Autoridades del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV) realizaron tres nuevas jornadas informativas para difundir los alcances del programa “Llegar a Casa”, que contempla la adjudicación de 700 créditos para la construcción de viviendas en terrenos propios. Los créditos otorgados a través del programa “Llegar a Casa” forma parte de una política pública impulsada por el gobernador Sergio Ziliotto con el objetivo de seguir garantizando el derecho a la vivienda en toda la Provincia, a pesar del retiro del financiamiento por parte del Gobierno nacional. En Anguil, el equipo de gerentes del IPAV fue recibido por la intendenta Daniela Fernández, quien junto a otras autoridades municipales, acompañó una importante participación de vecinas y vecinos interesados en conocer los alcances de esta nueva operatoria. En Victorica, el intendente Hugo Kenny recibió a la presidenta del organismo, Erica Riboyra, quien junto a su equipo de trabajo encabezó la presentación del programa “Llegar a Casa” y dialogó con las familias de la localidad. En tanto, en Santa Isabel, la reunión con vecinos y vecinas estuvo encabezada por otro equipo de gerentes y el intendente Guillermo Farana.
Trabajo conjunto
Durante el encuentro en Victorica, la titular del organismo destacó la predisposición del intendente anfitrión y de todos los jefes y jefas comunales que se involucran activamente con esta nueva forma de acceso a la vivienda. “Desde el Gobierno de La Pampa respondemos con más presencia. Hace ya tiempo venimos desarrollando nuestro programa IPAV en el Territorio, y esto profundiza los lazos con la comunidad. La idea es llegar a todos los que lo necesiten, estar en el territorio cara a cara con la gente. Eso nos pidió el gobernador, Sergio Ziliotto, y acá estamos”, expresó a la Agencia Provincial de Noticias.
Agregó que “el Estado pampeano viene sosteniendo, con recursos propios y junto a los intendentes e intendentas, una red integral de políticas públicas que buscan paliar las múltiples formas en que la economía afecta la vida de las familias pampeanas. Lo hace con un enorme esfuerzo presupuestario: entregando viviendas sociales a quienes más lo necesitan, sosteniendo una salud y una educación públicas, gratuitas y de calidad, y garantizando asistencia alimentaria en todo el territorio. Todo esto se lleva adelante para atender a una población creciente, pero con la misma convicción: estar al lado de quienes más lo necesitan”. “La pobreza viene golpeando fuerte, más allá de lo que digan las amañadas estadísticas nacionales. Lo vemos cada día: muchas familias ya no pueden sostener un alquiler; crecen las condiciones precarias e indignas en las que se ven obligadas a vivir y se multiplican las carencias por la falta de servicios federales ante la retracción del Estado. Son las consecuencias más visibles de un modelo económico que desfinanció al país y abandonó a las provincias. Frente a eso, La Pampa elige estar presente, asistiendo y prestando servicios públicos de calidad”, afirmó.
Remarcó que “Ziliotto está haciendo un esfuerzo inmenso para sostener y ampliar estas políticas con muchísimos menos recursos que los que se disponían cuando había financiamiento nacional. Hoy, con fondos provinciales, seguimos invirtiendo para llegar a cada rincón de la Provincia, convencidos de que el derecho a una vivienda digna no puede depender del color político ni del lugar donde se nace”.
Explicando el proceso
En cada localidad, las jornadas permitieron evacuar dudas, compartir experiencias sobre el proceso de inscripción y explicar los alcances del crédito, que contempla tasa cero, actualización por UVI, tres tipologías de vivienda (monoambiente, un dormitorio y dos dormitorios) y la posibilidad de construir con empresas, albañiles o por autoconstrucción. Se recordó que para acceder al crédito es necesario contar con un terreno escriturado en alguna de las 80 localidades de la Provincia y demostrar ingresos de entre 4 y 8 salarios mínimos. Las inscripciones se realizan a través del sitio web oficial del IPAV (www.ipav.lapampa.gob.ar) o de forma presencial en sus sedes de Santa Rosa, General Pico o General Acha. Estas jornadas, que continuarán desarrollándose en distintos puntos del territorio pampeano, refuerzan el compromiso de un Estado presente, que escucha, planifica y actúa para garantizar derechos, incluso en contextos de adversidad.
El presidente de la Comisión de Fomento de Limay Mahuida, Marcelo Gutiérrez, planteó la grave situación que se vive por la falta de mantenimiento de las rutas y se refirió a los fondos anunciados por el gobernador Sergio Ziliotto para la compra de herramientas.
En diálogo con la Agencia Provincial de Noticias, también mencionó algunas obras que se están concretando y otras proyectadas “con el apoyo permanente” del Gobierno provincial.
Gutiérrez explicó que “el problema de las rutas nacionales, y en nuestro caso el de la 143, se sigue agravando porque el Gobierno nacional dio de baja todos los contratos de mantenimiento de las mismas y hoy nos encontramos en una situación que ya se planteaba que iba a ser crítica pero desborda todos los pensamientos que teníamos con respecto al abandono y lo venimos sufriendo desde el año pasado”.
Agregó que “se cerraron todos los aportes y estamos tratando de que Nación nos de la autorización para que cada Comisión de Fomento se haga cargo del mantenimiento de la ruta en la parte que le corresponda”. “Uno trata de buscarle la forma para darle una solución a todo esto, pero no se nos autoriza todavía, se realizan las gestiones necesarias para lograr un acuerdo y poder hacer el mantenimiento”, apuntó. Fondos a Municipios y Comisiones de Fomento
El funcionario se refirió a temas más auspiciosos y en ese sentido indicó que “nuestro Gobernador anunció recientemente que se enviarán fondos para que los municipios puedan reparar o comprar maquinarias y así mejorar el parque automotor”.
Consideró que “es una visión muy acertada y que habla de un Estado presente acudiendo en ayuda de los municipios de la Provincia. En Limay Mahuida vamos a tratar de reparar todo nuestro parque automotor y tenerlo en condiciones para brindar mejores servicios a los vecinos”.
Opinó que “no es solo el beneficio directo al municipio sino también lo que genera este movimiento en cuanto a lo económico” y dijo que “la idea es que cada municipalidad o comisión de fomento, salga beneficiada”. “El Gobernador le fue buscando la forma para que ese beneficio llegue. Algunas localidades o ciudades tienen más habitantes, otras menos, pero la oportunidad es para todos porque la situación es muy difícil”, señaló.
En este aspecto, Gutiérrez manifestó sentirse “muy acompañado por la gestión del Gobierno provincial y su gabinete de ministros a la hora de tomar alguna decisión, porque siempre tenemos el respaldo de la Provincia en un tiempo donde no llegan los fondos nacionales que le corresponden a La Pampa y el Gobierno provincial se está manejando con lo que genera la Provincia”. Destacó en este punto que “La Pampa se hizo cargo de finalizar obras que Nación abandonó con fondos pampeanos”.
Obras locales
Gutiérrez indicó que “el año pasado ya teníamos pensado reparar y pintar la iglesia católica, trabajo que se terminó esta semana y ahora vamos a seguir con la segunda etapa del edificio de la vieja comisaría que es la más antigua de La Pampa y así vamos trabajando por el pueblo. Las gestiones llevan tiempo y más en estos momentos tan difíciles que estamos viviendo”. Informó que se reunió con Andrés Zulueta, presidente de EMPATEL “para gestionar la instalación de WI-FI gratis en Limay Mahuida, a sabiendas de que La Pampa es una de las provincias que mayor conectividad tiene en la actualidad”. Además se van a mejorar algunas antenas de la posta sanitaria, “en los pueblos alejados a los jóvenes se les hace muy difícil irse a estudiar por los elevados costos y optan por hacer una carrera a distancia, por eso mejorando el servicio de Internet redunda en beneficios para los estudiantes y para cualquier tipo de trámites que se quiera realizar”.
Aclaró que “todas las obras que se hicieron y que se están haciendo a nivel provincial es porque existe un Estado presente”. El funcionario hizo hincapié en que “el Gobierno nacional nos está golpeando muy duro a todos, teníamos esperanzas de que algo mejorara pero vemos que eso no va a pasar. En Limay Mahuida estamos muy seguros que vamos a terminar nuestro mandato con un apoyo permanente del Gobierno de La Pampa”.
En el final de sus declaraciones dejó un mensaje para la sociedad pampeana: “hoy nos encontramos en una etapa muy dura y tenemos que estar unidos. Hay que pensar que este camino hay que transitarlo todos juntos y al no tener el apoyo del Gobierno nacional nos tenemos que manejar con los recursos de la Provincia y sentirnos seguros de que tenemos el respaldo de un Estado provincial presente”.
El Presidente Javier Milei visitó este viernes Expoagro en compañía de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el presidente de la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados José Luis Spert. En su discurso, el mandatario insistió en que el objetivo del gobierno es “sacarle el peso del Estado de las espaldas de los productores“ y apuntó contra la industria nacional. “Nuestra industria es el único infante de 90 años en el mundo“, sostuvo.“Gracias a los organizadores de expoagro por comprobar que nuestro plan de estabilización está funcionando dado que la cantidad de gente en el evento subió un 33% respecto al año pasado. Estamos yendo para arriba”, sostuvo en el inicio de su discurso.
A lo largo del mensaje que dio ante representantes del agro, Milei reivindicó el modelo agroexportador, sostuvo que fue “el mayor período de expansión industrial de la historia Argentina”. “No como como quisieron imponer los políticos de antaño con el modelo fracasado de sustitución de importaciones”.
