China respondió firmemente a las «excusas» del presidente estadounidense, Donald Trump, para justificar el aumento de aranceles a las importaciones del gigante asiático. «Si lo que Estados Unidos quiere es una guerra, ya sea una guerra arancelaria, una guerra comercial o cualquier otro tipo de guerra, estamos dispuestos a luchar hasta el final», deslizó Beijing a través de su sede diplomática en Washington.
La declaración ocurrió poco después de que el país liderado por Xi Jinping decidiera incrementar su presupuesto de defensa para el año 2025 en un 7,2%, alcanzando la cifra total de 245.600 millones de dólares. De esta forma, China rompió con su tradicional «paciencia estratégica» en materia de política internacional y respondió a las amenazas del presidente de Estados Unidos, quien justificó el muro arancelario contra Beijing con base a una presunta lucha contra el tráfico del fentanilo, la droga sintética que generó una epidemia en suelo estadounidense.
La declaración ocurrió en medio de tensiones crecientes con Estados Unidos, lo que subraya la postura cada vez más firme de Beijing ante las políticas de Washington. A través de un comunicado oficial, el gobierno chino expresó su disposición a “resistir hasta el final” si EE. UU. persistía en perjudicar los intereses de China, especialmente en el contexto de las nuevas sanciones y aranceles impuestos por Washington al gigante asiático.
La respuesta de China a los aranceles de Trump: «Lucharemos hasta el final»
La postura de China quedó claramente reflejada en un tuit emitido por la cuenta oficial de la Embajada China en Estados Unidos en X (ex Twitter).
«Si Estados Unidos realmente quiere resolver la cuestión #fentanilo, lo correcto es consultar con China y tratarse mutuamente como iguales«, publicó este miércoles la sede diplomática.
«Si lo que Estados Unidos quiere es una guerra, ya sea una guerra arancelaria, una guerra comercial o cualquier otro tipo de guerra, estamos dispuestos a luchar hasta el final», continuó. Esta declaración, en tanto, reflejó la determinación de Beijing de defender sus intereses frente a las políticas arancelarias de Trump, dejando en claro que China no está dispuesta a ceder ante las presiones externas. «Instamos a EE.UU. a abandonar sus tácticas de intimidación y volver al camino correcto del diálogo y la cooperación lo antes posible», concluyó.
Durante su primer mandato (2017-2021), Trump mantuvo una relación conflictiva con Beijing, imponiendo varias rondas de aranceles que sumaban alrededor de 370.000 millones de dólares anuales. En respuesta, China aplicó gravámenes sobre las exportaciones de Estados Unidos.
Esta postura no difirió de la que adoptó durante la campaña electoral de 2024, cuando amenazó con llevar los aranceles al 60%. Si bien al asumir la presidencia se comunicó con Xi Jinping, en las últimas semanas la tensión creció en línea con el anuncio del aumento de los aranceles al 20% sobre los productos chinos, lo que provocó una reacción de Beijing, que respondió imponiendo aranceles del 10% y 15% a las importaciones agropecuarias estadounidenses.
Uno de los temas que más tensionó las relaciones entre ambos países fue el asunto del fentanilo. China ha sido acusada por EEUU de no tomar medidas adecuadas para frenar la producción y el tráfico de este opioide, lo que ha derivado en miles de muertes por sobredosis en Estados Unidos.
En respuesta, Beijing dijo que se trató de una «excusa» de Trump para imponer aranceles y defendió las acciones que había tomado para combatir el tráfico de fentanilo, asegurando que se habían implementado «medidas estrictas» para frenar su producción y distribución.
Por su parte, el primer ministro chino, Li Qiang, fue el encargado de anunciar las nuevas metas en materia de inversión en Defensa, durante la sesión inaugural de la Asamblea Nacional Popular, el principal órgano legislativo de China. En su intervención, Li presentó los objetivos económicos del país para 2025, señalando que la meta de crecimiento económico para este año sería del 5%, manteniendo la misma cifra que se había fijado en los dos años anteriores. A su vez, destacó el incremento en el gasto militar, un hecho que también fue destacado como parte de los esfuerzos del gobierno para reavivar la recuperación económica tras las dificultades impuestas por la pandemia y las tensiones internacionales.
Li Qiang explicó que el aumento en el presupuesto militar era fundamental para fortalecer la preparación de las Fuerzas Armadas y garantizar la soberanía nacional de China, en especial frente a las presiones externas. Este incremento en el gasto militar ocurre en un contexto de creciente rivalidad con Estados Unidos, que ha intensificado sus políticas arancelarias contra China, además de otros temas de conflicto como la cuestión del fentanilo y las disputas en el Mar de China Meridional.
En este sentido, el gobierno chino se distanció de la propuesta del presidente estadounidense, quien había planteado la posibilidad de recortar el gasto militar global entre las grandes potencias. China rechazó la idea, argumentando que su presupuesto militar era “completamente necesario” para proteger sus intereses estratégicos.
