Archivo de la categoría: Politica Partidaria

Juan Carlos Tierno se presenta como candidato a Diputado Nacional con el sello del MoFePa

El sello del partido CO (Comunidad Organizada) , que fundó Juan Carlos Tierno a convenido en usar el sello de otro partido, el MoFePa (Movimiento Federalista Pampeano), para presentarse a  las elecciones nacionales legislativas del 26 de octubre 2025. Tierno no puede presentarse por su propio espacio , Comunidad Organizada, porque no tiene aprobación legal nacional, pero si provincial, lo que le ha posibilitado , durante dos periodos, tener representación parlamentaria provincial por dos mandatos consecutivos, con dos escaños. Este sábado 16 de agosto en la sede del Movimiento Federalista Pampeano, en calle 25 de Mayo 676, de Santa Rosa, se anunció la lista que competirá en la próximas elecciones nacionales.

1 – Juan Carlos Tierno

2 – Adriana Lopez Quinteros

3 – Maximiliano Aliaga

Suplentes :

1 – Viviana Winschel – General Pico

2 – David Cure – Toay

3 – Fabiana Ponce – Monte Nievas

Declaraciones del Dr. Juan Carlos Tierno

«Un reconocimiento al MoFePa como un movimiento histórico en La Pampa. Hace un tiempo homenajeamos al «Hacedor olvidado»: Ismael Amit. Tuvo una visión del desarrollo de La Pampa muy significativa».

«Nos han perseguido de todas las manera, pero desde ahí es desde donde hay que fortalecerse.»

«La Argentina padece una negación de federalismo. Lo primero que vamos a hacer, es hacer cumplir con la Constitución».

«Voy a proponer como Ley Nacional que cualquier persona que quiera ser candidato deberá hacer el narcotest Vamos a perseguir a los narcos y a sus vínculos políticos.»

El gobierno de La Pampa rechaza el cambio de estructura en Vialidad Nacional

La decisión del Gobierno nacional pone a las rutas nacionales en emergencia y a las provincias en alerta. Enérgico rechazo de La Pampa. El gobierno de Javier Milei anunció un nuevo ajuste que impactará de lleno en la infraestructura del país: disolverá la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), eliminará la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y concesionará más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales. El vocero presidencial, Manuel Adorni, fue quien comunicó la medida oficializada por decreto apenas horas antes de que venciera el plazo de las facultades delegadas al Poder Ejecutivo por la Ley Bases. El plan incluye no solo el cierre de la DNV, sino también de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y de la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial, desmantelando estructuras claves para la Seguridad Vial y la conectividad del país.

Defensa firme desde La Pampa
En diálogo con la Agencia Provincial de Noticias, el ministro de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Intronati, manifestó su profunda preocupación por la decisión. “Desde La Pampa venimos rechazando firmemente esta política que apunta a la desaparición de Vialidad Nacional. Lo expresamos en el Congreso en la comisión de Obras Públicas, en el Consejo Interprovincial de Ministros de Obras Públicas y acompañamos las manifestaciones realizadas, como la del Distrito 21 en Santa Rosa”, recordó.
“Desde el Gobierno Provincial defendemos enfáticamente a Vialidad Nacional, porque es el único organismo con capacidad para garantizar la transitabilidad de nuestras rutas”, sostuvo el funcionario. También remarcó que “ningún otro organismo puede reemplazar la función de la DNV ni garantizar la transitabilidad en los más de 40.000 kilómetros de rutas nacionales. Vialidad Nacional es el único organismo con capacidad técnica, operativa y territorial para hacerlo”.
“El impacto social de disolver Vialidad Nacional es una aberración, una muestra de inhumanidad, a nivel nacional dejaran a mas de 5.000 personas sin trabajo y en La Pampa dejarán sin trabajo a 148 agentes. Es una decisión que no solo afecta a la infraestructura, sino también al empleo y a las economías regionales y familiares. ¿Dónde van a ir a trabajar esas personas? Si en el Argentina de Milei los puestos de trabajo faltan, porque rompe todo lo que los genera, como la obra pública, como entes estatales que funcionaban, su idea es romper para que la gente la pase mal ”.

Ideología y desmantelamiento del Estado
Para el ministro, el plan del Gobierno nacional responde a una lógica: “Se busca reducir el Estado a su mínima expresión, bajo el argumento de la ineficiencia. Pero en realidad lo que se pretende es abrir la puerta a la privatización y concesión de las rutas, con inversiones mínimas y sin controles reales”.
Intronati participó de la audiencia pública donde se presentó la propuesta de concesionar 9.120 kilómetros de rutas nacionales, incluyendo las rutas 5 y 188 en La Pampa. “Los pliegos apenas contemplan repavimentaciones superficiales y el cobro de peaje, sin mejoras sustanciales en la infraestructura. Es el abandono del Estado en favor de negocios privados con baja inversión”, alertó.

Caminos judiciales
Respecto a la demanda iniciada por la provincia de Río Negro por el abandono de la Ruta 151, Intronati consideró que “es probable que todas las provincias terminemos acudiendo a la justicia para que el Estado nacional cumpla sus obligaciones”.
“No hay respuesta a nuestras notas ni propuestas. Se agotaron las instancias de diálogo. La vía judicial aparece como la única alternativa que nos queda”, lamentó.
Y lanzó una advertencia clave: “¿Quién va a garantizar las obras si no existe Vialidad Nacional? ¿Quién va a controlar, contratar y certificar trabajos en rutas nacionales? Sin ese organismo, no hay estructura que lo pueda hacer”.

Castigan a toda la Argentina
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, también se expresó contra el cierre de la DNV. “Es un nuevo castigo al desarrollo nacional. No solo implica despidos, también es una agresión directa a la integración territorial y productiva del país”, afirmó.
Ziliotto recordó que la provincia ya denunció el estado crítico de las rutas nacionales y ofreció colaboración. “Pedimos ayudar, recibimos silencio. Esta no es una política de ahorro, es una renuncia a las responsabilidades del Estado. Es despreciar a la Argentina real, la que trabaja y produce”, concluyó.

Falleció el exgobernador de La Pampa Oscar Mario Jorge

Oscar Mario Jorge, ex gobernador de la provincia, falleció en las últimas horas a los 88 años de edad. Fue reconocido como uno de los tres dirigentes más relevantes del peronismo local, un tridente histórico que completan los también exgobernadores Rubén Hugo Marín y Carlos Alberto Verna. Su legado y visión política dejaron una profunda huella en la administración y el desarrollo de La Pampa durante su gestión.

A Jorge, de 88 años de edad, lo despiden con profundo dolor sus hijos Diego y Juan Pablo, así como sus nietos Santiago, Jorge y Lucía, sus sobrinos, primos y demás deudos que participaron con pesar su fallecimiento.

El sepelio se llevará a cabo este lunes, 7 de julio de 2025, a las 16:00 horas, en el Cementerio Local. La sala velatoria designada por la Cooperativa Popular de Electricidad es la número 5.

Oscar Mario Jorge fue una figura central en la política de La Pampa durante varias décadas. Nació el 14 de julio de 1936 en Caleufú, provincia de La Pampa.

Fue contador público de profesión, egresado de la Universidad Nacional de La Pampa. Estuvo casado desde 1958 con Elvira Noemí Domínguez, “Mecha”, y tuvo tres hijos: Diego, Andrés y Juan Pablo.

Gobernador de La Pampa: Asumió el cargo el 10 de diciembre de 2007 y fue reelecto en 2011, finalizando su segundo mandato el 10 de diciembre de 2015. Sus vicegobernadores fueron Luis Alberto Campo (2007-2011) y Norma Durango (2011-2015). Fue sucedido en el cargo por Carlos Verna.

Intendente de Santa Rosa: Ejerció como intendente de la capital pampeana durante tres períodos consecutivos, desde el 10 de diciembre de 1991 hasta el 10 de diciembre de 2003 (un total de doce años).

Presidente del Banco de La Pampa: Ocupó este cargo desde 2003 hasta 2007, justo antes de asumir la gobernación.

Rector de la Universidad Nacional de La Pampa: Fue elegido por la comunidad universitaria para este puesto entre 1990 y 1991.

Ministro de Economía de La Pampa: Se desempeñó en esta cartera provincial entre 1983 y 1989.

Oscar Mario Jorge es recordado como una de las figuras más relevantes del peronismo pampeano, junto a Rubén Hugo Marín y Carlos Alberto Verna. Su extensa trayectoria en la función pública, que incluyó cargos académicos, económicos, municipales y provinciales, lo consolidó como un actor clave en la historia política de La Pampa.