“Como resultado de la implementación de este modelo (sustitución de importaciones) la Argentina comenzó un largo descenso hacia la miseria. Ese período nosotros lo llamamos «el siglo de la humillación Argentina». En palabras sencillas: cuando le fue bien al campo le fue bien al país, cuando al campo le fue mal a Argentina también le fue mal y le fue mucho peor cuando la casta empezó a ver al campo como una mina de oro infinita mediante la cual financiar su plan de expansión del Estado”, señaló.
En esa misma línea, criticó a quienes empezaron a creer que el campo “ganaba demasiado dinero”. “Dinero que supuestamente debía usarse para fines mejores como financiar industrias, energía, implementar subsidios encubiertos en forma de empleo público y pagar por cualquier otro proyecto delirante del político de turno. Se utilizó la prosperidad de un sector prolífico para financiar sectores deficitarios y poco competitivos”.
Sobre eso último, el presidente apuntó a la industria nacional a la que tildó como “un infante de 90 años”. “Hubo un empecinamiento absurdo de tener una industria nacional para sustituir importaciones costara lo que costara amparándose en el discurso de la industria infante que tenía que desarrollarse y haciendo caso omiso a la demanda del mercado”.
“No queda ninguna duda de que este abordaje ha fracasado y suficiente prueba es el oxímoron de que nuestra industria es el único infante de 90 años en el mundo. Aprendimos por las malas que nunca va a ocurrir que la industria le toque la puerta al Gobierno nacional para decirle que ya está listo para competir y pedirle que abra al mercado”, reconoció el presidente.
A modo de cambio, destacó que la postura actual del Gobierno es que “el desarrollo industrial no debe darse pisoteando al campo”. “No hay ninguna contradicción entre campo e industria. Expoagro es una prueba cabal de que la industrialización y la innovación tecnológica son una consecuencia natural del desarrollo exitoso de la actividad primaria“, aseveró Milei.
“Venimos a limitar el poder arbitrario del gobierno y a liberar al sector privado. Venimos a sacarle el peso del Estado de las espaldas de los productores, porque sabemos que un Estado chico equivale a una sociedad grande, que la prosperidad va de la mano de la libertad. Entendemos que los empresarios son benefactores sociales y que su búsqueda de ganancias redunda en un beneficio para la sociedad”, continuó el presidente con su discurso.
Después del mensaje en una de las carpas de la exposición rural, Milei salió en un carro a recorrer la feria acompañado de funcionarios y ante la presencia de una importante cantidad de visitantes que se acercaron para saludarlo y verlo de cerca.
Con transmisión oficial desde antes de las 21 hs del 1 de marzo 2025 e inaugurando su segundo año de mandato legislativo. Javier Gerardo Milei, de profesión economista y al frente del ejecutivo argentino, brindó el segundo discurso de su mandato, iniciado en diciembre 2023.
El discurso completo de Javier Milei en la apertura de sesiones del Congreso
Hoy estamos aquí reunidos, como establece la Constitución nacional en su artículo 99, para dar cuenta del estado de la Nación y así dar inicio a un nuevo periodo legislativo. Debo decir que miro hacia atrás, a lo que fue nuestro primer discurso del estado de la Nación, indudablemente podemos afirmar que hoy el país es radicalmente distinto a lo que era hace tan solo un año. Pero antes de hacer un balance acerca de lo que ha sido este primer año de gestión de la nueva administración, quiero hacer una breve reflexión.Probablemente, la sociedad argentina sea una de las más familiarizadas con la frustración política de la historia moderna. Para sintetizar esta idea en un número palpable, somos un país en donde la pobreza se multiplicó por 10 entre 1974 y finales de 2023. Para tener una idea, desde la década del 70 hasta acá el mundo bajó la pobreza del 50% al 10%; y nosotros del 5 la llevamos al 50, una verdadera aberración fruto de la casta política.
Eso quiere decir que la única experiencia que tuvieron los argentinos a lo largo de la mayoría de sus vidas fue una senda de deterioro de su poder adquisitivo, una larga agonía con pequeños intervalos de crecimiento, rápidamente frustrado por brutos mazazos de realidad. Es natural que después de tantas décadas transitando este espiral de empobrecimiento para una gran mayoría la decadencia se sienta como una fatal e inescapable situación o una dolencia crónica a la que uno amargamente se acostumbra.
Por programas económicos insostenibles y por infinitas promesas incumplidas, cada nueva experiencia política ha traído más frustración que el anterior. Por eso se habla de la ciclotimia política argentina: nos ilusionamos con un cambio, chocamos, nos desencantamos y el ciclo comienza nuevamente, borrando con el codo lo escrito con la mano. Que se quede tranquila que no lo vamos a repetir. Vas a crecer en libertad.
No es casualidad que escuchemos constantemente «no te ilusiones, es en vano» o «Argentina siempre va a defraudar». Tampoco es casualidad que las últimas elecciones las haya ganado el primer presidente liberal-libertario, un completo outsider del sistema. Es algo que jamás hubiese ocurrido si los políticos tradicionales hubiesen mejorado nuestras vidas. La Argentina durante cien años giró como una calesita en un sendero decreciente, dando vueltas sobre su propio eje, erosionando en cada vuelta su economía, su credibilidad y la calidad de vida de sus ciudadanos.
Y por qué fallaron todos nuestros intentos de salir. La respuesta es simple: porque siempre se partió desde un diagnóstico equivocado. Nadie nunca cuestionó el eje sobre el que giraba la calesita: la mano negra del Estado omnipresente. Todas las falsas dicotomías de nuestra historia, campo o industria, dólar barato o caro, peronismo o antiperonismo, escondieron atrás la misma constante; y la política siempre defendió al Estado con uñas y dientes, viendo la administración pública como un botín a ser conquistado. Eso es el verdadero modelo de la casta.
Entonces, ¿cómo íbamos a tener distintos resultados si en lugar de cambiar la receta estábamos solamente cambiando el cocinero? Nuestra receta es clara y concisa: venimos a romper la calesita, quitarle la manija al sortijero y trazar un horizonte de progreso hacia adelante con cambios profundos que atacan la raíz de nuestros males.
Para ello, tomamos el toro por las astas, proponiéndonos resolver los problemas de fondo. Por eso, nos encomendamos recuperar la racionalidad económica, achicar el Estado, devolverle la libertad a la sociedad, restablecer el imperio de la ley y borrar los privilegios que la política acumuló a lo largo de los años. De esta manera, pasamos de heredar quince puntos de déficit fiscal consolidado —entre el Tesoro y el Banco Central— a tener durante nuestro primer año superávit financiero, libre de default. Algo que no había ocurrido en los últimos 123 años.
En paralelo a la disciplina fiscal, le aplicamos un torniquete a la emisión monetaria y gracias a estas dos anclas hemos reducido la inflación de una manera sin precedentes, incluso a una velocidad más rápida que la propia convertibilidad, que hasta el día de hoy era el programa de estabilización más exitoso de nuestra historia.
Hoy, nosotros podemos hacer alarde, sin lugar a dudas, de que nuestro programa económico es el más exitoso hasta la fecha. Solo para ejemplificar con números: el índice de inflación mayorista cuando asumimos, que anualizado daba 17.000%, mientras que el mismo índice anualizado para el último registro fue de 19% anual. Y esto lo logramos sin confiscación tipo Plan Bonex, sin controles de precios, sin fijar el tipo de cambio y con recomposición tarifaria. Algo que nunca se hizo en Argentina.
Gracias a quitarle a la política el poder de regular los precios a su antojo, logramos solucionar problemas de desabastecimiento de sectores claves, como el de los combustibles y pudimos corregir el enorme problema de precios relativos que nos dejaron. Al asumir teníamos cerca de 20 tipos de cambio diferentes, con una brecha entre el oficial y el libre que había llegado a niveles del 200%. Hoy la brecha se encuentra en valores inferiores al 15%.
Pasamos de una economía donde las cuotas habían dejado de existir a una economía donde existen créditos hipotecarios a treinta años. Es decir, pasamos de hablar de hiperinflación a hablar de estabilidad a largo plazo. En el camino eliminamos y redujimos impuestos y aranceles de distinto tipo, el señoreaje, esto es la emisión de dinero para financiar el déficit que se traducía en inflación y que le robaba a los argentinos quince puntos del PBI; el Impuesto País, las retenciones a las exportaciones de manera definitiva para las economías regionales y de manera transitoria para los productos tradicionales que, tarde o temprano, las vamos a terminar de eliminar.
También eliminamos el impuesto a las transferencias inmuebles, actualizamos los montos de Ganancias para autónomos, actualizamos los montos del monotributo, redujimos Bienes Personales, y realizamos el blanqueo de capitales más exitoso de la historia, pese a que los agoreros decían que iba a ser un fracaso.
Además, redujimos aranceles a una gran cantidad de importaciones, eliminamos impuestos internos para la compra y venta de autos y redujimos derechos de importación para autos eléctricos e híbridos. Como consecuencia de todo esto, la economía en el año 2024 punta a punta en términos interanuales, no solo no cayó, sino que creció entre las puntas alrededor de 5%. Esto ocurrió contra todos los augurios de los agoreros del fracaso, que pronosticaban una caída vertical de la actividad económica de la que no íbamos a recuperar. Esto es interesante porque cualquier otra experiencia con la mitad de ajuste, sí hubiera derivado en caídas entre el 10 y el 15% del PBI.
