Son miles de personas en Bolivia que han experimentado las bondades del Dióxido de Cloro ,negadas por la Administración de Drogas y Alimentos  de USA(FDA) .En Bolivia son muchos los médicos , trabajadores y algunos políticos ,que se han revelado a la indolencia del sistema de aprobación científico corporativo.Ya se realizó un estudio  clínico en Ecuador en el mes de abril 2020.Pero dicho estudio es rechazado por la corporación científica porque dicen que no ha tenido un grupo testigo, es decir unas personas que no fueran tratadas con el dióxido de cloro y que también estuvieran enfermas de covid. En ese estudio o prueba de aptitud del dióxido de cloro de la Asociación Ecuatoriana de Médicos Expertos en Medicina Integrativa los 104 pacientes de distintas edades y condiciones se curaron del Covid 19.

A partir de la persecusion que se ha desatado en casi todos los países contra el dióxido de cloro como curativo del Covid ha surgido una asociación internacional de médicos denominada http://www.comusav.org/  COALICIÓN MUNDIAL DE SALUD Y VIDA  para intercomunicar entre otros asuntos de interés, a los profesionales de la medicina las técnicas de uso del dióxido de cloro.

En Bolivia no está aprobado por el Ministerio de Salud de ese país el uso del Dióxido de Cloro para el tratamiento, pero la doctora Patricia Callisperis impulsa el tratamiento con esa sustancia que no se había usado antes como medicamento, hasta ahora, salvo en grupos minoritarios desde hace muchos años.La sustancia es un gas muy volátil que se disuelve en agua que para que permanezca el gas dióxido de cloro en agua, ésta debe estar a menos de 11º centigrados.

Hay varios departamentos de Bolivia que han aprobado el uso del químico para tratar el Covid 19 .La policía en Bolivia usa la sustancia a la cual el gobierno boliviano a denostado porque se ciñe a lo que está escrito sobre esa sustancia , pero ningún país, en forma oficial, quiere asumir la investigación sobre el dióxido de cloro como curativo de Covid, todos se ciñen a lo que dicen  desde las corporaciones científicas , que su vez no investigan, simplemente repiten lo que está escrito en estudios sobre esa sustancia desde hace muchos años.