Concejales Peronistas de Victorica consideran Lawfare la condena a Cristina Fernandez

Puede ser una imagen de 3 personas y texto que dice "COMUNICADO BLOQUE DE CONCEJALES m Fimama Sofía Zárate Ariel Muñoz Fanny Figueroa FREJUPA VICTORICA HONORABLE CONCEJO DELIBERANTE DE VICTORICA"

La condena a Cristina Fernandez a dado que hablar en los ámbitos de la política nacional e internacional. Solo los simpatizantes de políticas de izquierda se han manifestado muy en contra de la decisión del máximo tribunal .Hablando del fallo solo por sus consecuencias políticas. Sin entrar en pormenores de la causa en si. Lamentablemente ninguna fuerza política está realmente interesada en que se cumplan con las leyes vigentes . La constitución y libertades individuales fueron violadas espantosamente en 2020 con el cuento de una pandemia que no mataba ni al 2% de los afectados. De esos hechos aberrantes padecidos por todos, nadie habla en arco político argentino. Hace dos sesiones en la cámara de diputados de la nación rechazaron investigar los negociados de la pandemia. Como bien dice el comunicado de los Concejales PJ Victorica “Que la Justicia actúe con la misma diligencia en las causas contra Macri y sus funcionarios, hoy beneficiados por una impunidad escandalosa.” Les falta añadir que se investigue a todos los funcionarios públicos que estuvieron durante la pandemia en el gobierno. Se quedan en su mezquino espacio político y solo apuntan a los más notorios de su oposición. Por ahora resta esperar que se calmen, porque los peronistas hacen gala de tener resiliencia persecutoria. Y que se pongan a capacitar dirigencia joven. De ese modo no tendrán que quejarse que “atentan contra la democracia”. Si es que alguien de la dirigencia no está disponible…Porque siempre habrá alguien preparado para ocupar el lugar de quien se fue…

Textualmente, el comunicado dice lo siguiente…

 

Ante la condena injusta a Cristina Fernández de Kirchner:

Repudiamos el lawfare* y defendemos la democracia.

  • Desde el Bloque FrejupaVictorica expresamos nuestro más firme repudio al fallo de la Corte Suprema que confirmó la condena a la compañera Cristina Fernández de Kirchner en la denominada “Causa Vialidad”. Este veredicto, basado en pruebas inconsistentes y marcado por irregularidades procesales, consolida una persecución política destinada a proscribir a la líder más votada de la oposición y a cercenar el derecho del pueblo a elegir libremente.

  • La sentencia se sustenta en acusaciones sin sustento probatorio concreto. Mientras Cristina es condenada por direccionar obras públicas actividad inherente a la gestión gubernamental, los funcionarios que ejecutaron y presupuestaron dichas obras (avaladas por el Congreso Nacional) no han sido imputados. Esta selectividad revela un claro ensañamiento.
  • La confirmación de la condena un mes antes de las elecciones legislativas en Buenos Aires no es casualidad. Buscan eliminar a la principal candidata opositora y consolidar un régimen de exclusión antidemocrática, porque Cristina no es una figura del pasado, es el presente y el futuro de un movimiento que no se resigna.

Exigimos:

El cese inmediato de la judicialización de la política y el respeto al debido proceso.

  • Que la Justicia actúe con la misma diligencia en las causas contra Macri y sus funcionarios, hoy beneficiados por una impunidad escandalosa.
  • La movilización activa de todas las fuerzas democráticas para defender el derecho a elegir y ser elegidos, pilar fundamental de nuestra Constitución.
  • Como peronistas, nos sumamos al grito colectivo: “No es justicia, es persecución”. Acompañamos a Cristina y a millones de argentinos que hoy ven vulnerados sus derechos. Esta condena no es solo un ataque a una dirigente, sino al corazón mismo de la democracia. No se trata sólo de Cristina. Se trata del respeto a la voluntad del pueblo, y de frenar a un 
  • Poder Judicial que actúa al margen de la Constitución y en alianza con factores de poder económico y mediático. Por eso, llamamos a la militancia y a la ciudadanía a organizarse, resistir y volcar toda su fuerza en las urnas para derrotar este proyecto de exclusión y odio.

“¡El pueblo unido jamás será vencido!”

*El lawfare es el uso de procesos legales para inmovilizar políticamente o destituir a quienes ocupan cargos públicos en un país. La palabra combina los términos law (‘ley’, ‘derecho’) y warfare (‘guerra’, ‘conflicto’), y se traduce del inglés como ‘guerra jurídica’.

Presentaron el libro “TIEMPOS DE DICTADURA EN LA PAMPA 1976-1983”.

Se efectuó la presentación del libro: “TIEMPOS DE DICTADURA EN LA PAMPA 1976-1983”. Un libro de OSCAR GATICA ésto sucedió el 4 de abril a las 20:17 horas, con la introducción de Sergio Di Mateo, en el AUDITORIO BIBLIOTECA BARTOLOMÉ MITRE de Victorica. Con la organización de la Comisión de DDHH del Honorable Concejo Deliberante de Victorica, que preside el concejal Ariel Muñoz. En el siguiente video la introducción sobre el contexto ideológico , histórico y de teleología de las acciones desarrolladas en esa época, con la palabra de Sergio Di Mateo y posteriormente la presentación del libro por parte de su autor, Oscar Gatica.

Al finalizar la presentación se dió la oportunidad de preguntar sobre lo hablado , interacción que se extendió entre publico y disertantes por mas de una hora y que se puede escuchar en el siguiente video…

Presentaran libro que recoge lo que publicaban diarios de La Pampa sobre desaparecidos.

Está prevista la presentación del libro: “TIEMPOS DE DICTADURA EN LA PAMPA 1976-1983”. Un libro de OSCAR GATICA a presentarse el 4 de abril a las 20 horas, con la introducción de Sergio Di Mateo, en el AUDITORIO BIBLIOTECA BARTOLOMÉ MITRE .Con la  organización de la Comisión de DDHH del Honorable Concejo Deliberante de Victorica, que preside el concejal Ariel Muñoz. El autor ,Oscar Gatica, es un reconocido militante y además es excoordinador de la Secretaría de Derechos Humanos de La Pampa. El libro cuenta con prólogo de Hugo Chumbita, abogado, docente e historiador, y aborda el período 1976-1983 desde una mirada local, recopilando información que difundían los diarios locales en aquel período y el testimonio de víctimas y familias de desaparecidos pampeanos.

En Argentina el aborto legal ha asesinado más que el equivalente a la población de Tierra del Fuego

“Este 25 de marzo celebramos el Día del Niño por Nacer, una fecha en la que hacemos un llamado a la defensa de la vida humana desde su concepción y reafirmamos que la vida siempre vence a la muerte”, publicaron desde la cuenta de X de la Casa de Gobierno.

El posteo asegura que la fecha se conmemora en Argentina desde 1998, por iniciativa del entonces presidente Carlos Menem, “quien tomó la decisión luego de visitar al Papa Juan Pablo II en el Vaticano”. Efectivamente, el riojano firmó el decreto 1406/98 el 7 de diciembre de 1998 convirtiendo al país en el primero de Latinoamérica en contar con esta fecha y que fue fundamentada en la Convención Internacional de los Derechos del Niño de la ONU, agregada a la Constitución Nacional en el artículo 75 inciso 22, donde se define como niño a todo ser humano desde el momento de su concepción hasta los 18 años de edad.

Además, en el marco de esta conmemoración, el Congreso de la Nación se iluminará de celeste, para “defender la vida humana del embrión en el vientre materno”, el color elegido por los militantes pro vida en contraposición a los verdes que defendían el aborto legal.

La vicepresidente Victoria Villarruel se expresó a través de redes sociales, donde remarco su “compromiso de proteger y luchar por el Niño por nacer”.

“Hoy en Argentina se han abortado desde la promulgación de la ley de aborto una cantidad muy superior a todos los habitantes de Tierra del Fuego. Nunca una política estatal que engendra muerte puede significar un avance ni un derecho. Todas las vidas importan“, escribió en X la vicepresidente Victoria Villaroel .

En tanto, las Direcciones Generales de Cultura y de Relaciones Internacionales del Honorable Senado realizaron el seminario “25 de marzo: Día del niño por nacer. Políticas para cuidar la vida”. El evento contó con la presencia de la presidente de la Cámara Alta, junto a expositores como Miguel Ángel Schiavone, rector de la UCA; Paola del Bosco, presidente de la Academia Nacional de Educación; Matilde Gagliolo y Lorena Aguilar, coordinadoras de La Merced Vida y Juan Bautista González Saborido, director de Organismos Internacionales del HSN.

De esta manera, el Gobierno libertario volvió a dar una fuerte señal del intento por reactivar el debate sobre la despenalización del aborto, que fue sancionado en 2020 luego de un extenso debate parlamentario y con protestas de ambos bandos en las calles.