Entonces, cuando empezamos a hacer el ajuste, dijeron que era imposible; que ni siquiera íbamos a poder lograr un punto de ajuste en el propio 2024. Y en el primer mes de gestión, gracias a ese coloso que tenemos como ministro de Economía, que es Luis ‘Toto’ Caputo, alcanzamos el equilibrio fiscal en el primer mes de gestión.
Después, dijeron que era transitorio, que no lo íbamos a poder sostener, y cuando, con el correr de los meses, veían que el equilibrio fiscal seguía, empezaron que igual no íbamos a poder bajar la inflación, que se iba a estacionar en el treinta, y bajó; que se iba a estacionar en el veinte, y bajó; que se iba a estacionalizar en el ocho, y bajó; que se iba a estacionalizar en el cuatro, y bajó. Y seguimos haciendo que la inflación baje.
Entonces, cuando ya era evidente que la inflación había entrado en un sendero decreciente, empezaron con las acusaciones del keynesianismo berreta, diciendo que nos íbamos a hundir, y que la actividad económica se iba a desmoronar, y que iba a explotar la pobreza. Qué malas noticias para ustedes, keynesianos de acá y de todo el mundo, porque no solo eso; la actividad, medida desestacionalizado, diciembre contra diciembre, terminó subiendo 4,8%; sin estacionalidad 5,5%; desde abril que la economía no para de crecer y que ustedes que keynesianos no pueden parar de llorar.
Cuando hablaban de caídas sin final, de la L y de la pipita de Nike suave…, fue en V aunque les duela a los del Frente para la Victoria, no sé cómo se llaman ahora, la Unión por la Plata, no sé.
En definitiva, nuestro programa de ajuste fue expansivo. Fue expansivo porque, tal como dijimos durante la campaña, la gran mayoría del ajuste recayó sobre el sector público y no sobre el sector privado, al que le devolvimos cerca de 15 puntos del PBI al eliminar el déficit fiscal; y además le devolvimos cinco puntos adicionales dado el crecimiento económico entre diciembre 23 y diciembre 24. Fruto de ello es que observamos como la pobreza en la frecuencia mensual medida por la Universidad Torcuato Di Tella, que metodológicamente es similar a la de CEDLAS, de la UCA y el propio ministerio Capital Humano o el INDEC, en una frecuencia semestral bajó del 56% al 33%, que en cantidad de habitantes se traduce en 10 millones de personas que salieron de la línea de la pobreza.
En definitiva, ajustar a la política no solo no es recesivo, es expansivo. Y elimina la pobreza. ¿Quieren terminar con la pobreza? Terminen con el curro de la política. Esta caída de la pobreza se vio impulsada por la baja de la inflación, el aumento sostenido de los salarios reales y las jubilaciones, y el aumento de la AUH en términos reales y del Plan Alimentar, dado que para nosotros la reconstrucción argentina debe hacerse con todos adentro, en serio, no en discursos.
Porque aunque necesitar de la asistencia social sea una tragedia, es necesario señalar que los que fueron relegados durante décadas son las víctimas del sistema y no los victimarios. Por eso el ajuste cayó y seguirá cayendo sobre la casta y nunca sobre los sectores más vulnerables. Pero ninguno de todos los éxitos en materia económica fueron casualidad, sino consecuencia de que Argentina pasó de ser el peor alumno de la clase a ser el abanderado. De hecho Argentina es hoy uno de los cinco países del mundo que actualmente goza de superávit financiero.
Eso explica también que los vaivenes históricos del prime time televisivo no redunden en cimbronazos económicos para decepción de políticos mezquinos y mandriles. Cuando los fundamentos del programa se mantienen, el ruido de la coyuntura no es otra cosa que eso: solo ruido. Al mismo tiempo, nos propusimos achicar el Estado de manera absoluta. Así fue como cerramos más de 200 áreas del Poder Ejecutivo con funciones duplicadas u obsoletas, y echamos a más de 40.000 empleados públicos, cuyos sueldos cargaban sobre las ya castigadas espaldas del sector privado. Para ver la ridiculez del Estado presente y las aberraciones que hicieron para estafar a los argentinos con el Estado, tomé uno de los tantos ejemplos que tenemos para contar, que es, por ejemplo, el de la agencia de viajes. Entonces, teníamos Dirección de Agencia de Viajes. Además, teníamos Dirección de Control de Agencia de Viajes y, además, teníamos Dirección de Registro de Agencia de Viajes. Un escándalo. Todo armado para estafar a los argentinos de bien en favor de la casta política.
También eliminamos decenas de fondos fiduciarios que la política usaba discrecionalmente a su antojo. Eliminamos cajas de militancia como el INCAA, el INADI, el ministerio de la Mujer y Télam y volvimos superavitarias empresas emblemáticas de la militancia deficitaria, como Aerolíneas Argentinas, AySA, Intercargo y ENARSA, entre otras, mientras empezamos a dar los primeros pasos para la privatización de todas las empresas públicas, porque entendemos que el Estado no está para reemplazar al empresario.
Además, eliminamos la obra pública —que era uno de los curros más grandes de la política—. Y aquí también quiero dejar en claro una de las grandes falacias y mentiras de la política para con la gente, cuando dicen esa mentira de que la obra pública genera trabajo. Le digo a los argentinos de bien que eso es falso. Es falso porque las obras públicas hay que financiarlas y se financian con impuestos, ya sea de impuestos explícitos o con emisión monetaria que deriva después en el impuesto inflacionario o con deuda, esa inmoralidad que castiga a las generaciones futuras. Por lo tanto, cuando se financia la obra pública, se quita capacidad de demanda en otros sectores y el empleo que se crea con la obra pública es empleo que se destruyó en otras áreas de la economía. Áreas donde sí la gente quería gastar, y no estas cosas de prepo hechas por el Estado que solo benefician a aquellos que la ejecutan y nada a los argentinos de bien. Por lo tanto, espero que por lo menos del debate público después de quedar claro esto, erradiquemos esa mentira de que la obra pública no genera puestos de trabajo, la obra pública genera impuestos.
También eliminamos por completo la publicidad oficial, instrumento del que se valía la casta para operar políticamente y difundir sus mentiras en los medios. Fuimos los únicos en eliminar la pauta oficial; nosotros no necesitamos sobornar a los medios, nosotros tenemos logros, no necesitamos periodistas mentirosos pagados por el erario público.
Le quitamos potestades ridículas al Estado, que nunca se le debieron haber concedido. Durante nuestro primer año de gestión, entre el DNU 70/23, la Ley Bases y el proceso de desregulación más grande la historia, hemos concentrado alrededor y concretado 1700 reformas estructurales, eliminando regulaciones que cercenaban libertades comerciales y económicas y le ponían palos en la rueda al gran motor productivo de nuestro país, que es el sector privado. Acá también quiero hacer un ejemplo que ese maravilloso y superlativo ministro que tengo, que es el ministro de Desregulación, el doctor Federico Sturzenegger. Es más, dadas las costumbres de una parte de la clase política, hemos decidido hacer el ejemplo en términos de cuánto pesaba el papel. Entonces, por ejemplo, en el caso de las desregulaciones para las frutas, las regulaciones que teníamos pesaban 1600 gramos. Hoy, con el accionar de Federico Sturzenegger, esas regulaciones han caído a 80 gramos. Es decir, cayeron en un 95%. Creo que casi no hace falta que lo diga, pero ese correlato entre lo que pesaban las regulaciones tenía otro correlato en otro tipo de papeles. Digamos, a veces verdes y a veces europeos, porque entran más en el mismo peso.
Gracias a ello, logramos desregular treinta mercados que hoy son más libres. Como por ejemplo, el transporte aerocomercial, que el mes pasado tuvo un récord histórico con más de cuatro millones y medio de pasajeros transportados, superando en demasía el anterior registro que fue en el año 2019. La revolución de los aviones, pero recargada. Quizás, el ejemplo más emblemático de nuestro modelo sea el mercado inmobiliario. Gracias a que eliminamos la ley infame y difunta Ley de Alquileres. Se multiplicaron exponencialmente los alquileres publicados y el costo del alquiler bajó hasta un 30% en términos reales.
En materia de Capital Humano, eliminamos el curro de los gerentes de la pobreza, quitándole el poder de extorsión a un grupo de piqueteros sinvergüenzas que obligaban a los más necesitados a marchar por sus propias causas, bajo amenaza de robarles la asistencia social. Gracias a esto, logramos bajar la cantidad de piquetes en la calle y rutas de más de 8.200 a cero. Sí, escucharon bien: en 2023 tuvimos más de 30 piquetes por día hábil; y ahora hace más de diez meses que no hay un solo piquete en las calles de todo el país.
En materia de Seguridad Nacional, bajo el liderazgo de la doctora Bullrich, durante 2024 vimos el índice de homicidio más bajo de los últimos 25 años, habiéndolo bajado once puntos en comparación a 2023. Es decir que tuvimos el índice de homicidios más bajo de Sudamérica. En Rosario, una ciudad que estaba completamente atormentada por el narcotráfico, gracias al Plan Bandera encabezado por la ministra vimos el índice de criminalidad más bajo desde 2006, con menos de cien crímenes registrados. En definitiva, gracias ministra Bullrich por devolvernos el orden y la paz y la seguridad a los argentinos de bien para que sea un infierno para los delincuentes. También aprobamos los proyectos de reiterancia y reincidencia, junto a la Ley Antimafias para fortalecer un principio universal que durante tanto tiempo estuvo olvidado en estas tierras: el que las hace, las paga.
