“Veo que el desinfectante lo noquea en un minuto. En un minuto. ¿No habría alguna forma de hacer algo así con una inyección en el interior o casi una limpieza?”, se preguntó el jueves Trump en sus declaraciones diarias sobre la epidemia en la Casa Blanca.

“Como pueden ver, el coronavirus penetra en los pulmones y tiene un efecto enorme, sería interesante pues verificarlo. Habrá que contactar con los médicos para esto, pero me parece interesante”, también expresó.

Trump, ha buscado constantemente noticias esperanzadoras relacionadas con la contención del virus, fue cuestionado acerca de si sería peligroso hacer creer a la gente que estaría a salvo si sale a tomar sol, considerando que muchas personas han fallecido en Florida.

“Espero que la gente disfrute el sol. Y si eso tiene algún impacto, genial”, respondió Trump. “Es sólo una sugerencia de un laboratorio brillante por parte de un hombre muy, muy inteligente, quizá brillante”.

“Estoy aquí para presentar ideas, porque queremos ideas para eliminar esta cosa. Y si el calor es bueno, y la luz solar es buena, me parece fabuloso”, afirmó el mandatario.

La terapia alternativa, por ahora , con dióxido de cloro, que ha sido aprobado para desinfectar la sangre de donantes.Ha sido interpretada como una de las alternativas para usar porque el presidente mencionó el uso de un “desinfectante”,segun dijo Trump , puesto que ese producto químico es usado como potabilizador de agua y  desinfectante desde hace muchos años.Hay mucha confusión en los divulgadores y profesionales científicos que por ignorancia o mala educación confunden el dióxido de cloro con el hipoclorito de sodio, que mas popular como desinfectante multiuso.El hipoclorito de sodio es venenoso en altas concentraciones y deja residuos perniciosos como los trihalometanos ,que el dioxido de cloro no deja , porque el dióxido de cloro es altamente oxidativo y volátil. 

Uno de los que ha hecho difusión por la “desinfección” de seres vivos internamente con dióxido de cloro ,es desde hace 13 años , el biofisico y economista ANDREAS KALCKER