En 2024, durante los primeros meses de gestión, un grupo de diputados de La Libertad Avanza presentó un proyecto de ley para derogar la ley de aborto.

La iniciativa proponía la derogación de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo -aprobada en el Congreso el 30 de diciembre de 2020 y vigente desde su promulgación el 14 de enero de 2021-.

El texto era de autoría de Rocío Bonacci y llevaba la firma del entonces jefe de la bancada libertaria Oscar Zago, el de Lilia Lemoine, Beltrán Benedit, María Fernanda Araujo y Manuel Quintar. Sin embargo, su presentación no prosperó en el debate.

Poco después de este intento, y en la previa a la marcha por el Día de la Mujer, el presidente Milei calificó al aborto como un “asesinato agravado por el vínculo” y habló de “los asesinos de los pañuelos verdes”, en un acto en el colegio Cardenal Copello, en Villa Devoto, en el que estudió junto a su hermana Karina. Además, calificó al aborto como “un asesinato agravado por el vínculo”, y agregó que eso lo puede demostrar “desde una perspectiva matemática, filosófica, desde el liberalismo, y desde lo biológico”.

Este 2025, durante su segunda visita al Foro Económico de Davos, el mandatario volvió a expresarse en contra del aborto durante su controvertido discurso sobre el “virus mental de la ideología woke”.

“No es casualidad que estos mismos sean los principales promotores de la agenda sanguinaria y asesina del aborto, una agenda diseñada a partir de las premisas maltusianas de que la superpoblación va a destruir a la Tierra y, por lo tanto, debemos implementar algún mecanismo de control poblacional“.

Se pueden ver impresas las instrucciones de la Izquierda para hacer lío y mostrarlo como represión sin sentido..

Apareció una foto de un papel en redes sociales que se titula  Consignas Marcha de  Jubilados

Que en seis puntos consecutivos detalla éstas consignas…

  1. Ponerse las camisetas de futbol.
  2. Empezar en la vereda y de a poco ir cortando la calle.
  3. Provocar a los policías revoleando botellas , piedras o lo que haya al alcance, buscando su reacción.
  4.  Una vez que comiencen a reprimir grabar la respuesta policial 
  5. Buscar móviles periodísticos para viralizar la violencia recibida.
  6. Subirlo a las redes sociales.

Ese papel ha sido encontrado en la manifestación , no se sabe si es falso o verdadero. Lo que si es cierto, es que no es nuevo el tipo de accionar violento del grupo político que firma dicho volante de instrucción.

El caso del Fiscal Sebastián Mendiara llego a medios de Buenos Aires

La decadencia moral de la sociedad humana en el mundo no es noticia. Si, lo es, aun ,que se ocupen de casos de corrupción de provincias,  medios nacionales. El canal de Buenos Aires Telefé se ocupó en su sección de policiales del caso escandaloso por la actitud pedante del fiscal de General Acha, Sebastián Mendiara, que fue grabado a la salida de un boliche de Victorica el Domingo 9 de marzo 2025. Arrogándose poder golpear a los policías, presentes ante él, echarlos de la fuerza o meterlos en “cana”. Si no accedían a sus demandas de autoridad judicial. La actitud del personaje judicial fue analizada por los medios capitalinos como propia de quien esta en estado de ebriedad. Ante esto surgen varias preguntas. Si fuera el caso…¿Puede una autoridad actuar coherentemente en el cargo, si está bajo el uso de químicos que alteran la capacidad de razonar?… Algo que desde hace años, un viejo conocedor de la política y los políticos de La Pampa, como lo es Juan Carlos Tierno, viene planteando como necesidad, hacer análisis sorpresivos de la posible intoxicación con alteradores de la capacidad de razonar de los dirigentes de todo tipo en La Pampa.

Milei abrió el segundo periodo de sesiones ordinarias de su mandato con un discurso de una hora 13 minutos.

Con transmisión oficial desde antes de las 21 hs del 1 de marzo 2025 e inaugurando su segundo año de mandato legislativo. Javier Gerardo Milei, de profesión economista y al frente del ejecutivo argentino, brindó el segundo discurso de su mandato, iniciado en diciembre 2023.

El discurso completo de Javier Milei en la apertura de sesiones del Congreso

Hoy estamos aquí reunidos, como establece la Constitución nacional en su artículo 99, para dar cuenta del estado de la Nación y así dar inicio a un nuevo periodo legislativo. Debo decir que miro hacia atrás, a lo que fue nuestro primer discurso del estado de la Nación, indudablemente podemos afirmar que hoy el país es radicalmente distinto a lo que era hace tan solo un año. Pero antes de hacer un balance acerca de lo que ha sido este primer año de gestión de la nueva administración, quiero hacer una breve reflexión. Probablemente, la sociedad argentina sea una de las más familiarizadas con la frustración política de la historia moderna. Para sintetizar esta idea en un número palpable, somos un país en donde la pobreza se multiplicó por 10 entre 1974 y finales de 2023. Para tener una idea, desde la década del 70 hasta acá el mundo bajó la pobreza del 50% al 10%; y nosotros del 5 la llevamos al 50, una verdadera aberración fruto de la casta política.

Eso quiere decir que la única experiencia que tuvieron los argentinos a lo largo de la mayoría de sus vidas fue una senda de deterioro de su poder adquisitivo, una larga agonía con pequeños intervalos de crecimiento, rápidamente frustrado por brutos mazazos de realidad. Es natural que después de tantas décadas transitando este espiral de empobrecimiento para una gran mayoría la decadencia se sienta como una fatal e inescapable situación o una dolencia crónica a la que uno amargamente se acostumbra.

Por programas económicos insostenibles y por infinitas promesas incumplidas, cada nueva experiencia política ha traído más frustración que el anterior. Por eso se habla de la ciclotimia política argentina: nos ilusionamos con un cambio, chocamos, nos desencantamos y el ciclo comienza nuevamente, borrando con el codo lo escrito con la mano. Que se quede tranquila que no lo vamos a repetir. Vas a crecer en libertad.

No es casualidad que escuchemos constantemente «no te ilusiones, es en vano» o «Argentina siempre va a defraudar». Tampoco es casualidad que las últimas elecciones las haya ganado el primer presidente liberal-libertario, un completo outsider del sistema. Es algo que jamás hubiese ocurrido si los políticos tradicionales hubiesen mejorado nuestras vidas. La Argentina durante cien años giró como una calesita en un sendero decreciente, dando vueltas sobre su propio eje, erosionando en cada vuelta su economía, su credibilidad y la calidad de vida de sus ciudadanos.

Y por qué fallaron todos nuestros intentos de salir. La respuesta es simple: porque siempre se partió desde un diagnóstico equivocado. Nadie nunca cuestionó el eje sobre el que giraba la calesita: la mano negra del Estado omnipresente. Todas las falsas dicotomías de nuestra historia, campo o industria, dólar barato o caro, peronismo o antiperonismo, escondieron atrás la misma constante; y la política siempre defendió al Estado con uñas y dientes, viendo la administración pública como un botín a ser conquistado. Eso es el verdadero modelo de la casta.

Entonces, ¿cómo íbamos a tener distintos resultados si en lugar de cambiar la receta estábamos solamente cambiando el cocinero? Nuestra receta es clara y concisa: venimos a romper la calesita, quitarle la manija al sortijero y trazar un horizonte de progreso hacia adelante con cambios profundos que atacan la raíz de nuestros males.

Para ello, tomamos el toro por las astas, proponiéndonos resolver los problemas de fondo. Por eso, nos encomendamos recuperar la racionalidad económica, achicar el Estado, devolverle la libertad a la sociedad, restablecer el imperio de la ley y borrar los privilegios que la política acumuló a lo largo de los años. De esta manera, pasamos de heredar quince puntos de déficit fiscal consolidado —entre el Tesoro y el Banco Central— a tener durante nuestro primer año superávit financiero, libre de default. Algo que no había ocurrido en los últimos 123 años.

En paralelo a la disciplina fiscal, le aplicamos un torniquete a la emisión monetaria y gracias a estas dos anclas hemos reducido la inflación de una manera sin precedentes, incluso a una velocidad más rápida que la propia convertibilidad, que hasta el día de hoy era el programa de estabilización más exitoso de nuestra historia.

Hoy, nosotros podemos hacer alarde, sin lugar a dudas, de que nuestro programa económico es el más exitoso hasta la fecha. Solo para ejemplificar con números: el índice de inflación mayorista cuando asumimos, que anualizado daba 17.000%, mientras que el mismo índice anualizado para el último registro fue de 19% anual. Y esto lo logramos sin confiscación tipo Plan Bonex, sin controles de precios, sin fijar el tipo de cambio y con recomposición tarifaria. Algo que nunca se hizo en Argentina.