En materia judicial, implementamos el sistema acusatorio en doce provincias, la mitad del país, que permitió lograr condenar por narcotráfico en tan solo un mes, cuando antes tardaban más de tres años. A su vez, estamos impulsando el juicio por jurados, una de las reformas que nos debíamos desde la fundación del país para que la vida, la libertad y la propiedad de los argentinos dependan en última instancia de la decisión de sus conciudadanos, y no de un juez, eliminando así el último vestigio de poder monárquico en la Justicia.
En lo que refiere a Defensa, estamos reequipando y jerarquizando nuestras Fuerzas Armadas nuevamente, después de décadas de olvido y de desprecio hacia ellos. Tan solo esta semana llegó el primero de los 24 F16 que compró nuestra administración, la adquisición de armamentos más importante de los últimos cuarenta años.
En Política Exterior, pasamos de ser un hazmerreír a nivel global, aliado de los países con peor performance en el concierto de las Naciones, como Cuba y Venezuela, a ser un protagonista inesperado. Hoy, producto de nuestra ambiciosa política económica y de nuestras posiciones férreas en política exterior, los ojos del mundo se posan sobre la Argentina después de mucho tiempo; en algunos casos incluso toman nota del trabajo que hemos hecho para aplicarlo en sus propios países, como está haciendo Elon Musk al frente de la cartera de desregulación de los Estados Unidos.
No es menor lo de Elon con la motosierra. La motosierra, hoy, es un símbolo de cambio de época y el inicio de una nueva era dorada para la humanidad, pero esta vez, en vez de ir a contramano del mundo, Argentina está a la vanguardia del mundo.
Creo que haciendo este breve repaso de las miles de cosas que han cambiado en el último año, podemos afirmar de manera inapelable que el estado de la Nación es hoy mucho más prometedor que el que teníamos hace un año. Durante la campaña presidencial invitamos a todos los argentinos a juzgarnos por nuestras ideas. Hoy, habiendo transitado poco más de nuestro primer año, los invitamos a juzgarnos nuevamente, pero esta vez por nuestros resultados.
Esto es sumamente importante, porque si la resignación argentina es producto de las promesas incumplidas, su redención dependerá de que cumplamos nuestra palabra, y lo vamos a hacer a rajatabla. En un relevamiento realizado por el secretario de Comunicación, nuestro vocero, el gran Manuel Adorni, hemos concluido que nuestro primer año de gestión, es decir 25% del tiempo de nuestro mandato, ya hemos cumplido o estamos cumpliendo más del 75% de nuestras promesas. Algo inédito en la historia argentina.
Es más, quiero hacer una nota al pie de página sobre esta afirmación, porque no es que estamos cumpliendo porque nuestro programa fuera un programa poco ambicioso. Durante toda la campaña tuvimos el acoso y el hostigamiento, que decían que todo lo que proponíamos era imposible. Era súper ambicioso, nadie creía que podíamos lograr lo que estamos logrando. Y en ese sentido, no solo estamos haciendo cosas que prometimos en campaña, sino que además estamos haciendo muchísimas más cosas que las que prometimos en campaña. Y cuando uno hace esta corrección, llevamos cumplido el 97% de las promesas de campaña en solo un año.
Y es por eso que quiero hacer un alto en el discurso, porque en la vida hay que ser agradecido y no hay que ser mezquino, y quiero agradecer a cada uno de mis ministros por la enorme labor que ha hecho cada uno de ellos durante este año. Quiero dar las gracias al doctor Guillermo Francos, a ‘Toto’ Caputo, a Santiago Bausili, a Patricia Bullrich, a Sandra Petovello, a Federico Sturzenegger, a Luis Petri, a Mariano Cúneo Libarona, a Mario Lugones, a Gerardo Werthein, a Manuel Adorni y a Karina Milei por permitirme liderar el mejor gobierno de la historia argentina.
Así, antes de nosotros, gracias al modelo empobrecedor de la casta, la Argentina estaba rendida. Era un pordiosero pidiendo limosna al que nadie quería darle ni 3 centavos, y cada argentino vivía en la angustia permanente de que el valor de su dinero se le esfumara de la mano. Hoy a todas luces estamos viviendo una nueva realidad, bien distinta a la que vivíamos hace un año. La estabilidad económica que estamos conquistando no significa que hayamos llegado a puerto, pero sí que estamos cada día un poco mejor, como ya se viene comprobando con la sostenida recuperación salarial de los últimos nueve meses. Tampoco significa que no vaya a haber volatilidad. La vida no funciona de esa manera; no es un movimiento rectilíneo uniforme, siempre hay altos y bajos, momentos de tensión y momentos de tranquilidad. Así ha ocurrido con el proceso de desinflación y así ocurrirá con el proceso de crecimiento. Pero lo que importa no es una foto, sino la tendencia. Y de la misma informa que la inflación tenderá a cero, el PBI per cápita tenderá a crecer de modo sostenido en el tiempo.
Aquí, quiero mencionar un trabajo de un colega economista que se llama Juan Pablo Nicolini, que es de la Universidad Di Tella y que, además, trabaja en la Reserva Federal, y en un trabajo que hizo sobre política fiscal y crecimiento económico, te muestra que alcanzar el equilibrio en la línea financiera, como lo hace Argentina, implica que Argentina tiene por delante una tasa de crecimiento sostenido del PBI per cápita del 4,5%. Y a eso hay que agregarle algunas cuestiones adicionales, porque el trabajo no hace diferenciación entre lo que es la caída del Riesgo País —que lo recibimos cerca de 3000 puntos básicos y hoy está rondando los 750—, tampoco habla que el equilibrio alcanzado fue hecho en base a reducir impuestos, bajar el gasto público y no como se hacían antes los ajustes aumentando la presión impositiva. Tampoco contempla la enorme cantidad de reformas estructurales que hemos hecho. Solo, solo el DNU 70/23 y la Ley Bases representan una reforma estructural ocho veces más grande que la reforma que hizo Carlos Menem cuando fue el mejor gobierno de la historia, hasta ahora.
Imagínense si además sumamos las 900 regulaciones que Federico Sturzenegger eliminó en el camino, si sumamos el RIGI y si asumimos también que estamos terminando con la distorsión que genera la inflación.
Por Roma no se construyó en un día, y la realidad es que lo hecho hasta ahora es apenas una pequeña muestra de lo que el país necesita para curarse de forma definitiva. Para lograr ese objetivo necesitamos tener un modelo sustentable en el tiempo, un ordenamiento jurídico que proteja el fruto del esfuerzo de cada argentino, y un modelo institucional acorde al país con ambición de grandeza. Por eso necesitamos seguir llevando a cabo innumerable cantidad de reformas de fondo; el único camino para reconstruir la Argentina es el del reformismo permanente. Al año pasado lo bautizamos el Año de la Defensa de la Vida, la Propiedad y la Libertad, porque fue el año en el cual le dijimos basta al modelo de la casta política y dimos los primeros pasos en la dirección del modelo de la libertad. Este año será el Año de la Reconstrucción de la Argentina: ya sentadas las bases, debemos empezar a reconstruir los cimientos de nuestra gran Nación. Pero nada de todo eso será posible si no avanzamos en atacar los problemas estructurales del país.
Nuestros equipos están trabajando en más de una docena de leyes de fondo. Es decir que ponen los cimientos sobre los que debe construirse este nuevo edificio. Estos proyectos atacan desde cuestiones económicas hasta cuestiones administrativas del Estado: financiera, penales, civiles, cuestiones vinculadas a la seguridad nacional, nuestro sistema de inteligencia, cuestiones vinculadas al comercio, a la propiedad privada y una serie de temas estructurales que hacen del diseño institucional de un país que debe pensar en grande.
Hoy quiero aprovechar para mencionar algunas sobre las que estamos trabajando. En función de la predisposición de este Congreso, de la dinámica de la campaña electoral que comienza en breve y de la secuencialidad económica necesaria, estas reformas podrán ser abordadas o bien durante este periodo legislativo, o las abordaremos a partir del 11 de diciembre de este mismo año.
Imagino que esta zona se va a poner un poquito más violeta. Si queremos verdaderamente ser una potencia, la primera asignatura sobre la que debemos avanzar es en desterrar la inflación para siempre. Que ya no dependa de que venga una persona con la convicción de hacer lo correcto sino en convertir en ley una verdad incuestionable de la economía argentina: el déficit fiscal es la madre de todos los males de la historia del país. De las 22 crisis que se registraron desde el inicio del siglo XX, 20 tienen origen fiscal, el cual ha oscilado entre alto y extravagantemente alto. Lo cual a la postre, se ha traducido en endeudamiento con su posterior default, en financiamiento con emisión monetaria que derivó en inflación e hiperinflación, o aumentos de impuestos que ahogaron el crecimiento mientras cercenaban la libertad económica e individual.
En consecuencia, debemos transformar en obligatorio el equilibrio fiscal para cualquier presupuesto estatal, sea nacional o subnacional, pero no alcanza con el equilibrio fiscal; es necesario acompañarlo con una reducción severa del gasto público para devolverle a la sociedad lo que hoy el estado le confisca vía impuestos.
