El secretario de Desregulación de la Nación, Alejandro Cacace, presentó una serie de medidas orientadas a aumentar la competencia, incentivar la innovación tecnológica y mejorar la productividad del sector agropecuario. Durante una extensa entrevista, también confirmó que el Gobierno busca avanzar en la discusión de una nueva normativa sobre semillas y en la adhesión de Argentina al convenio internacional UPOV 91.
Entre los principales anuncios, Cacace destacó la derogación de restricciones que limitaban el patentamiento de desarrollos biotecnológicos aplicados a semillas y organismos genéticamente modificados. Según explicó, la medida permitirá que empresas dedicadas a la innovación agrícola registren sus tecnologías en el país bajo las reglas generales de la Ley de Patentes.
El funcionario sostuvo que esta modificación favorecerá la llegada de nuevas tecnologías al mercado argentino y contribuirá a cerrar la brecha de productividad que existe respecto de otros grandes productores agrícolas, como Brasil y Estados Unidos.
Más competencia en vacunas para el ganado
Otro de los ejes de la entrevista estuvo relacionado con la sanidad animal. Cacace afirmó que el Gobierno avanzó en cambios regulatorios para facilitar el ingreso de vacunas bovinas aprobadas en otros países mediante mecanismos de equivalencia sanitaria.
Según indicó, las reformas apuntan a aumentar la competencia en un mercado que, a su juicio, funcionó durante años con fuertes restricciones. También destacó la apertura del sistema de aplicación de vacunas, permitiendo que los productores puedan contratar veterinarios acreditados en lugar de depender exclusivamente de los entes vacunatorios regionales.
El objetivo, señaló, es reducir costos para los productores sin afectar los estándares sanitarios que permitieron a Argentina mantener su estatus frente a enfermedades como la fiebre aftosa.
El debate por las semillas
Uno de los temas centrales de la conversación fue la discusión sobre el régimen de propiedad intelectual aplicado a las semillas.
Cacace afirmó que el Gobierno busca construir consensos entre productores y obtentores de variedades vegetales para actualizar un sistema que considera desfasado frente a los estándares internacionales.
El funcionario remarcó que Argentina registra una cantidad significativamente menor de nuevas variedades de soja que Brasil y atribuyó parte de esa diferencia a las dificultades para garantizar la protección de la propiedad intelectual.
“Nos estamos perdiendo una oportunidad de mejorar la productividad y aumentar las exportaciones”, sostuvo.
En ese marco, defendió una reciente resolución destinada a fortalecer los mecanismos de fiscalización sobre el uso de semillas protegidas, permitiendo una mayor participación de entidades privadas en los controles bajo supervisión del Instituto Nacional de Semillas (INASE).
UPOV 91 y la búsqueda de consensos
Respecto de la posible adhesión de Argentina al convenio internacional UPOV 91, Cacace confirmó que el Gobierno mantiene el objetivo de impulsar su tratamiento legislativo.
No obstante, aclaró que la estrategia oficial será avanzar primero en acuerdos entre los distintos actores de la cadena antes de enviar una propuesta definitiva al Congreso.
“Lo que buscamos es llegar con el mayor nivel de consenso posible”, explicó.
Según relató, en las últimas reuniones quedaron expuestas las diferencias entre productores y empresas semilleras sobre cuestiones como el alcance del uso propio de semillas y la duración de los derechos de propiedad intelectual. Sin embargo, consideró que ambas partes reconocen la necesidad de introducir cambios y avanzar hacia un esquema más moderno.
Infraestructura y salida al Pacífico
Durante la entrevista, el secretario también se refirió a la necesidad de mejorar la infraestructura logística para potenciar las exportaciones argentinas.
En particular, destacó el potencial de un corredor ferroviario bioceánico que permita conectar provincias del oeste argentino con los puertos chilenos del Pacífico.
Según afirmó, para regiones como San Luis y Mendoza la posibilidad de exportar a través de Valparaíso podría reducir significativamente los costos logísticos y mejorar la competitividad de las producciones regionales frente a los mercados asiáticos.
Las próximas reformas
De cara a los próximos meses, Cacace anticipó que el Gobierno continuará trabajando en nuevas medidas de desregulación vinculadas al sector productivo.
Entre los proyectos que considera prioritarios mencionó la reforma del régimen de cabotaje, destinada a reducir costos de transporte y fortalecer la competitividad de las economías regionales, especialmente en el norte argentino.
Además, sostuvo que la flexibilización de las restricciones para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros podría atraer nuevas inversiones al país.
Para el funcionario, todas estas iniciativas forman parte de una misma estrategia: incrementar la productividad, facilitar las inversiones y mejorar la inserción de Argentina en el comercio internacional.