Este aumento en el presupuesto de defensa refuerza la determinación de Beijing para modernizar su Ejército, en especial para reducir la brecha con las fuerzas armadas de Estados Unidos. Según el gobierno chino, esta inversión en defensa es esencial para garantizar la seguridad del país en medio de un entorno internacional cada vez más volátil y competitivo. La cifra dada a conocer también refleja el énfasis del gobierno chino en fortalecer su presencia militar en regiones clave, como el Mar de China Meridional, que es una zona rica en recursos naturales y de importancia estratégica para el comercio global.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, hizo eco de esta postura, advirtiendo a Estados Unidos sobre las posibles consecuencias de sus acciones. El funcionario de Xi Jinping se refirió a las tensiones con Taiwán, cuya adhesión a China es considerada una «línea roja» para el país. Durante su intervención en la Asamblea Nacional Popular, Li Qiang reiteró la postura de China de oponerse a cualquier intento de separatismo relacionado con la isla.
«Nos opondremos a las actividades separatistas y a las interferencias externas«, afirmó, subrayando que el gobierno chino avanzaría con firmeza en la «causa de la reunificación». Esta declaración, que fue recibida con aplausos por los representantes de la Asamblea, resalta la postura cada vez más agresiva de China con respecto a Taiwán, especialmente después de que el presidente Xi Jinping dejara claro que no descartaba la opción de utilizar la fuerza militar para reunificar la isla con el continente.
El fortalecimiento de las Fuerzas Armadas chinas se convirtió en una prioridad para el gobierno de Xi Jinping, quien en los últimos años subrayó la necesidad de modernizar el Ejército para hacer frente a las crecientes amenazas externas. En este contexto, China aumentó no solo su gasto en defensa sino sus ejercicios militares en diversas zonas del Pacífico, lo que ha aumentado las tensiones con varios países, incluidos Estados Unidos y sus aliados en la región. En tanto, el Mar de China Meridional, rico en recursos y crucial para el comercio global, se ha convertido en un punto álgido de estas tensiones.
En 2009, Santiago Badran fundó Nuclearis en un pequeño garaje de la localidad de Avellaneda, provincia de Buenos Aires, con el objetivo de innovar en la industria nuclear. Ingeniero mecánico con experiencia en el desarrollo de maquinaria compleja, el emprendedor identificó una oportunidad en un sector dominado por grandes corporaciones y organismos estatales. Su primer avance fue la creación de una máquina para fabricar anillos de cierre, un componente clave para los reactores nucleares de Atucha, que hasta ese momento solo se producían en Alemania. “En aquel entonces, con 33 años, no tenía los recursos económicos para financiar el proyecto, así que vendí mi auto y pedí dinero prestado para construir la máquina en mi propio garaje”, recuerda Badran. Después de casi dos años de trabajo, logró diseñar un sistema capaz de replicar y mejorar la fabricación de estos insumos, asegurando el abastecimiento local y marcando el inicio de un camino en la industria nuclear.
Uno de los puntos clave del proyecto es su sistema de combustible tipo “cassette”, inspirado en reactores navales. Esta tecnología permite que el reactor funcione sin necesidad de recarga durante su vida útil, minimizando los costos operativos y simplificando el mantenimiento. “El concepto del núcleo de uranio tipo ‘cassette’ en reactores nucleares no es nuevo y ha sido utilizado en submarinos y portaaviones. La diferencia es que lo estamos aplicando a la generación eléctrica en tierra”, detalla el ingeniero.
Según el Coordinador Eléctrico Nacional de Chile, el apagón se originó a raíz de una desconexión en el sistema de transmisión de 500 kV en el sector del Norte Chico, en la zona central del país. La causa exacta del corte sigue siendo desconocida y está siendo investigada.
En las imágenes se ve la fila de los minibuses ya ploteados con el esquema que llevarán del GCBA listos para subir al barco que los traerá a Argentina. Estiman que el sistema completo de minibuses eléctricos comenzará a funcionar a fines de abril de 2025.
Falta menos para que estos buses eléctricos comiencen a operar en el microcentro y el Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto, denominado Movilidad Urbana de Buses Eléctricos (HUBE), depende del Ministerio de Infraestructura, que tiene a su cargo la Secretaría de Transporte. Estos buses están en etapa final de producción. Tienen 170 km de autonomía y una velocidad máxima limitada a 12 km/h para garantizar seguridad en zonas peatonales. Son accesibles ya que piso bajo para personas con movilidad reducida. El microcentro y el Casco Histórico tienen un flujo peatonal alto y calles angostas. Estos buses eléctricos conectarán puntos estratégicos como Plaza San Martín, Parque Lezama y Retiro, mejorando la movilidad sin impacto ambiental.
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A los disculpadores de lo perverso no les importa que el violador no siga violando, les importa matar al feto , si lo hubiera, concebido en violencia, pero defienden al violador como una victima «del patriarcado». Su perversidad ideológica es tan grande que les impide ver las cosas como suceden realmente. Lo cual les impide aplicar soluciones practicas.
En un clima de conmoción total, este sábado se produjo un atentado contra Donald Trump durante un acto de campaña del candidato republicano en Pensilvania.
El presidente de Bolivia Luis Arce denunció un posible levantamiento militar en el país. Así lo anunció en un mensaje en su cuenta de X: “Denunciamos movilizaciones irregulares de algunas unidades del Ejército Boliviano. La democracia debe respetarse”. Más tarde, llamó al pueblo a organizarse y movilizarse contra este “golpe de Estado” y “en favor de la democracia”.El intento de levantamiento denunciado por Arce ocurre horas después de que el Gobierno volviera a confrontar con el comandante del Ejército boliviano, Juan José Zúñiga, que lleva semanas criticando a Evo Morales por su intento de regresar a la presidencia en las próximas elecciones.