Por eso, debemos establecer también una meta fiscal para que en el 2027 el gasto público consolidado de Argentina sea de 25 puntos del PBI como máximo, tal como nos comprometimos todos en el Pacto de Mayo, donde tanto el Estado nacional como las provincias y los municipios tendrán que cumplir su parte. Porque cuanto menor sea el tamaño del Estado, habrá mayor libertad económica, mayor crecimiento económico, mayor ingreso per cápita y, por ende, menos pobres en la Argentina. Es decir, el verdadero tradeoff es entre si estamos dispuestos a aceptar más gasto público para tener más pobres. Yo prefiero achicar el Estado y que haya menos pobres en la Argentina.
Es necesario seguir pasando la motosierra profunda por el Estado para remover capas geológicas de gasto injustificado y achicar el Estado en serio. La motosierra no es solo un programa de gobierno, es una política de estado que seguirá durante años y no parará hasta que no encuentre el final del Estado en el largo plazo.
Hay que revisar área por área del Estado y ninguna es más importante que privatizar las empresas públicas, porque aunque hoy sean superavitarias por primera vez después de quince años, no dejan de ser una carga para el sector privado. Si bien la Ley Bases y el DNU 70/23 incluyeron elementos fundamentales para dar los primeros pasos en reformar el mundo del trabajo, necesitamos profundizar este camino. El régimen laboral que impera desde hace 50 años quedó completamente obsoleto y hoy lo único que hace es proteger con beneficios a las pocas personas que van quedando en el sector formal, mientras expulsa cada año a millones a la informalidad. Este es el principal motivo por el que el empleo privado formal no crece desde hace casi quince años.
En este sentido, solo con un mercado laboral dinámico, que genere empleo formal, podremos aspirar a tener el sistema previsional sustentable que décadas de desmanejo arruinaron. También es imperativo llevar a cabo una reforma impositiva estructural, para así reducir en un 90% la cantidad de impuestos nacionales y pasar a tener únicamente seis impuestos, terminando con el infierno logístico que implica tributar en Argentina.
Sumado a eso, el espíritu de la reforma en la que estamos trabajando es brindarle autonomía fiscal a las provincias en los impuestos que hoy recauda el Estado nacional en su nombre. De este modo, el Estado nacional establecerá un piso mínimo para cada impuesto, sustancialmente inferior al total actual, y luego las provincias podrán elevarlo a su criterio, lo que indudablemente generará una competencia fiscal entre las provincias que dinamizará así sus economías.
Del mismo modo, necesitamos devolverles a los argentinos la libertad de comerciar con quienes deseen, para que bienes y servicios ingresen al mercado local y así cada uno pueda comprar libremente productos de mejor calidad a mejor precio. Durante décadas, bajo la premisa de proteger un puñado de puestos de trabajo, se le encareció deliberadamente el costo de vida a millones de argentinos. En muchos casos, forzándolos incluso a adquirir bienes de dudosa calidad a precios completamente distorsionados.
No es justo que solo quienes pueden pagarse un viaje al exterior puedan comprar lo que deseen a precio internacional. Tiene que ser para todos. Abrir los mercados también le abrirá las puertas del mundo a las empresas argentinas para que puedan salir a vender nuestros productos a 8000 millones de personas, en un contexto internacional donde lo que la Argentina tiene para ofrecer será muy requerido.
También quiero acá terminar con otra falacia, con la que nos han estado mintiendo por casi cien años, y que es el tema de la industria infante, un infante que por lo menos tiene 90 años ya. O, digamos, de proteger la industria X, porque genera puestos de trabajo. Esa también es otra mentira. Porque si en el proceso de apertura de la economía ingresa un producto de mejor calidad o mejor precio y quiebra una empresa, también es cierto que los consumidores ahora tienen más dinero en su bolsillo y los pueden gastar en otros sectores de la economía. Por lo tanto, se reasignará el empleo e irá a sectores donde es más productivo y donde hay mayores salarios y, por ende, hay mayor bienestar para todos. Por lo tanto, basta de la mentira proteccionista, porque en el fondo no es ni más ni menos que un curro entre los políticos y los empresarios prebendarios.
El primer paso en este sendero es la oportunidad histórica que tenemos para entablar un acuerdo comercial con Estados Unidos. Una oportunidad que ya se nos presentó hace veinte años y dejamos pasar, desaprovechando el último gran boom de crecimiento que vio el planeta. Pero para aprovechar esta oportunidad histórica que se nos vuelve a presentar, es necesario estar dispuesto a flexibilizar o, incluso, llegado el caso, a salir del Mercosur, que lo único que logró desde su creación es enriquecer a los grandes industriales brasileros a costa de empobrecer a los argentinos.
Pero hace falta ir aún más profundo, restableciendo la inviolabilidad de la propiedad privada, para lo cual hace falta descender al subsuelo de las leyes, los códigos Civil y Comercial, y Procesal Civil y Comercial. Urge devolverle la libertad de asociación a todos los argentinos, reduciendo las prerrogativas del Estado y aumentando las de cada ciudadano. Es inadmisible que los individuos no tengan derecho a pactar acuerdos libremente entre sí sin la intromisión de cualquier juez de poca monta, cuyo capricho a menudo está aparejado de ataduras políticas o económicas. Aquí es donde se juega la famosa seguridad jurídica por la cual la política reclama hace años, pero por la que nunca hizo nada. Esto se resuelve con un Código Civil y Comercial claro e impermeable a la interpretación maliciosa de cualquier juzgado.
Además el orden público y la vida social en paz deben volver a ser la regla y no la excepción en la Argentina.
Actualmente, tenemos un sistema judicial y un Código Penal repleto de grietas por los que se coló el virus del antipunitivismo, que además de estar moralmente mal, demostró su estrepitoso fracaso. Lo vimos esta semana en la trágica noticia del asesinato de Kim Gómez, una nena de tan solo siete años que fue brutalmente asesinada. Quiero expresar mis condolencias para con su familia y asegurarles que tienen el compromiso de este presidente para luchar incansablemente contra el flagelo de la inseguridad.
Además, aprovecho para decirle al gobernador Kicillof que mientras siga sosteniendo que los delincuentes, los asesinos y los violadores son víctimas del sistema, en línea con el wokismo jurídico de Zaffaroni, no solo no tenemos nada para conversar, sino que además quiero decirle que jamás resolverá el gravísimo problema de inseguridad de la Provincia, ya que ser tolerante con los delincuentes es castigar a las personas de bien. Si quiere resolver el problema tiene dos alternativas: abandonar esa visión abolicionista y castigar a los criminales, o correrse del camino y dejarnos resolver el problema a nosotros. Porque si hay algo que caracteriza este Gobierno Nacional es que no nos tiembla el pulso, y los problemas los arreglamos en serio.
Durante demasiado tiempo, la política le dijo a los argentinos que no iba a castigar el delito, que los delincuentes eran víctimas de un sistema injusto y que, por lo tanto, no eran responsables de sus acciones. Lo único que lograron fue que para muchos delincuentes delinquir ya no tuviera costos. Lo sufren los bonaerenses todos los días. Pues bien, con los proyectos de reiterancia y reincidencia del Gobierno aprobados por este Congreso, terminaremos finalmente con la puerta giratoria en la Argentina.
Además, la implementación del nuevo Código Procesal Penal en todo el país está demostrando de forma inapelable su capacidad de acelerar los tiempos de un juicio de años a meses, y tenemos la responsabilidad de extender el funcionamiento de este sistema a todas las provincias del país. Pero la eficacia del proceso penal es solo una arista de la cuestión. Necesitamos elevar los costos para quienes delinquen. Por eso necesitamos aprobar la Ley de baja de la edad de imputabilidad para que quienes son lo suficientemente conscientes para cometer crímenes de adultos, paguen las consecuencias de sus actos como adultos.
Pero, lamentablemente, llegará tarde. Porque hoy uno de los asesinos de Kim tiene catorce años y goza de ser inimputable. No se lo puede juzgar. Y el otro criminal cometió delitos siendo menor de dieciséis años, lo cual significa que con nuestra Ley de Imputabilidad no hubiera estado libre en un principio.
Necesitamos bajar la edad de imputabilidad, y no solo eso. Necesitamos también agravar todas las penas del Código Penal. Sí, todas las penas del Código Penal. Emprendiendo así la reforma del Código Penal más importante de los últimos cien años, algo que tiene que ocurrir en carácter de urgente.
Pero el problema no se limita al crimen ordinario. El narcotráfico y el terrorismo representan un peligro claro y presente para los argentinos. Desde las ciudades tomadas por el narco, hasta la tragedia de la familia Vivas, todos los días nos recuerdan que los argentinos necesitamos instrumentos para luchar contra quienes quieren atentar contra nuestras vidas. No tendremos piedad con el crimen organizado ni con el terrorismo. Para ello la flamante Ley antimafia nos permitirá meternos sin la intermediación de gobiernos locales en las madrigueras del narcotráfico. Además, estamos trabajando en una Ley de seguridad nacional que le provea herramientas al Estado nacional, a nuestro servicio de inteligencia y a nuestras Fuerzas para perseguir a quienes quieren atentar contra la vida de los argentinos.
Para concluir, no podremos resolver la crisis de delincuencia en nuestro país sin una Justicia independiente, pero efectiva. Y la Justicia no va a funcionar correctamente hasta que la política se decida a dejar de politizar los nombramientos de los jueces, fiscales y defensores públicos. En esa línea, nosotros tenemos la intención de avanzar en el envío de los pliegos de todos los cargos vacantes de la Justicia Federal, incluidos el procurador general, el defensor general, el defensor del pueblo, todos los juzgados federales, todas las fiscalías y todos los defensores públicos que hoy faltan designar, que son alrededor del 40% de los magistrados de la Justicia Federal.
