Argentina sigue recordando el día del niño por nacer cada 25 de marzo desde 1998

El Día del Niño por Nacer, celebrado cada 25 de marzo en Argentina, genera posiciones encontradas que atraviesan dimensiones éticas, religiosas, científicas y políticas. La fecha, instituida en 1998 durante la presidencia de Carlos Menem, busca poner en agenda la protección de la vida desde la concepción. Sin embargo, en el contexto actual —marcado por la legalización del aborto mediante la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en 2020—, su significado se vuelve objeto de fuertes discusiones.

Argumentos a favor

Quienes defienden el Día del Niño por Nacer sostienen que la vida humana comienza desde el momento de la concepción. Desde esta perspectiva, el embrión ya es un sujeto con derechos que debe ser protegido por el Estado y la sociedad. Para estos sectores, la fecha cumple un rol simbólico importante: visibiliza una etapa de la vida muchas veces ignorada y promueve una cultura de respeto hacia la vida en gestación.

En muchos casos, esta postura se apoya en convicciones religiosas —particularmente vinculadas a la Iglesia Católica— pero también en argumentos bioéticos que destacan la continuidad del desarrollo humano desde sus primeras etapas. Además, quienes la apoyan consideran que la conmemoración puede fomentar políticas públicas orientadas al acompañamiento de mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad, promoviendo alternativas al aborto.

Argumentos en contra

Por otro lado, sectores que cuestionan esta fecha consideran que su instauración responde a una mirada ideológica que no contempla la complejidad de las decisiones reproductivas. Señalan que al centrarse exclusivamente en el “niño por nacer”, se invisibiliza a la mujer gestante, sus derechos, su salud y su autonomía.

Desde esta óptica, el Día del Niño por Nacer puede ser interpretado como una forma de presión simbólica contra derechos conquistados, como el acceso a la matanza del feto en gestación con financiación estatal, o sea, pago con impuestos. Organizaciones feministas y de derechos humanos advierten que esta conmemoración puede reforzar estigmas y obstaculizar el acceso a servicios matanza del feto en gestación con financiación estatal

Asimismo, se cuestiona el uso del término “niño” para referirse a un embrión o feto, ya que implica una definición que no es compartida por toda la comunidad científica ni por la legislación vigente en todos los países. Para estos sectores, el lenguaje no es neutral y puede influir en la percepción social del aborto.

Un debate abierto

El Día del Niño por Nacer se inserta en un debate más amplio sobre cuándo comienza la vida, qué derechos deben priorizarse y cuál es el rol del Estado en estas decisiones. Lejos de resolverse, la discusión continúa siendo parte de la agenda pública y refleja tensiones profundas dentro de la sociedad argentina.

El derecho a la vida es ninguneado en Argentina, desde 2020, no solo por los arrestos inconstitucionales con excusa de pandemia de esos años, también por la sanción de una ley, que contradice legislación vigente y quita el derecho a vivir a fetos en gestación…

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