Gracias a quitarle a la política el poder de regular los precios a su antojo, logramos solucionar problemas de desabastecimiento de sectores claves, como el de los combustibles y pudimos corregir el enorme problema de precios relativos que nos dejaron. Al asumir teníamos cerca de 20 tipos de cambio diferentes, con una brecha entre el oficial y el libre que había llegado a niveles del 200%. Hoy la brecha se encuentra en valores inferiores al 15%.

Pasamos de una economía donde las cuotas habían dejado de existir a una economía donde existen créditos hipotecarios a treinta años. Es decir, pasamos de hablar de hiperinflación a hablar de estabilidad a largo plazo. En el camino eliminamos y redujimos impuestos y aranceles de distinto tipo, el señoreaje, esto es la emisión de dinero para financiar el déficit que se traducía en inflación y que le robaba a los argentinos quince puntos del PBI; el Impuesto País, las retenciones a las exportaciones de manera definitiva para las economías regionales y de manera transitoria para los productos tradicionales que, tarde o temprano, las vamos a terminar de eliminar.

También eliminamos el impuesto a las transferencias inmuebles, actualizamos los montos de Ganancias para autónomos, actualizamos los montos del monotributo, redujimos Bienes Personales, y realizamos el blanqueo de capitales más exitoso de la historia, pese a que los agoreros decían que iba a ser un fracaso.

Además, redujimos aranceles a una gran cantidad de importaciones, eliminamos impuestos internos para la compra y venta de autos y redujimos derechos de importación para autos eléctricos e híbridos. Como consecuencia de todo esto, la economía en el año 2024 punta a punta en términos interanuales, no solo no cayó, sino que creció entre las puntas alrededor de 5%. Esto ocurrió contra todos los augurios de los agoreros del fracaso, que pronosticaban una caída vertical de la actividad económica de la que no íbamos a recuperar. Esto es interesante porque cualquier otra experiencia con la mitad de ajuste, sí hubiera derivado en caídas entre el 10 y el 15% del PBI.

Entonces, cuando empezamos a hacer el ajuste, dijeron que era imposible; que ni siquiera íbamos a poder lograr un punto de ajuste en el propio 2024. Y en el primer mes de gestión, gracias a ese coloso que tenemos como ministro de Economía, que es Luis ‘Toto’ Caputo, alcanzamos el equilibrio fiscal en el primer mes de gestión.

Después, dijeron que era transitorio, que no lo íbamos a poder sostener, y cuando, con el correr de los meses, veían que el equilibrio fiscal seguía, empezaron que igual no íbamos a poder bajar la inflación, que se iba a estacionar en el treinta, y bajó; que se iba a estacionar en el veinte, y bajó; que se iba a estacionalizar en el ocho, y bajó; que se iba a estacionalizar en el cuatro, y bajó. Y seguimos haciendo que la inflación baje.

Entonces, cuando ya era evidente que la inflación había entrado en un sendero decreciente, empezaron con las acusaciones del keynesianismo berreta, diciendo que nos íbamos a hundir, y que la actividad económica se iba a desmoronar, y que iba a explotar la pobreza. Qué malas noticias para ustedes, keynesianos de acá y de todo el mundo, porque no solo eso; la actividad, medida desestacionalizado, diciembre contra diciembre, terminó subiendo 4,8%; sin estacionalidad 5,5%; desde abril que la economía no para de crecer y que ustedes que keynesianos no pueden parar de llorar.

Cuando hablaban de caídas sin final, de la L y de la pipita de Nike suave…, fue en V aunque les duela a los del Frente para la Victoria, no sé cómo se llaman ahora, la Unión por la Plata, no sé.

En definitiva, nuestro programa de ajuste fue expansivo. Fue expansivo porque, tal como dijimos durante la campaña, la gran mayoría del ajuste recayó sobre el sector público y no sobre el sector privado, al que le devolvimos cerca de 15 puntos del PBI al eliminar el déficit fiscal; y además le devolvimos cinco puntos adicionales dado el crecimiento económico entre diciembre 23 y diciembre 24. Fruto de ello es que observamos como la pobreza en la frecuencia mensual medida por la Universidad Torcuato Di Tella, que metodológicamente es similar a la de CEDLAS, de la UCA y el propio ministerio Capital Humano o el INDEC, en una frecuencia semestral bajó del 56% al 33%, que en cantidad de habitantes se traduce en 10 millones de personas que salieron de la línea de la pobreza.

En definitiva, ajustar a la política no solo no es recesivo, es expansivo. Y elimina la pobreza. ¿Quieren terminar con la pobreza? Terminen con el curro de la política. Esta caída de la pobreza se vio impulsada por la baja de la inflación, el aumento sostenido de los salarios reales y las jubilaciones, y el aumento de la AUH en términos reales y del Plan Alimentar, dado que para nosotros la reconstrucción argentina debe hacerse con todos adentro, en serio, no en discursos.

Porque aunque necesitar de la asistencia social sea una tragedia, es necesario señalar que los que fueron relegados durante décadas son las víctimas del sistema y no los victimarios. Por eso el ajuste cayó y seguirá cayendo sobre la casta y nunca sobre los sectores más vulnerables. Pero ninguno de todos los éxitos en materia económica fueron casualidad, sino consecuencia de que Argentina pasó de ser el peor alumno de la clase a ser el abanderado. De hecho Argentina es hoy uno de los cinco países del mundo que actualmente goza de superávit financiero.

Eso explica también que los vaivenes históricos del prime time televisivo no redunden en cimbronazos económicos para decepción de políticos mezquinos y mandriles. Cuando los fundamentos del programa se mantienen, el ruido de la coyuntura no es otra cosa que eso: solo ruido. Al mismo tiempo, nos propusimos achicar el Estado de manera absoluta. Así fue como cerramos más de 200 áreas del Poder Ejecutivo con funciones duplicadas u obsoletas, y echamos a más de 40.000 empleados públicos, cuyos sueldos cargaban sobre las ya castigadas espaldas del sector privado. Para ver la ridiculez del Estado presente y las aberraciones que hicieron para estafar a los argentinos con el Estado, tomé uno de los tantos ejemplos que tenemos para contar, que es, por ejemplo, el de la agencia de viajes. Entonces, teníamos Dirección de Agencia de Viajes. Además, teníamos Dirección de Control de Agencia de Viajes y, además, teníamos Dirección de Registro de Agencia de Viajes. Un escándalo. Todo armado para estafar a los argentinos de bien en favor de la casta política.

También eliminamos decenas de fondos fiduciarios que la política usaba discrecionalmente a su antojo. Eliminamos cajas de militancia como el INCAA, el INADI, el ministerio de la Mujer y Télam y volvimos superavitarias empresas emblemáticas de la militancia deficitaria, como Aerolíneas Argentinas, AySA, Intercargo y ENARSA, entre otras, mientras empezamos a dar los primeros pasos para la privatización de todas las empresas públicas, porque entendemos que el Estado no está para reemplazar al empresario.

Además, eliminamos la obra pública —que era uno de los curros más grandes de la política—. Y aquí también quiero dejar en claro una de las grandes falacias y mentiras de la política para con la gente, cuando dicen esa mentira de que la obra pública genera trabajo. Le digo a los argentinos de bien que eso es falso. Es falso porque las obras públicas hay que financiarlas y se financian con impuestos, ya sea de impuestos explícitos o con emisión monetaria que deriva después en el impuesto inflacionario o con deuda, esa inmoralidad que castiga a las generaciones futuras. Por lo tanto, cuando se financia la obra pública, se quita capacidad de demanda en otros sectores y el empleo que se crea con la obra pública es empleo que se destruyó en otras áreas de la economía. Áreas donde sí la gente quería gastar, y no estas cosas de prepo hechas por el Estado que solo benefician a aquellos que la ejecutan y nada a los argentinos de bien. Por lo tanto, espero que por lo menos del debate público después de quedar claro esto, erradiquemos esa mentira de que la obra pública no genera puestos de trabajo, la obra pública genera impuestos.

También eliminamos por completo la publicidad oficial, instrumento del que se valía la casta para operar políticamente y difundir sus mentiras en los medios. Fuimos los únicos en eliminar la pauta oficial; nosotros no necesitamos sobornar a los medios, nosotros tenemos logros, no necesitamos periodistas mentirosos pagados por el erario público.

