al acceso a la residencia, en sintonía con los planes antiinmigración del líder republicano.

 

Ya se pueden comprar por internet las entradas anticipadas a La Fiesta Nacional de la Ganadería 2025

El viernes 7,  de febrero dará inicio con una noche llena de música y tradición, donde reconocidos artistas locales, nacionales e internacionales como Ocaso Folklore, Catherine Vergnes, el humorista Popo Giaveno y Q’Lokura harán vibrar al público. (Entrada anticipada $12.000 pesos).

El sábado 8, la emoción continuará con las presentaciones de Joaquín Helving, Destino San Javier, el cantante uruguayo Matías Valdez y Paquito Ocaño, el Dueño de la Bailanta. (Entrada anticipada $12.000 pesos).

El domingo 9, la jornada comenzará con la emocionante jineteada en el campo “Don Rosario Balmaceda”, donde las y los mejores jinetes y tropillas del país demostrarán sus destrezas. (Entrada anticipada $12.000 pesos).

Un fin de semana inolvidable

Además de los espectáculos musicales, quienes asistan podrán disfrutar de:

Feria de artesanas, artesanos y manualistas.
Patio de comidas.
Mejorado servicio de cantina.

Entradas anticipadas a precio especial

Las entradas anticipadas ya están disponibles y las podés adquirir online haciendo clic acá!

Esta agenda promete traer espectáculos imperdibles para toda la familia. ¡Te invitamos a seguir de cerca la Fiesta Nacional de la Ganadería del Oeste Pampeano en Victorica, La Pampa!

Reseña de la Fiesta

Nació de la necesidad de rendir homenaje al trabajo silencioso y fecundo del hombre de campo. Sus objetivos fundacionales son y fueron difundir la cultura, incentivar las manifestaciones artísticas, e interiorizar a las autoridades, visitantes y pobladores, los requerimientos e inquietudes de los pobladores del Oeste.

El 18 de Septiembre de 1968  fue declarada “Fiesta Provincial de la Ganadería del Oeste Pampeano”  por decreto N° 1840. En Octubre del mismo año, quedo constituida la primera Comisión Directiva, mediante Resolución Municipal N° 120/1968 siendo sus integrantes: Primer presidente, el Intendente Municipal  Ingeniero Raúl Horacio Kenny, Secretario Sr. Juan Ernesto Poggi, Tesorero Ing. Florencio Ernesto Peirone, representantes de los ganaderos de la zona Eladio Rodríguez, Federico Ortiz Echague, Alberto Benjamín Trapaglia, Orlando Martin, Adolfo Rodríguez, Leonardo Francisco Orueta, Vicente Torres y Juan Echeveste, representando al comercio Esteban Balbi y Carlos Gesualdi, y encabezando subcomisiones: Doña Ángeles P. de Martín, Don Evel Aldo Torino, Horacio C. Melián, Osvaldo Ramón Borthiry, Ricardo Roberto Di Dio  y Alberto Julio Kenny  tuvieron a su cargo todas las tareas inherentes a la 1° fiesta durante los días 5 y 6 de Octubre de 1968  cuando en su 1° Edición de la Fiesta Provincial de la Ganadería resultó electa 1º Reina Provincial de la Ganadería la representante de Victorica señorita Rosa Amanda Orueta.

A partir de entonces Victorica es testigo de una historia colmada de angustias, desvelos, alegrías y júbilo, pero con el pensamiento fijo en una meta trascendente, de la que ya se han vislumbrado grandes adelantos para el pueblo. Esta fiesta permite mostrar nuestra idiosincrasia, costumbres  y tradiciones.
Cada mes de Febrero, Victorica se viste de fiesta recibiendo a los visitantes con un amplio abanico de actividades culturales comprendiendo desde espectáculos musicales al aire libre, peñas populares, feria de artesanos, teatro, exposición de plásticos, soga, platería criolla, charlas, debates, conferencias, elección de la embajadora, bingo con importantes premios en efectivo, entre otras. Cabe destacar, que en las últimas ediciones se realza el nivel de estas 8 lunas convocando a artistas nacionales para el cierre de cada velada musical en la Plaza Héroes de Cochicó en la que miles de personas dan un marco imponente a cada noche. Todas las noches, una vez finalizadas las actuaciones en la plaza, se da apertura a las peñas populares, situadas en distintos sitios de la localidad, que prolongan la fiesta hasta el amanecer.
El día 10 de Octubre de 2012 el Ministerio de Turismo de La Nación mediante la Resolución N° 244 declaró a la Fiesta Provincial de la Ganadería del Oeste Pampeano de Victorica (La Pampa) como Fiesta Nacional.

La Fiesta Nacional de la Ganadería del Oeste Pampeano se denomina “La de las 8 Lunas y 1 Sol” en el  año 2021 celebrará sus 49 ediciones. Las 8 lunas se desarrollan en la “Plaza Héroes de Cochicó” y finaliza con el sol con la Gran Jineteada en el Campo Municipal Don Rosario Balmaceda, durante los primeros días del mes de febrero de cada año.

Folclore Central: se realiza al aire libre en el Escenario Mayor de la Fiesta ubicado frente a la Plaza Héroes de Cochicó denominado “Ingeniero Raúl Horacio Kenny”  con la presentación de figuras de trayectoria nacional, la revelación de peñas y la consagración de la fiesta del año anterior. En la última luna, se designan 2 embajadoras: 1 Embajadora Nacional y 1 Embajadora Representante Cultural.

Desfile Tradicional: de emprendados, carrozas, postulantes, reinas, centros tradicionalistas, tropillas se desarrolla en el Parque de Los Pisaderos, con más de 5.000 personas que año a año nos visitan y disfrutan de  nuestra Fiesta. Además de una Muestra Comercial y artesanal.

Jineteada: se desarrolla en el Campo de Doma Municipal “Don Rosario Balmaceda” con la presencia de los mejores jinetes y tropillas del país. Desde la organización, año tras año se trabaja esforzadamente para superar el nivel del espectáculo, con una fuerte apuesta en los premios otorgados y en la contratación de tropillas y de caballos destacadas que recorren los distintos campos de jineteada de nuestro país.