Esto tiene que ser obvio para todos. Es imposible que la Justicia cumpla su deber si funciona al 60% de su capacidad. Esperamos que la política esté a la altura de esta urgencia nacional y no politice la aprobación de los pliegos, a diferencia de lo que ocurrió este año con los candidatos a conformar la Corte Suprema. Si queremos ser un país serio, también debemos llevar a cabo una una reforma migratoria.
Leela, Manes, te va a hacer bien, supuestamente vos entendés cómo funciona el cerebro y parece que no aprendiste nada. Leela bien. Quizás, tu versión es con inteligencia artificial y cambia de libertaria a kirchnerista, como hiciste vos, Manes.
Manes, te falta mucha teoría política. No podés, no podés confundir…
(Victoria Villarruel: Les pido silencio por favor mientras habla el presidente de la Nación. Muchas gracias)
Te falta mucha lectura Manes.
Nuestra Nación ha sido generosa con los inmigrantes, pero otra cosa distinta es ser tomado de tontos por nuestros vecinos o ser un centro de beneficiario pagado por el bolsillo de los argentinos. Queremos que aquellos extranjeros que estén de forma transitoria o temporaria en nuestro país tengan que pagar los servicios que utilizan.
También debemos permitir a las universidades cobrarles a quienes no son residentes permanentes; así como es necesario endurecer severamente las condiciones de deportación para los extranjeros que delinquen. Es lo que hace cualquier país que se hace valer. Y si esto necesita algún tipo de justificación, es porque a lo largo del último siglo se ha vuelto costumbre la falta de respeto al pagador de impuestos.
Por otra parte, tenemos que recuperar el imperio de la igualdad ante la ley, terminando con este sistema de cupos de distinto tipo que impone desde a quién emplear hasta a quién votar. Hemos llegado al punto en el que hay cupos hasta para emplear gente en medios de comunicación o para la programación de artistas en un festival. Con la supuesta justificación de proteger a ciertos grupos percibidos como oprimidos, hemos perjudicado injustamente a los demás, vulnerando la igualdad ante la ley que consagra nuestra Constitución.
Tenemos que recuperar una verdad básica de la democracia liberal, que es que el límite de los derechos de uno son los derechos del prójimo. Estos son unos pocos de los tantos proyectos de reformas de fondo en lo que estamos trabajando, y en los que avanzaremos en la medida que la dinámica política y la secuencialidad económica lo requieran.
Finalmente, pero no por eso menos importante, para hacer realidad estos proyectos y los cambios que el pueblo argentino demanda, estamos avanzando en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para poder terminar de sanear el balance del Banco Central y salir del cepo cambiario definitivamente durante este año.
Llevamos décadas con la mochila del déficit fiscal y endeudamiento, que se agravó porque durante toda la historia argentina, en lugar de enfrentar el problema fiscal, los distintos gobiernos eligieron endeudarse; ya sea con el mercado, con organismos multilaterales de crédito o con el propio Banco Central a cambio de emisión de dinero. Por eso hoy, gracias a la solvencia de nuestro programa económico, estamos en condiciones de emprender este nuevo acuerdo sin aumentar nuestra deuda bruta. Para que se entienda la dimensión del problema monetario que arrastramos desde el inicio de nuestra gestión, y para que se entienda también que qué estamos buscando con este nuevo acuerdo, es importante describir brevemente el problema.
El Banco Central, como todo agente de la economía, tiene un balance patrimonial, cuya identidad contable señala que el patrimonio neto del mismo viene dado por la diferencia entre sus activos y pasivos. En cuanto a los activos del Banco Central, los mismos se componen de reservas internacionales y títulos públicos emitidos por el Gobierno nacional. En cuanto al pasivo, en el mismo se encuentra la base monetaria, esto es el dinero emitido que está en manos de los ciudadanos y los bancos en formato de encaje, y la deuda remunerada porque antes se llamaba LEBACS, luego el Leliqs, después Pases. En este sentido, cuando suben los pasivos del Banco Central, ya sea por emisión de pesos contra títulos públicos que no tienen mercado, es decir, emisión espuria o por el devengamiento de intereses de los pases, el patrimonio del Banco Central se deteriora. De este modo, en la medida que el patrimonio neto se hace cada vez más negativo, se necesita mayor nivel de precios para licuar las deudas del Banco Central, tal que se ajuste al tamaño real de los activos del mismo. En este sentido, en la medida que el Tesoro se financia colocando títulos sin valor en el Banco Central, el nivel de precios de largo plazo es más alto, y con ello mayor la tasa de inflación en el presente.
Desde esta perspectiva, entonces, es muy simple explicar por qué desde la salida de la Convertibilidad el precio del dólar se multiplicó por 1200 veces.
En primer lugar, por la estafa descomunal de la pesificación asimétrica, lo cual implicó que la política se robo 14.000 millones de dólares que respaldaban la base en el 2001; y que a dinero de hoy, ajustado por la inflación americana, son 30.000 millones de dólares. Es decir, con la pesificación asimétrica, ese chiste tan impulsado alegremente y bancado por Clarín, que después bueno, tuvo su Ley de Medios para que no quiebre, ahí le robaron a los argentinos 30.000 millones de dólares.
La segunda estafa fue el Fondo del Bicentenario, cuando por el capricho electoral de Cristina Fernández de Kirchner se extrajeron del Banco Central 10 mil millones de dólares, que a dinero de hoy serían 15.000 millones de dólares. O sea, ahí le robaron al Banco Central 15.000 millones de dólares, que en el fondo se lo robaron a todos los argentinos vía impuesto inflacionario. Sin embargo, el saqueo de los políticos por medio del Banco Central no se acaba con esas dos estafas monumentales, sino que a eso hay que sumar los 25.000 millones de dólar futuro en el 2015 y los 40.000 millones de las SIRAs en el 2023. Esto significa que en los últimos 25 años, la política vía al Banco Central le robó a los argentinos 110.000 millones de dólares. Vengan ahora a hablar de estafa piramidal. Dale.
Por lo tanto, ante semejante destrucción del activo del Banco Central, no debería sorprender el desastre inflacionario que hemos vivido en los últimos veinte años. Y dado que el dólar es un precio más de la economía, es casi natural que se haya multiplicado por 1200 veces como dije antes. En función de ello, nosotros hemos cortado con el déficit fiscal y el cuasifiscal por lo que el BCRA ya no volvió a estafar a los argentinos con emisión de dinero, ni para el Tesoro ni para los intereses de los pasivos remunerados. Ya que de hecho la base monetaria amplia permanece constante desde mediados del año pasado. Así como lo escuchan: la base monetaria amplia no crece desde mediados del año pasado. Tampoco se buscó la solución mediante la toma de deuda en el mercado, ya que la deuda consolidada de la Nación bajó en 30.000 millones de dólares. Nosotros no proclamamos el desendeudamiento en palabra, lo hacemos en los hechos.
Por lo tanto, el presente acuerdo con el FMI lo que busca es restaurar el activo del Banco Central, y con eso su patrimonio, para que de este modo la inflación sea solo un mal recuerdo del pasado. Así, el dinero que ingrese del FMI, el Tesoro lo utilizará para cancelar parte de su deuda con el Banco Central. Al mismo tiempo, se podría objetar que si bien la deuda bruta permanece constante, hay un cambio en el acreedor. Sin embargo, este argumento implicaría aceptar que la política está dispuesta a seguir estafando a los argentinos con la inflación. Esto es, alguien podría señalar que estamos cambiando impuestos explícitos por un impuesto implícito no legislado. Sin embargo, lo interesante aquí es que nosotros vamos a honrar nuestros compromisos; y los fondos para enfrentar esta deuda surgirán de un mayor ajuste fiscal vía reducción del gasto público, de modo tal que la operación resultante sea una transferencia de riqueza desde el Estado a todos los argentinos de bien, y en especial a los segmentos más vulnerables de la población, ya que ellos son los más castigados por el impuesto inflacionario.
A su vez, dada la importancia estratégica que tiene este acuerdo para la Argentina, quiero anunciarles que en los próximos días le pediré al Congreso que apoye al Gobierno en este nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Este nuevo acuerdo nos brindará las herramientas para sanar el camino hacia un esquema cambiario más libre y eficiente para todos nuestros ciudadanos y para poder atraer mayores inversiones que se traduzcan en menor inflación, mayor crecimiento y nivel de empleo, con las consecuencias… mejores salarios que implican menor cantidad de pobres e indigentes. Quiero ser claro con una cosa: nosotros vamos a resolver el problema que todos los gobiernos anteriores causaron con el déficit fiscal y su financiamiento. En consecuencia, esperamos que este Congreso adopte la misma postura que tuvieron con todos los demás, que es acompañar desde sus bancas, apoyando al Gobierno en este nuevo acuerdo.
En definitiva, como verán, si bien hemos colocado los cimientos del cambio, aún tenemos que poner ladrillo sobre ladrillo para reconstruir este edificio abatido que es nuestra Nación. Y dados los vientos de cambio que soplan, estamos ante una oportunidad histórica. Muchos la han calificado, tal vez, como nuestra última oportunidad. Como expuse aquí mismo hace exactamente un año, cuando los invité a firmar el Pacto de Mayo: mi preferencia sería que abordemos esta oportunidad histórica de reconstrucción en unidad, con todos los sectores de la política y la sociedad empujando en la misma dirección. Todavía sueño con que este cambio de rumbo puede ser la oportunidad para comenzar un ciclo de unidad nacional que nos exceda como generación, como ocurrió en la primera parte del siglo XIX, y que dentro de cien años, cuando escriban de esta época, puedan referirse a nosotros como la generación del 20, que cambió a la Argentina.
