El aborto se ha convertido en un crimen cada vez más común en el mundo desde la reglamentación del mismo en la Unión Soviética pasando por caso Roe vs Wade en Estados Unidos  siguiendo por la estandarización de ese tipo de crimenes en la culta y vieja Europa.

Todo esto llevó a la Iglesia Católica a brindar a sus hijos un procedimiento de absolución que de alguna manera manifestase lo horroso de un crimen que distintos paises en el mundo sacaron de sus legislaciones como delito sujeto de penas, llevando con esto a una enseñanza por parte de las naciones donde está amparado el aborto incluso como derecho a considerarlo como algo insignificante o algo menor o “una cuestión de salud sexual” , en ese marco el procedimiento fijaba que una persona arrepentida de ese asesinato al manifestar su arrepentimiento al ministro (Presbistero) , éste debía indicarle ir con el obispo del lugar a manifestar lo mismo, haciendo con este trámite notar al penitente la gravedad del crimen cometido .Ahora el Papa Francisco ha quitado ese trámite de ir con el obispo a declararse como penitente responsable de ese tipo de asesinato.La justificación en ese cambio de procedimiento según el Papa estaría dado “Para que ningún obstáculo se interponga entre la petición de reconciliación y el perdón de Dios, de ahora en adelante concedo a todos los sacerdotes, en razón de su ministerio, la facultad de absolver a quienes hayan procurado el pecado de aborto. Cuanto había concedido de modo limitado para el período jubilar, lo extiendo ahora en el tiempo, no obstante cualquier cosa en contrario”.Como bien especifica el Papa esa exención del tramite de ir con el obispo ante un arrepentido de crimen de aborto se había dado solo por el lapso de un año , en este año de la misericordia, pero la terminar ese año el pasado fin de semana, el Papa lo extendió para siempre, sin lapso final.

De modo que ahora cualquier Católico que esté arrepentido de haber colaborado , cometido o consentido un crimen de aborto y lo manifieste en el sacramento de la reconciliación o confesión no necesita ir con nadie más que con el ministro con el que se confiese.

Reitera el Papa que ese tipo crimenes sigue siendo un pecado grave pues pone fin a una vida humana inocente, agrega que “con la misma fuerza” puede afirmar que “no existe ningún pecado que la misericordia de Dios no pueda alcanzar y destruir, allí donde encuentra un corazón arrepentido que pide reconciliarse con el Padre”.

“Por tanto, que cada sacerdote sea guía, apoyo y alivio a la hora de acompañar a los penitentes en este camino de reconciliación especial”, añade.

.