Le quitamos potestades ridículas al Estado, que nunca se le debieron haber concedido. Durante nuestro primer año de gestión, entre el DNU 70/23, la Ley Bases y el proceso de desregulación más grande la historia, hemos concentrado alrededor y concretado 1700 reformas estructurales, eliminando regulaciones que cercenaban libertades comerciales y económicas y le ponían palos en la rueda al gran motor productivo de nuestro país, que es el sector privado. Acá también quiero hacer un ejemplo que ese maravilloso y superlativo ministro que tengo, que es el ministro de Desregulación, el doctor Federico Sturzenegger. Es más, dadas las costumbres de una parte de la clase política, hemos decidido hacer el ejemplo en términos de cuánto pesaba el papel. Entonces, por ejemplo, en el caso de las desregulaciones para las frutas, las regulaciones que teníamos pesaban 1600 gramos. Hoy, con el accionar de Federico Sturzenegger, esas regulaciones han caído a 80 gramos. Es decir, cayeron en un 95%. Creo que casi no hace falta que lo diga, pero ese correlato entre lo que pesaban las regulaciones tenía otro correlato en otro tipo de papeles. Digamos, a veces verdes y a veces europeos, porque entran más en el mismo peso.

Gracias a ello, logramos desregular treinta mercados que hoy son más libres. Como por ejemplo, el transporte aerocomercial, que el mes pasado tuvo un récord histórico con más de cuatro millones y medio de pasajeros transportados, superando en demasía el anterior registro que fue en el año 2019. La revolución de los aviones, pero recargada. Quizás, el ejemplo más emblemático de nuestro modelo sea el mercado inmobiliario. Gracias a que eliminamos la ley infame y difunta Ley de Alquileres. Se multiplicaron exponencialmente los alquileres publicados y el costo del alquiler bajó hasta un 30% en términos reales.

En materia de Capital Humano, eliminamos el curro de los gerentes de la pobreza, quitándole el poder de extorsión a un grupo de piqueteros sinvergüenzas que obligaban a los más necesitados a marchar por sus propias causas, bajo amenaza de robarles la asistencia social. Gracias a esto, logramos bajar la cantidad de piquetes en la calle y rutas de más de 8.200 a cero. Sí, escucharon bien: en 2023 tuvimos más de 30 piquetes por día hábil; y ahora hace más de diez meses que no hay un solo piquete en las calles de todo el país.

En materia de Seguridad Nacional, bajo el liderazgo de la doctora Bullrich, durante 2024 vimos el índice de homicidio más bajo de los últimos 25 años, habiéndolo bajado once puntos en comparación a 2023. Es decir que tuvimos el índice de homicidios más bajo de Sudamérica. En Rosario, una ciudad que estaba completamente atormentada por el narcotráfico, gracias al Plan Bandera encabezado por la ministra vimos el índice de criminalidad más bajo desde 2006, con menos de cien crímenes registrados. En definitiva, gracias ministra Bullrich por devolvernos el orden y la paz y la seguridad a los argentinos de bien para que sea un infierno para los delincuentes. También aprobamos los proyectos de reiterancia y reincidencia, junto a la Ley Antimafias para fortalecer un principio universal que durante tanto tiempo estuvo olvidado en estas tierras: el que las hace, las paga.

En materia judicial, implementamos el sistema acusatorio en doce provincias, la mitad del país, que permitió lograr condenar por narcotráfico en tan solo un mes, cuando antes tardaban más de tres años. A su vez, estamos impulsando el juicio por jurados, una de las reformas que nos debíamos desde la fundación del país para que la vida, la libertad y la propiedad de los argentinos dependan en última instancia de la decisión de sus conciudadanos, y no de un juez, eliminando así el último vestigio de poder monárquico en la Justicia.

En lo que refiere a Defensa, estamos reequipando y jerarquizando nuestras Fuerzas Armadas nuevamente, después de décadas de olvido y de desprecio hacia ellos. Tan solo esta semana llegó el primero de los 24 F16 que compró nuestra administración, la adquisición de armamentos más importante de los últimos cuarenta años.

En Política Exterior, pasamos de ser un hazmerreír a nivel global, aliado de los países con peor performance en el concierto de las Naciones, como Cuba y Venezuela, a ser un protagonista inesperado. Hoy, producto de nuestra ambiciosa política económica y de nuestras posiciones férreas en política exterior, los ojos del mundo se posan sobre la Argentina después de mucho tiempo; en algunos casos incluso toman nota del trabajo que hemos hecho para aplicarlo en sus propios países, como está haciendo Elon Musk al frente de la cartera de desregulación de los Estados Unidos.

No es menor lo de Elon con la motosierra. La motosierra, hoy, es un símbolo de cambio de época y el inicio de una nueva era dorada para la humanidad, pero esta vez, en vez de ir a contramano del mundo, Argentina está a la vanguardia del mundo.

Creo que haciendo este breve repaso de las miles de cosas que han cambiado en el último año, podemos afirmar de manera inapelable que el estado de la Nación es hoy mucho más prometedor que el que teníamos hace un año. Durante la campaña presidencial invitamos a todos los argentinos a juzgarnos por nuestras ideas. Hoy, habiendo transitado poco más de nuestro primer año, los invitamos a juzgarnos nuevamente, pero esta vez por nuestros resultados.

Esto es sumamente importante, porque si la resignación argentina es producto de las promesas incumplidas, su redención dependerá de que cumplamos nuestra palabra, y lo vamos a hacer a rajatabla. En un relevamiento realizado por el secretario de Comunicación, nuestro vocero, el gran Manuel Adorni, hemos concluido que nuestro primer año de gestión, es decir 25% del tiempo de nuestro mandato, ya hemos cumplido o estamos cumpliendo más del 75% de nuestras promesas. Algo inédito en la historia argentina.

Es más, quiero hacer una nota al pie de página sobre esta afirmación, porque no es que estamos cumpliendo porque nuestro programa fuera un programa poco ambicioso. Durante toda la campaña tuvimos el acoso y el hostigamiento, que decían que todo lo que proponíamos era imposible. Era súper ambicioso, nadie creía que podíamos lograr lo que estamos logrando. Y en ese sentido, no solo estamos haciendo cosas que prometimos en campaña, sino que además estamos haciendo muchísimas más cosas que las que prometimos en campaña. Y cuando uno hace esta corrección, llevamos cumplido el 97% de las promesas de campaña en solo un año.

Y es por eso que quiero hacer un alto en el discurso, porque en la vida hay que ser agradecido y no hay que ser mezquino, y quiero agradecer a cada uno de mis ministros por la enorme labor que ha hecho cada uno de ellos durante este año. Quiero dar las gracias al doctor Guillermo Francos, a ‘Toto’ Caputo, a Santiago Bausili, a Patricia Bullrich, a Sandra Petovello, a Federico Sturzenegger, a Luis Petri, a Mariano Cúneo Libarona, a Mario Lugones, a Gerardo Werthein, a Manuel Adorni y a Karina Milei por permitirme liderar el mejor gobierno de la historia argentina.

Así, antes de nosotros, gracias al modelo empobrecedor de la casta, la Argentina estaba rendida. Era un pordiosero pidiendo limosna al que nadie quería darle ni 3 centavos, y cada argentino vivía en la angustia permanente de que el valor de su dinero se le esfumara de la mano. Hoy a todas luces estamos viviendo una nueva realidad, bien distinta a la que vivíamos hace un año. La estabilidad económica que estamos conquistando no significa que hayamos llegado a puerto, pero sí que estamos cada día un poco mejor, como ya se viene comprobando con la sostenida recuperación salarial de los últimos nueve meses. Tampoco significa que no vaya a haber volatilidad. La vida no funciona de esa manera; no es un movimiento rectilíneo uniforme, siempre hay altos y bajos, momentos de tensión y momentos de tranquilidad. Así ha ocurrido con el proceso de desinflación y así ocurrirá con el proceso de crecimiento. Pero lo que importa no es una foto, sino la tendencia. Y de la misma informa que la inflación tenderá a cero, el PBI per cápita tenderá a crecer de modo sostenido en el tiempo.

Aquí, quiero mencionar un trabajo de un colega economista que se llama Juan Pablo Nicolini, que es de la Universidad Di Tella y que, además, trabaja en la Reserva Federal, y en un trabajo que hizo sobre política fiscal y crecimiento económico, te muestra que alcanzar el equilibrio en la línea financiera, como lo hace Argentina, implica que Argentina tiene por delante una tasa de crecimiento sostenido del PBI per cápita del 4,5%. Y a eso hay que agregarle algunas cuestiones adicionales, porque el trabajo no hace diferenciación entre lo que es la caída del Riesgo País —que lo recibimos cerca de 3000 puntos básicos y hoy está rondando los 750—, tampoco habla que el equilibrio alcanzado fue hecho en base a reducir impuestos, bajar el gasto público y no como se hacían antes los ajustes aumentando la presión impositiva. Tampoco contempla la enorme cantidad de reformas estructurales que hemos hecho. Solo, solo el DNU 70/23 y la Ley Bases representan una reforma estructural ocho veces más grande que la reforma que hizo Carlos Menem cuando fue el mejor gobierno de la historia, hasta ahora.