A nosotros no nos motiva el poder. Somos el primer caso en la democracia moderna que entra al año electoral sin hacer política económica teñida por el ciclo político. Porque no tenemos una ambición de poder. Lo único que tenemos es una ambición reformista y queremos darle la oportunidad a este Congreso para acompañarnos en el ambicioso proceso que hemos emprendido. Así podrían, quizás, recomponer su relación con la sociedad que hoy parece irremediablemente rota. Espero que tomen esta invitación por lo que es: una chance para participar de la tabula rasa que siempre hemos predicado y creemos necesaria para la reconstrucción nacional. Pero si fueran a declinarla, francamente, no nos sorprendería. Este Congreso ya demostró, una y otra vez, que entre ustedes y los argentinos algunos no tienen problema de elegirse siempre a ustedes. En especial los que no vinieron. Esto es: algunos han hecho del Congreso un instrumento para defender las conquistas del Estado sobre el individuo, en vez de un instrumento para realizar los cambios profundos que el país necesita. Y ni que hablar de aquel sector de la política que está tan rancio al cambio y enemistado con la razón que ni siquiera se digna a bajar al recinto para escuchar una apertura de sesiones legislativas.
Pero si dudan aún acerca de nuestra vocación de cambio, recuerden lo que pasó el último año. Para todas y cada una de las reformas puestas en práctica, nos dijeron que era imposible. Pero pronto aprendieron, a regañadientes, que lo que nosotros nos proponemos lo cumplimos. No importa cuán empinado sea el camino y cuántos obstáculos haya en el medio, porque para nosotros la política es el desafío de hacer posible lo que los políticos siempre dijeron que era imposible. Repito: para nosotros la política es el desafío de hacer posible lo que los políticos siempre dijeron que era imposible. Sino miren lo que hicimos con el equilibrio fiscal.
Por eso, si este Congreso eligiera no acompañar de forma mayoritaria al Gobierno nacional en esta propuesta que les extiendo, sepan que eso no detendrá el proceso de cambio que el pueblo argentino nos encomendó. Lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer a nuestra manera, pero tarde o temprano lo vamos a hacer, librando la batalla que haya que librar en todos los frentes para lograrlo. Pelearemos en el Congreso de la Nación, pelearemos en las provincias y en los municipios, en la legislatura y consejos deliberantes, daremos la batalla de visitante en los medios analógicos y lo haremos de local en las redes sociales, lo haremos en la calle si así lo demanda la historia. Y nunca, pero nunca nos rendiremos. Jamás nos vamos a rendir. Y aunque les cuesta entenderlo y se resistan, vamos a hacer a la Argentina grande nuevamente.
Si aceptan mi propuesta, veré que están dispuestos a involucrarse en lo que el país necesita. Caso contrario, habrán demostrado que el único camino para cambiar el país es cambiar este Congreso. Por todo lo expuesto, queda claro que estamos ante una disyuntiva: queremos seguir aplicando las mismas recetas fallidas que nos llevaron al borde del precipicio o queremos salir adelante. Solo hay una forma de hacerlo, hacer de una vez por todas lo que corresponde. Yo me niego a creer que lo mejor de este país ya pasó; al contrario, estoy convencido de que lo mejor está por venir. Ahora la elección está en sus manos y los ojos del pueblo argentino están sobre todos ustedes.
De esta manera, quedan inauguradas las centésimas cuadragésimas terceras sesiones ordinarias de nuestro Congreso de la Nación. Finalmente…
Victoria Villarruel: Habiéndose cumplido el objetivo de esta solemne Asamblea, queda levantada la misma.
Javier Milei: No terminé. Digo, no te apures. En definitiva, que Dios bendiga a los argentinos, que las fuerzas del Cielo nos acompañen y ¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo!
Presidida por la vicegobernadora, Alicia Mayoral, tuvo lugar hoy en la Legislatura Provincial, la sesión inaugural del 41° período legislativo. Como lo determina la Constitución Provincial, brindó su discurso el gobernador Sergio Ziiotto. El senador Pablo Bensusan y la senadora Victoria Huala; el diputado nacional Ariel Rauschemberger y la diputada nacional, Varinia Marín; el ministro del Superior Tribunal de Justicia, Hugo Díaz; la presidenta del Tribunal de Cuentas, Marita Mac Allister; y el rector de la UNLPam, oscar Alpa, junto a autoridades del Poder Legislativo, ministros, secretario y subsecretarios del Poder Ejecutivo; autoridades de entes descentralizados; intendentes y presidentes de comisiones de fomento, participaron de este acto junto al público en general.
El diputado Espartaco Marín mocionó que fueran los presidentes de bloques los que recibieran al gobernador y es así que, después de una votación unánime, el propio Marín junto a sus pares Hipólito Altolaguirre y Laura Trapaglia, además de la vicegobernadora y los vicepresidentes Hernán Pérez Araujo y María Andrea Valderrama le dieron la bienvenida al mandatario. Los diputados de Comunidad Organizada se retiraron del recinto.
Posteriormente, una vez que el gobernador saludara personalmente a cada uno y cada una de los y las legisladores/as, Sergio Ziliotto dio su discurso.
Detalló el impacto del modelo económico nacional sobre la provincia y reafirmó el compromiso de su gestión para sostener los servicios esenciales y la inversión pública, a pesar de la disminución de recursos. El mandatario provincial señaló que “exactamente un año atrás identificábamos el principal desafío de la nueva gestión de gobierno en asumir más responsabilidades ante el retiro del Estado Nacional. No nos equivocamos, en soledad debimos hacernos cargo de la salud, la educación, la seguridad, la alimentación y la obra pública. Y lo hicimos con menos recursos, tanto por la fuerte recesión económica como por la apropiación ilegal de los recursos que nos pertenecen”.
Ziliotto sostuvo que el Gobierno Nacional “lleva adelante un modelo que achicó la economía, derrumbó la actividad económica y el consumo, generó una fuerte recesión, empobreció a la mayoría de los argentinos y concentró aún más la riqueza”. Además, criticó el aumento de impuestos que afectan a los trabajadores: “Subieron la cuota del monotributo, repusieron el impuesto a las ganancias, eliminaron la devolución del IVA y aumentaron el impuesto a los combustibles y a todos los servicios económicos”.
En cuanto a la situación laboral en la provincia, el Gobernador advirtió que “en tan sólo 10 meses, el sector privado debió despedir 2.100 trabajadores formales” y alertó sobre la situación de la industria frigorífica: “Casi 3.000 trabajadores directos de la industria de la carne enfrentan el anunciado industricidio que planifica el Gobierno Nacional para el sector frigorífico”.
Respecto a las finanzas públicas, explicó que “durante 2024, en La Pampa, los recursos coparticipables nacionales han caído en términos reales un 9,3 por ciento, mientras que la recaudación provincial disminuyó un 11%. Esto significó una baja de ingresos de 95.000 millones de pesos”. También cuestionó la aprobación del paquete fiscal nacional, ya que “su aprobación agregó impuestos a los trabajadores y se los eliminó a los grandes capitales. Fue, a su vez, un golpe durísimo para el federalismo fiscal”.
En este contexto, Ziliotto denunció la deuda que mantiene el Gobierno Nacional con la provincia y los municipios, señalando que “asciende al día de hoy a 115.272 millones de pesos” y que “la caída del 96% de las transferencias nacionales violenta leyes, convenios y pactos federales”.
A su vez, el Gobernador señaló que “a pesar de semejante escenario de ajuste, en La Pampa mantuvimos el equilibrio fiscal”, lo que permite continuar con la prestación de servicios esenciales, la obra pública y el apoyo a los sectores productivos. “Así podemos seguir mostrando la fortaleza financiera provincial histórica de los gobiernos peronistas”, indicó.
Por otro lado, el mandatario destacó la importancia de la Ley de Desarrollo Energético, que establece el marco para la soberanía energética provincial. En ese sentido, subrayó que “en estos cinco años, la inversión pública en el sistema provincial creció un 53% a valores constantes”, y que “hoy son tres los proyectos de generación en marcha o desarrollados que nos ayudarán a cubrir el 22% de la demanda provincial”.
Además, resaltó el impacto positivo del Parque Solar de Victorica, que permitió “congelar por tres meses la tarifa energética a los usuarios residenciales de menor consumo, tratando de paliar el feroz aumento aplicado por el gobierno central”.
Ziliotto anunció que actualmente se trabaja en nueve proyectos de generación de energía, que hacia 2030 acercarán a la provincia a la autosuficiencia energética. En esa línea, remarcó la sinergia estratégica entre el Estado y el sector privado, a la que calificó como “una marca registrada de esta gestión de gobierno”.
En otro orden de cosas, el Gobernador apuntó que “el mínimo garantizado aumentó un 183% en 2024, mientras que las asignaciones familiares crecieron entre un 245 y un 416%”. Además, subrayó que “la pauta de incremento general se ubicó en el 114%, igualando el índice de inflación de la provincia y marcando una decisión única en el país”.