Imagínense si además sumamos las 900 regulaciones que Federico Sturzenegger eliminó en el camino, si sumamos el RIGI y si asumimos también que estamos terminando con la distorsión que genera la inflación.

Por Roma no se construyó en un día, y la realidad es que lo hecho hasta ahora es apenas una pequeña muestra de lo que el país necesita para curarse de forma definitiva. Para lograr ese objetivo necesitamos tener un modelo sustentable en el tiempo, un ordenamiento jurídico que proteja el fruto del esfuerzo de cada argentino, y un modelo institucional acorde al país con ambición de grandeza. Por eso necesitamos seguir llevando a cabo innumerable cantidad de reformas de fondo; el único camino para reconstruir la Argentina es el del reformismo permanente. Al año pasado lo bautizamos el Año de la Defensa de la Vida, la Propiedad y la Libertad, porque fue el año en el cual le dijimos basta al modelo de la casta política y dimos los primeros pasos en la dirección del modelo de la libertad. Este año será el Año de la Reconstrucción de la Argentina: ya sentadas las bases, debemos empezar a reconstruir los cimientos de nuestra gran Nación. Pero nada de todo eso será posible si no avanzamos en atacar los problemas estructurales del país.

Nuestros equipos están trabajando en más de una docena de leyes de fondo. Es decir que ponen los cimientos sobre los que debe construirse este nuevo edificio. Estos proyectos atacan desde cuestiones económicas hasta cuestiones administrativas del Estado: financiera, penales, civiles, cuestiones vinculadas a la seguridad nacional, nuestro sistema de inteligencia, cuestiones vinculadas al comercio, a la propiedad privada y una serie de temas estructurales que hacen del diseño institucional de un país que debe pensar en grande.

Hoy quiero aprovechar para mencionar algunas sobre las que estamos trabajando. En función de la predisposición de este Congreso, de la dinámica de la campaña electoral que comienza en breve y de la secuencialidad económica necesaria, estas reformas podrán ser abordadas o bien durante este periodo legislativo, o las abordaremos a partir del 11 de diciembre de este mismo año.

Imagino que esta zona se va a poner un poquito más violeta. Si queremos verdaderamente ser una potencia, la primera asignatura sobre la que debemos avanzar es en desterrar la inflación para siempre. Que ya no dependa de que venga una persona con la convicción de hacer lo correcto sino en convertir en ley una verdad incuestionable de la economía argentina: el déficit fiscal es la madre de todos los males de la historia del país. De las 22 crisis que se registraron desde el inicio del siglo XX, 20 tienen origen fiscal, el cual ha oscilado entre alto y extravagantemente alto. Lo cual a la postre, se ha traducido en endeudamiento con su posterior default, en financiamiento con emisión monetaria que derivó en inflación e hiperinflación, o aumentos de impuestos que ahogaron el crecimiento mientras cercenaban la libertad económica e individual.

En consecuencia, debemos transformar en obligatorio el equilibrio fiscal para cualquier presupuesto estatal, sea nacional o subnacional, pero no alcanza con el equilibrio fiscal; es necesario acompañarlo con una reducción severa del gasto público para devolverle a la sociedad lo que hoy el estado le confisca vía impuestos.

Por eso, debemos establecer también una meta fiscal para que en el 2027 el gasto público consolidado de Argentina sea de 25 puntos del PBI como máximo, tal como nos comprometimos todos en el Pacto de Mayo, donde tanto el Estado nacional como las provincias y los municipios tendrán que cumplir su parte. Porque cuanto menor sea el tamaño del Estado, habrá mayor libertad económica, mayor crecimiento económico, mayor ingreso per cápita y, por ende, menos pobres en la Argentina. Es decir, el verdadero tradeoff es entre si estamos dispuestos a aceptar más gasto público para tener más pobres. Yo prefiero achicar el Estado y que haya menos pobres en la Argentina.

Es necesario seguir pasando la motosierra profunda por el Estado para remover capas geológicas de gasto injustificado y achicar el Estado en serio. La motosierra no es solo un programa de gobierno, es una política de estado que seguirá durante años y no parará hasta que no encuentre el final del Estado en el largo plazo.

Hay que revisar área por área del Estado y ninguna es más importante que privatizar las empresas públicas, porque aunque hoy sean superavitarias por primera vez después de quince años, no dejan de ser una carga para el sector privado. Si bien la Ley Bases y el DNU 70/23 incluyeron elementos fundamentales para dar los primeros pasos en reformar el mundo del trabajo, necesitamos profundizar este camino. El régimen laboral que impera desde hace 50 años quedó completamente obsoleto y hoy lo único que hace es proteger con beneficios a las pocas personas que van quedando en el sector formal, mientras expulsa cada año a millones a la informalidad. Este es el principal motivo por el que el empleo privado formal no crece desde hace casi quince años.

En este sentido, solo con un mercado laboral dinámico, que genere empleo formal, podremos aspirar a tener el sistema previsional sustentable que décadas de desmanejo arruinaron. También es imperativo llevar a cabo una reforma impositiva estructural, para así reducir en un 90% la cantidad de impuestos nacionales y pasar a tener únicamente seis impuestos, terminando con el infierno logístico que implica tributar en Argentina.

Sumado a eso, el espíritu de la reforma en la que estamos trabajando es brindarle autonomía fiscal a las provincias en los impuestos que hoy recauda el Estado nacional en su nombre. De este modo, el Estado nacional establecerá un piso mínimo para cada impuesto, sustancialmente inferior al total actual, y luego las provincias podrán elevarlo a su criterio, lo que indudablemente generará una competencia fiscal entre las provincias que dinamizará así sus economías.

Del mismo modo, necesitamos devolverles a los argentinos la libertad de comerciar con quienes deseen, para que bienes y servicios ingresen al mercado local y así cada uno pueda comprar libremente productos de mejor calidad a mejor precio. Durante décadas, bajo la premisa de proteger un puñado de puestos de trabajo, se le encareció deliberadamente el costo de vida a millones de argentinos. En muchos casos, forzándolos incluso a adquirir bienes de dudosa calidad a precios completamente distorsionados.

No es justo que solo quienes pueden pagarse un viaje al exterior puedan comprar lo que deseen a precio internacional. Tiene que ser para todos. Abrir los mercados también le abrirá las puertas del mundo a las empresas argentinas para que puedan salir a vender nuestros productos a 8000 millones de personas, en un contexto internacional donde lo que la Argentina tiene para ofrecer será muy requerido.

También quiero acá terminar con otra falacia, con la que nos han estado mintiendo por casi cien años, y que es el tema de la industria infante, un infante que por lo menos tiene 90 años ya. O, digamos, de proteger la industria X, porque genera puestos de trabajo. Esa también es otra mentira. Porque si en el proceso de apertura de la economía ingresa un producto de mejor calidad o mejor precio y quiebra una empresa, también es cierto que los consumidores ahora tienen más dinero en su bolsillo y los pueden gastar en otros sectores de la economía. Por lo tanto, se reasignará el empleo e irá a sectores donde es más productivo y donde hay mayores salarios y, por ende, hay mayor bienestar para todos. Por lo tanto, basta de la mentira proteccionista, porque en el fondo no es ni más ni menos que un curro entre los políticos y los empresarios prebendarios.

El primer paso en este sendero es la oportunidad histórica que tenemos para entablar un acuerdo comercial con Estados Unidos. Una oportunidad que ya se nos presentó hace veinte años y dejamos pasar, desaprovechando el último gran boom de crecimiento que vio el planeta. Pero para aprovechar esta oportunidad histórica que se nos vuelve a presentar, es necesario estar dispuesto a flexibilizar o, incluso, llegado el caso, a salir del Mercosur, que lo único que logró desde su creación es enriquecer a los grandes industriales brasileros a costa de empobrecer a los argentinos.

Pero hace falta ir aún más profundo, restableciendo la inviolabilidad de la propiedad privada, para lo cual hace falta descender al subsuelo de las leyes, los códigos Civil y Comercial, y Procesal Civil y Comercial. Urge devolverle la libertad de asociación a todos los argentinos, reduciendo las prerrogativas del Estado y aumentando las de cada ciudadano. Es inadmisible que los individuos no tengan derecho a pactar acuerdos libremente entre sí sin la intromisión de cualquier juez de poca monta, cuyo capricho a menudo está aparejado de ataduras políticas o económicas. Aquí es donde se juega la famosa seguridad jurídica por la cual la política reclama hace años, pero por la que nunca hizo nada. Esto se resuelve con un Código Civil y Comercial claro e impermeable a la interpretación maliciosa de cualquier juzgado.

Además el orden público y la vida social en paz deben volver a ser la regla y no la excepción en la Argentina.

Actualmente, tenemos un sistema judicial y un Código Penal repleto de grietas por los que se coló el virus del antipunitivismo, que además de estar moralmente mal, demostró su estrepitoso fracaso. Lo vimos esta semana en la trágica noticia del asesinato de Kim Gómez, una nena de tan solo siete años que fue brutalmente asesinada. Quiero expresar mis condolencias para con su familia y asegurarles que tienen el compromiso de este presidente para luchar incansablemente contra el flagelo de la inseguridad.

Además, aprovecho para decirle al gobernador Kicillof que mientras siga sosteniendo que los delincuentes, los asesinos y los violadores son víctimas del sistema, en línea con el wokismo jurídico de Zaffaroni, no solo no tenemos nada para conversar, sino que además quiero decirle que jamás resolverá el gravísimo problema de inseguridad de la Provincia, ya que ser tolerante con los delincuentes es castigar a las personas de bien. Si quiere resolver el problema tiene dos alternativas: abandonar esa visión abolicionista y castigar a los criminales, o correrse del camino y dejarnos resolver el problema a nosotros. Porque si hay algo que caracteriza este Gobierno Nacional es que no nos tiembla el pulso, y los problemas los arreglamos en serio.

Durante demasiado tiempo, la política le dijo a los argentinos que no iba a castigar el delito, que los delincuentes eran víctimas de un sistema injusto y que, por lo tanto, no eran responsables de sus acciones. Lo único que lograron fue que para muchos delincuentes delinquir ya no tuviera costos. Lo sufren los bonaerenses todos los días. Pues bien, con los proyectos de reiterancia y reincidencia del Gobierno aprobados por este Congreso, terminaremos finalmente con la puerta giratoria en la Argentina.

Además, la implementación del nuevo Código Procesal Penal en todo el país está demostrando de forma inapelable su capacidad de acelerar los tiempos de un juicio de años a meses, y tenemos la responsabilidad de extender el funcionamiento de este sistema a todas las provincias del país. Pero la eficacia del proceso penal es solo una arista de la cuestión. Necesitamos elevar los costos para quienes delinquen. Por eso necesitamos aprobar la Ley de baja de la edad de imputabilidad para que quienes son lo suficientemente conscientes para cometer crímenes de adultos, paguen las consecuencias de sus actos como adultos.

Pero, lamentablemente, llegará tarde. Porque hoy uno de los asesinos de Kim tiene catorce años y goza de ser inimputable. No se lo puede juzgar. Y el otro criminal cometió delitos siendo menor de dieciséis años, lo cual significa que con nuestra Ley de Imputabilidad no hubiera estado libre en un principio.

Necesitamos bajar la edad de imputabilidad, y no solo eso. Necesitamos también agravar todas las penas del Código Penal. Sí, todas las penas del Código Penal. Emprendiendo así la reforma del Código Penal más importante de los últimos cien años, algo que tiene que ocurrir en carácter de urgente.

Pero el problema no se limita al crimen ordinario. El narcotráfico y el terrorismo representan un peligro claro y presente para los argentinos. Desde las ciudades tomadas por el narco, hasta la tragedia de la familia Vivas, todos los días nos recuerdan que los argentinos necesitamos instrumentos para luchar contra quienes quieren atentar contra nuestras vidas. No tendremos piedad con el crimen organizado ni con el terrorismo. Para ello la flamante Ley antimafia nos permitirá meternos sin la intermediación de gobiernos locales en las madrigueras del narcotráfico. Además, estamos trabajando en una Ley de seguridad nacional que le provea herramientas al Estado nacional, a nuestro servicio de inteligencia y a nuestras Fuerzas para perseguir a quienes quieren atentar contra la vida de los argentinos.

Para concluir, no podremos resolver la crisis de delincuencia en nuestro país sin una Justicia independiente, pero efectiva. Y la Justicia no va a funcionar correctamente hasta que la política se decida a dejar de politizar los nombramientos de los jueces, fiscales y defensores públicos. En esa línea, nosotros tenemos la intención de avanzar en el envío de los pliegos de todos los cargos vacantes de la Justicia Federal, incluidos el procurador general, el defensor general, el defensor del pueblo, todos los juzgados federales, todas las fiscalías y todos los defensores públicos que hoy faltan designar, que son alrededor del 40% de los magistrados de la Justicia Federal.

Esto tiene que ser obvio para todos. Es imposible que la Justicia cumpla su deber si funciona al 60% de su capacidad. Esperamos que la política esté a la altura de esta urgencia nacional y no politice la aprobación de los pliegos, a diferencia de lo que ocurrió este año con los candidatos a conformar la Corte Suprema. Si queremos ser un país serio, también debemos llevar a cabo una una reforma migratoria.

Leela, Manes, te va a hacer bien, supuestamente vos entendés cómo funciona el cerebro y parece que no aprendiste nada. Leela bien. Quizás, tu versión es con inteligencia artificial y cambia de libertaria a kirchnerista, como hiciste vos, Manes.

Manes, te falta mucha teoría política. No podés, no podés confundir…

(Victoria Villarruel: Les pido silencio por favor mientras habla el presidente de la Nación. Muchas gracias)

Te falta mucha lectura Manes.

Nuestra Nación ha sido generosa con los inmigrantes, pero otra cosa distinta es ser tomado de tontos por nuestros vecinos o ser un centro de beneficiario pagado por el bolsillo de los argentinos. Queremos que aquellos extranjeros que estén de forma transitoria o temporaria en nuestro país tengan que pagar los servicios que utilizan.

También debemos permitir a las universidades cobrarles a quienes no son residentes permanentes; así como es necesario endurecer severamente las condiciones de deportación para los extranjeros que delinquen. Es lo que hace cualquier país que se hace valer. Y si esto necesita algún tipo de justificación, es porque a lo largo del último siglo se ha vuelto costumbre la falta de respeto al pagador de impuestos.

Por otra parte, tenemos que recuperar el imperio de la igualdad ante la ley, terminando con este sistema de cupos de distinto tipo que impone desde a quién emplear hasta a quién votar. Hemos llegado al punto en el que hay cupos hasta para emplear gente en medios de comunicación o para la programación de artistas en un festival. Con la supuesta justificación de proteger a ciertos grupos percibidos como oprimidos, hemos perjudicado injustamente a los demás, vulnerando la igualdad ante la ley que consagra nuestra Constitución.

Tenemos que recuperar una verdad básica de la democracia liberal, que es que el límite de los derechos de uno son los derechos del prójimo. Estos son unos pocos de los tantos proyectos de reformas de fondo en lo que estamos trabajando, y en los que avanzaremos en la medida que la dinámica política y la secuencialidad económica lo requieran.

Finalmente, pero no por eso menos importante, para hacer realidad estos proyectos y los cambios que el pueblo argentino demanda, estamos avanzando en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para poder terminar de sanear el balance del Banco Central y salir del cepo cambiario definitivamente durante este año.

Llevamos décadas con la mochila del déficit fiscal y endeudamiento, que se agravó porque durante toda la historia argentina, en lugar de enfrentar el problema fiscal, los distintos gobiernos eligieron endeudarse; ya sea con el mercado, con organismos multilaterales de crédito o con el propio Banco Central a cambio de emisión de dinero. Por eso hoy, gracias a la solvencia de nuestro programa económico, estamos en condiciones de emprender este nuevo acuerdo sin aumentar nuestra deuda bruta. Para que se entienda la dimensión del problema monetario que arrastramos desde el inicio de nuestra gestión, y para que se entienda también que qué estamos buscando con este nuevo acuerdo, es importante describir brevemente el problema.

El Banco Central, como todo agente de la economía, tiene un balance patrimonial, cuya identidad contable señala que el patrimonio neto del mismo viene dado por la diferencia entre sus activos y pasivos. En cuanto a los activos del Banco Central, los mismos se componen de reservas internacionales y títulos públicos emitidos por el Gobierno nacional. En cuanto al pasivo, en el mismo se encuentra la base monetaria, esto es el dinero emitido que está en manos de los ciudadanos y los bancos en formato de encaje, y la deuda remunerada porque antes se llamaba LEBACS, luego el Leliqs, después Pases. En este sentido, cuando suben los pasivos del Banco Central, ya sea por emisión de pesos contra títulos públicos que no tienen mercado, es decir, emisión espuria o por el devengamiento de intereses de los pases, el patrimonio del Banco Central se deteriora. De este modo, en la medida que el patrimonio neto se hace cada vez más negativo, se necesita mayor nivel de precios para licuar las deudas del Banco Central, tal que se ajuste al tamaño real de los activos del mismo. En este sentido, en la medida que el Tesoro se financia colocando títulos sin valor en el Banco Central, el nivel de precios de largo plazo es más alto, y con ello mayor la tasa de inflación en el presente.

Desde esta perspectiva, entonces, es muy simple explicar por qué desde la salida de la Convertibilidad el precio del dólar se multiplicó por 1200 veces.