En materia habitacional, afirmó que “seguiremos construyendo viviendas a través del Plan Mi Casa en cada localidad de la provincia”, y que se están terminando 803 viviendas del Plan Nacional Casa Propia con recursos provinciales. Asimismo, anunció el lanzamiento de un programa de créditos a través del IPAV, destinado a quienes ya tienen un terreno y necesitan financiamiento para construir su vivienda. “Inicialmente serán 700 créditos de hasta 45 millones de pesos a pagar en 10 años, con una cuota equivalente a un alquiler”, detalló.
Además, informó que en mayo el Banco de La Pampa ofrecerá financiamiento para mejoras, ampliaciones y refacciones de viviendas, con préstamos de hasta 30 millones de pesos a 5 años y sin garantía hipotecaria.
En relación con la infraestructura vial, Ziliotto expresó su preocupación por el estado de las rutas nacionales, calificándolo como “muy preocupante”. En ese sentido, anunció que en enero se propuso al Gobierno Nacional que La Pampa asuma la reparación y el mantenimiento de 600 kilómetros de corredores nacionales, con el correspondiente financiamiento del Estado Nacional.
En lo que refiere a los municipios, detalló que se pondrán a disposición 12.000 millones de pesos en calidad de aportes reintegrables a tasa cero para la renovación del parque automotor de las localidades. “La distribución será equitativa y estará vinculada tanto a la cantidad de habitantes como a los kilómetros de caminos vecinales que mantienen en su jurisdicción”, explicó.
Por último, Ziliotto finalizó su discurso con un mensaje de firmeza: “Cada habitante debe saber que, a pesar de los obstáculos y las dificultades, seguiremos firmes amparando cada derecho conquistado”. En este sentido, indicó que “no vamos a echar gente por deporte, no vamos a desamparar a los jubilados ni a abandonar a quienes tienen problemas. Sostendremos la producción, el trabajo, la educación y la salud como principales banderas de gestión y desarrollo humano”.
Y agregó: “Seguiremos dando respuestas y yo seré la garantía de que no nos van a poner de rodillas. La defensa de La Pampa, de sus derechos y de su pueblo, seguirá siendo nuestro norte, pero más que nunca, nuestro espacio de resistencia”.
El Secretario de Turismo y el intendente Hugo Kenny coincidieron en la Fiesta de La Ganadería como pedestal desde donde realizar reclamos públicos a otras instancias gubernamentales y enumeraron históricos reclamos como la concreción de pavimento en rutas, la extensión de gasoducto, entre otros. En el siguiente recorte de video, el discurso de Kenny y Echeveste en la apertura del desfile de la 52 Fiesta Nacional de la Ganadería Del Oeste Pampeano.
El desfile duró una hora 37 minutos
En la siguiente entrevista Hugo Kenny habla sobre costos de la Fiesta , de las obras de reasfaltado, de su punto de vista sobre el discurso nacional, que le parece violento…
La Organización Mundial de la Salud es un sumidero de fondos públicos de los países que adhieren a ella.
Argentina es un país de organización Federal porque cada provincia tiene diversidades de todo tipo. Esas diversidades hacen que las dependencias provinciales actúen en el marco de una constitución federal. Y a su vez cada provincia tenga sus propias leyes , siempre que no contradigan leyes nacionales. De la misma manera que internamente nos organizamos legalmente como país de manera federal. Si hubiera una provincia o varias que quieran salirse de ese orden hablaríamos de escisión territorial. Los países en el mundo no somos una federación de países. Cada país tiene su propia forma de ser con una organización republicana o centralista o federal o en forma de reino o en forma de república.
De la misma manera que cada país elige su forma de organizarse a nivel legal internamente, también elige adherir o no a determinadas formas de política internacional, de acuerdo a según crea que le convenga o no.
El gobierno Nacional, después de saber detalles de lo que se cometió con gran parte del mundo a través organizaciones internacionales como la OMS para con las personas con el nombre de Covid 19. Decidió salir de la Organización Mundial de la Salud , al igual que lo hizo Estados Unidos de América de otros tratados internacionales como el acuerdo sobre el clima, al que Argentina, por ahora sigue suscribiendo…
En el siguiente video pormenores de porque es importante la salida de argentina de la OMS…
Se depositará el 12 de febrero y será de $ 193 mil por hija o hijo y de $ 202 mil para cada docente, respectivamente. El Poder Ejecutivo Provincial comunicó que, en la liquidación complementaria del mes de enero, se depositará el monto de Ayuda Escolar para hijos de las y los trabadores públicos y Material Didáctico docente para el ejercicio 2025.
Ambos aportes, que usualmente se cobran en la liquidación general del mes de febrero, se adelantarán con el fin de que las familias y trabajadores docentes tengan tiempo para cotejar precios y realizar sus compras antes del inicio del Ciclo Lectivo 2025.
En virtud de esto es que se ha procedido a dictar el Decreto N° 114/25 que establece un aumento de la Asignación Familiar por “Ayuda Escolar” para el personal de la Administración Pública Provincial, en todos los escalafones, quedando el mismo en la suma de $ 193.000 por cada hijo o hija. En este caso se actualizó el monto abonado en 2024 aplicando el incremento general aplicado durante dicho año.
En tanto para el material didáctico, tal como lo establece la normativa específica en cuanto a su pago y a su monto, se adelantará la suma de $ 202.163,24, quedando sujeto dicho monto a la variación de la escala salarial del mes de febrero. Un pago complementario se realiza en el mes de julio próximo.
Con esta medida se contribuye a solventar el mayor gasto que a los agentes y trabajadores de la Educación les demande el inicio del año escolar, ponderando adecuadamente las reales posibilidades financieras del Estado provincial.
Hubo vecinas en el Concejo Deliberante de Victorica, cuando se trató el asunto de la falta de agua, que dijeron haber estado 15 días sin agua de red. Aquí su testimonio…
Otro de los vecinos de Victorica presente en esa sesión del Consejo Deliberante , fue Ricardo Berisso, que se fue de Victorica en 1975, siendo joven y volvió a vivir en la localidad desde 2020. Luego de trabajar con su empresa de colocación de redes de agua para riego en predios de cultivo en el norte Argentino. Con Berisso dialogamos sobre su pasado y su presente en Victorica en la siguiente entrevista…
Posteriormente Ricardo escribió en redes las siguientes consideraciones sobre las consecuencias de la falta de agua en el ser humano…
El costo social y humano de la falta de agua.
Quienes no han visto morir niños deshidratados no pueden comprender el impacto social de la falta de agua sobre todo en niños y personas mayores.
Por mi trabajo de diseño, venta e instalaciones de redes de agua para distintos fines, viví 35 años en Salta, y cuando en verano teníamos obras en el interior de Salta, Santiago del Estero o Chaco, vivíamos o convivíamos con el drama de la falta de agua de los pobladores y la muerte de niños deshidratados por falta de agua. Cuando venían de los ranchos a pedirte que los acerques al pueblo con chicos casi muertos, que luego la suerte decidía su vida. Este era el mayor drama pero no el único.
La secuelas por deshidratación que siguen con desnutrición, malformaciones, problemas de desarrollo cognitivo, y otros dramas de salud son menos visibles. Pero el impacto en la vida de estas familias es mortal. Solo los que están acarreando agua en Victorica, o los vecinos de los que están sin agua, ven a los niños pedir agua sin respuestas, no poder bañarlos, en los bebes que cada cambio de pañales es otra historia, ven esas caras de angustia.
La gente mayor que no puede ir al baño, o no puede cocinarse o tiene que pedir a alguien que lo deje bañarse. Esto es una tortura diaria, que recién empieza en Victorica y que las consecuencias se irán viendo de a poco. Esta gente no recibe respuestas, y no entiende de especulaciones políticas, económicas de poder, o de quien la tiene mas larga, cada año el tema del agua es mas grave y solo los que se van sumando cada día mas grande al grupo de afectados entienden bien esto. El resto se sienta en su escritorio o en una banca dan discurso u ordenes como si este mundo no existiera, en Victorica al menos para los políticos y funcionarios.
Hay que ser muy ruin, muy poca cosa como persona, para vender su conciencia para no tener problemas con el jefe político y decidir postergar soluciones rápidas para este drama.
Nada de lo que ganen económicamente, socialmente, políticamente, a costa de los abandonados a su suerte en este momento les servirá para tener la frente en alto.
Espero que los políticos, funcionarios, periodistas, autoridades en general, prioricen su consciencia ante cualquier otra cosa al decidir urgentemente este problema que se agudiza estos días y que será peor las semanas que vienen, pero que viene de al menos hace 25 años, de no ocuparse.
La falta de empatía para dar soluciones concretas con importes que están al alcance del municipio, demuestra la falta de empatía por los ciudadanos que representan, porque los políticos representan a todos los ciudadanos, cada día de demora, es un nuevo drama, y las autoridades funcionarios de Victorica, parece que se han hecho una caparazón que solo se acuerdan de alguien cuando necesitan el voto.
Tito de 25.000 dólares. Que se ensambla en San Luis, por Coradir. Los precios de esos autos eléctricos son super elevados, comparados a los beneficios que prestan. Los automóviles de Coradir van desde los 7 mil a los 25 mil dólares.
Los modelos de ensamblado local (como Coradir) mantuvieron la ventaja en el contexto de un primer semestre aún con restricciones a las importaciones. A eso se suman las demoras en la aprobación del postergado proyecto de Ley de Electromovilidad, que esperan muchas terminales automotrices para definir su estrategia de productos eléctricos para nuestro mercado. Cuadros de listas de Marcas y modelos vendidos, en 2024 en Argentina, de movilidad eléctrica automotriz.