En primer lugar, por la estafa descomunal de la pesificación asimétrica, lo cual implicó que la política se robo 14.000 millones de dólares que respaldaban la base en el 2001; y que a dinero de hoy, ajustado por la inflación americana, son 30.000 millones de dólares. Es decir, con la pesificación asimétrica, ese chiste tan impulsado alegremente y bancado por Clarín, que después bueno, tuvo su Ley de Medios para que no quiebre, ahí le robaron a los argentinos 30.000 millones de dólares.

La segunda estafa fue el Fondo del Bicentenario, cuando por el capricho electoral de Cristina Fernández de Kirchner se extrajeron del Banco Central 10 mil millones de dólares, que a dinero de hoy serían 15.000 millones de dólares. O sea, ahí le robaron al Banco Central 15.000 millones de dólares, que en el fondo se lo robaron a todos los argentinos vía impuesto inflacionario. Sin embargo, el saqueo de los políticos por medio del Banco Central no se acaba con esas dos estafas monumentales, sino que a eso hay que sumar los 25.000 millones de dólar futuro en el 2015 y los 40.000 millones de las SIRAs en el 2023. Esto significa que en los últimos 25 años, la política vía al Banco Central le robó a los argentinos 110.000 millones de dólares. Vengan ahora a hablar de estafa piramidal. Dale.

Por lo tanto, ante semejante destrucción del activo del Banco Central, no debería sorprender el desastre inflacionario que hemos vivido en los últimos veinte años. Y dado que el dólar es un precio más de la economía, es casi natural que se haya multiplicado por 1200 veces como dije antes. En función de ello, nosotros hemos cortado con el déficit fiscal y el cuasifiscal por lo que el BCRA ya no volvió a estafar a los argentinos con emisión de dinero, ni para el Tesoro ni para los intereses de los pasivos remunerados. Ya que de hecho la base monetaria amplia permanece constante desde mediados del año pasado. Así como lo escuchan: la base monetaria amplia no crece desde mediados del año pasado. Tampoco se buscó la solución mediante la toma de deuda en el mercado, ya que la deuda consolidada de la Nación bajó en 30.000 millones de dólares. Nosotros no proclamamos el desendeudamiento en palabra, lo hacemos en los hechos.

Por lo tanto, el presente acuerdo con el FMI lo que busca es restaurar el activo del Banco Central, y con eso su patrimonio, para que de este modo la inflación sea solo un mal recuerdo del pasado. Así, el dinero que ingrese del FMI, el Tesoro lo utilizará para cancelar parte de su deuda con el Banco Central. Al mismo tiempo, se podría objetar que si bien la deuda bruta permanece constante, hay un cambio en el acreedor. Sin embargo, este argumento implicaría aceptar que la política está dispuesta a seguir estafando a los argentinos con la inflación. Esto es, alguien podría señalar que estamos cambiando impuestos explícitos por un impuesto implícito no legislado. Sin embargo, lo interesante aquí es que nosotros vamos a honrar nuestros compromisos; y los fondos para enfrentar esta deuda surgirán de un mayor ajuste fiscal vía reducción del gasto público, de modo tal que la operación resultante sea una transferencia de riqueza desde el Estado a todos los argentinos de bien, y en especial a los segmentos más vulnerables de la población, ya que ellos son los más castigados por el impuesto inflacionario.

A su vez, dada la importancia estratégica que tiene este acuerdo para la Argentina, quiero anunciarles que en los próximos días le pediré al Congreso que apoye al Gobierno en este nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Este nuevo acuerdo nos brindará las herramientas para sanar el camino hacia un esquema cambiario más libre y eficiente para todos nuestros ciudadanos y para poder atraer mayores inversiones que se traduzcan en menor inflación, mayor crecimiento y nivel de empleo, con las consecuencias… mejores salarios que implican menor cantidad de pobres e indigentes. Quiero ser claro con una cosa: nosotros vamos a resolver el problema que todos los gobiernos anteriores causaron con el déficit fiscal y su financiamiento. En consecuencia, esperamos que este Congreso adopte la misma postura que tuvieron con todos los demás, que es acompañar desde sus bancas, apoyando al Gobierno en este nuevo acuerdo.

En definitiva, como verán, si bien hemos colocado los cimientos del cambio, aún tenemos que poner ladrillo sobre ladrillo para reconstruir este edificio abatido que es nuestra Nación. Y dados los vientos de cambio que soplan, estamos ante una oportunidad histórica. Muchos la han calificado, tal vez, como nuestra última oportunidad. Como expuse aquí mismo hace exactamente un año, cuando los invité a firmar el Pacto de Mayo: mi preferencia sería que abordemos esta oportunidad histórica de reconstrucción en unidad, con todos los sectores de la política y la sociedad empujando en la misma dirección. Todavía sueño con que este cambio de rumbo puede ser la oportunidad para comenzar un ciclo de unidad nacional que nos exceda como generación, como ocurrió en la primera parte del siglo XIX, y que dentro de cien años, cuando escriban de esta época, puedan referirse a nosotros como la generación del 20, que cambió a la Argentina.

A nosotros no nos motiva el poder. Somos el primer caso en la democracia moderna que entra al año electoral sin hacer política económica teñida por el ciclo político. Porque no tenemos una ambición de poder. Lo único que tenemos es una ambición reformista y queremos darle la oportunidad a este Congreso para acompañarnos en el ambicioso proceso que hemos emprendido. Así podrían, quizás, recomponer su relación con la sociedad que hoy parece irremediablemente rota. Espero que tomen esta invitación por lo que es: una chance para participar de la tabula rasa que siempre hemos predicado y creemos necesaria para la reconstrucción nacional. Pero si fueran a declinarla, francamente, no nos sorprendería. Este Congreso ya demostró, una y otra vez, que entre ustedes y los argentinos algunos no tienen problema de elegirse siempre a ustedes. En especial los que no vinieron. Esto es: algunos han hecho del Congreso un instrumento para defender las conquistas del Estado sobre el individuo, en vez de un instrumento para realizar los cambios profundos que el país necesita. Y ni que hablar de aquel sector de la política que está tan rancio al cambio y enemistado con la razón que ni siquiera se digna a bajar al recinto para escuchar una apertura de sesiones legislativas.

Pero si dudan aún acerca de nuestra vocación de cambio, recuerden lo que pasó el último año. Para todas y cada una de las reformas puestas en práctica, nos dijeron que era imposible. Pero pronto aprendieron, a regañadientes, que lo que nosotros nos proponemos lo cumplimos. No importa cuán empinado sea el camino y cuántos obstáculos haya en el medio, porque para nosotros la política es el desafío de hacer posible lo que los políticos siempre dijeron que era imposible. Repito: para nosotros la política es el desafío de hacer posible lo que los políticos siempre dijeron que era imposible. Sino miren lo que hicimos con el equilibrio fiscal.

Por eso, si este Congreso eligiera no acompañar de forma mayoritaria al Gobierno nacional en esta propuesta que les extiendo, sepan que eso no detendrá el proceso de cambio que el pueblo argentino nos encomendó. Lo vamos a hacer solos, lo vamos a hacer a nuestra manera, pero tarde o temprano lo vamos a hacer, librando la batalla que haya que librar en todos los frentes para lograrlo. Pelearemos en el Congreso de la Nación, pelearemos en las provincias y en los municipios, en la legislatura y consejos deliberantes, daremos la batalla de visitante en los medios analógicos y lo haremos de local en las redes sociales, lo haremos en la calle si así lo demanda la historia. Y nunca, pero nunca nos rendiremos. Jamás nos vamos a rendir. Y aunque les cuesta entenderlo y se resistan, vamos a hacer a la Argentina grande nuevamente.

Si aceptan mi propuesta, veré que están dispuestos a involucrarse en lo que el país necesita. Caso contrario, habrán demostrado que el único camino para cambiar el país es cambiar este Congreso. Por todo lo expuesto, queda claro que estamos ante una disyuntiva: queremos seguir aplicando las mismas recetas fallidas que nos llevaron al borde del precipicio o queremos salir adelante. Solo hay una forma de hacerlo, hacer de una vez por todas lo que corresponde. Yo me niego a creer que lo mejor de este país ya pasó; al contrario, estoy convencido de que lo mejor está por venir. Ahora la elección está en sus manos y los ojos del pueblo argentino están sobre todos ustedes.

De esta manera, quedan inauguradas las centésimas cuadragésimas terceras sesiones ordinarias de nuestro Congreso de la Nación. Finalmente…

Victoria Villarruel: Habiéndose cumplido el objetivo de esta solemne Asamblea, queda levantada la misma.

Javier Milei: No terminé. Digo, no te apures. En definitiva, que Dios bendiga a los argentinos, que las fuerzas del Cielo nos acompañen y ¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo!